Romanos Completo: Romanos 14:1 - 15:6

Derek Prince
Published: 1990
Last Updated: September 2026
Read Time: 41
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Embárcate en un viaje iluminador a través de los capítulos finales de Romanos con 'La Peregrinación Romana' de Derek Prince. Comprende diversas tradiciones, dietas y festividades y su relevancia en la aceptación de Jesús como el Mesías. Este sermón enfatiza la aceptación y la armonía dentro del Cuerpo de Cristo, priorizando la unidad sobre la estricta adherencia a reglas religiosas.
Transcript
Esta es la tercera de cuatro sesiones en las que estudiamos metódicamente los últimos cinco capítulos de Romanos, los capítulos 12–16. En esta sesión comenzaremos con Romanos capítulo 14. Y el primer tema que trataremos son las reglas religiosas en cuanto a dietas, días feriados, etcétera. Si esta presentación la hubiese dado hace diez años, habría sido mucho menos relevante de lo que es hoy. Hoy es un tema muy actual. En especial en donde tenemos nuestro hogar en Jerusalén, ya que más y más personas judías llegan a creer en Jesús como su Mesías y se identifican con Él y Su pueblo, este tema de la dieta y los días festivos se está volviendo sumamente actual. Algo controvertido, diría yo. Me ha tocado estar en más de una controversia, no necesariamente directamente, bueno, en una sí, sobre este tema en particular.
También he visto que incluso en la iglesia que viene de un origen no judío, cada vez más personas se preocupan por los temas de la dieta y de los días festivos. Por ejemplo, en la reunión de esta mañana, hubo dos mujeres que nos consultaron sobre cumplir con el Sabbath, el sábado. No eran judías, pero venían de una congregación en la que el pastor enseñaba que esto era algo importante que debía de observarse. Se los menciono para mostrarles que esto no es algo remoto del pasado o de los primeros días de la iglesia; Es un asunto que realmente todos tendremos que enfrentar. Y a la vez nos muestra cómo la Biblia aún está al día.
El verdadero tema en esto, creo, es la aceptación y la armonía. A Dios le preocupa más la armonía en el Cuerpo de Cristo que el cumplir puntualmente con ciertas reglas establecidas.
Bien, comenzaré leyéndoles los primeros tres versículos de Romanos 14 (La Biblia de las Americas).
“Aceptad al que es débil en la fe, pero no para juzgar sus opiniones.”
Pienso que la palabra clave en todo esto es aceptar. Aceptar el uno al otro. Acepten al que es débil en la fe, pero no para criticarlo, no para desmontar sus opiniones, ni para mostrarle lo limitada que es su comprensión. Porque esa no es una actitud verdaderamente espiritual. Podrán parecer cuán astutos son, pero no edifica el Cuerpo de Cristo.
Entonces, creo que los dos temas que Pablo está enfatizando son la aceptación y la edificacion del Cuerpo. Y luego Pablo da este ejemplo, el primer ejemplo trata con la comida, el siguiente de estos trata con la observación de ciertos días. Versículo 2 y siguiente (Reina Valera 1960):
“Porque uno cree que se ha de comer de todo; otro, que es débil, come legumbres.”
Ahora, ¿por qué solo come verduras? ¿A caso es por ser vegetariano? No. Es porque quiere comer kosher. ¿Saben lo que significa la palabra kosher? La forma en que los judíos ortodoxos preparan, escogen y sirven su comida. Se tiene que hacer con mucha precisión, tiene que estar en un plato muy especial, tiene que prepararse de una manera especial. No se debe mezclar la leche con la carne o productos cárnicos con productos lácteos. Si toma uno leche, debe esperarse cinco horas antes de poder comer carne. Y, todo tipo de alimentos quedan excluidos. En parte, esto está basado en la Ley de Moisés; la mayor parte se basa en las tradiciones religiosas posteriores.
Golda Meir, en su libro- Mi vida, que, por cierto, saben que nació en Rusia, relata cómo su padre se vio obligado a servir durante años en el ejército ruso, y nunca comió nada más que verduras crudas ya que cualquier otra cosa que había de comer no hubiese sido kosher. Entonces, no se trata de un tema de vegetarianismo, aunque podría ser algo que surja, pero la pregunta es "¿Debo comer a lo kosher?" Y para la mayoría de ustedes, me imagino, no es un tema candente. Pero es un tema muy, muy actual en Israel para los creyentes judíos de hoy. Y me he pasado horas debatiendo este tema con los líderes de allí. Y he llegado a valorar mucho más la sabiduría de Pablo desde ese entonces.
Continuamos con el versículo 3 (Reina Valera 1960):
“El que come, no menosprecie al que no come, y el que no come, no juzgue al que come; porque Dios le ha recibido.”
Hay dos actitudes erradas. La primera, es la del hermano que ha sido liberado. "No estoy bajo la ley, hermano, quedó todo ya en el pasado. Como lo que sea según mi antojo y no me entiendes. Tú sigues en cautiverio". Así es el que mira con desprecio al que no come. Pero hasta ahí no para la relación, porque quien no come critica al que sí come. "Ya no es un verdadero judío. No cumple con lo kosher”. Verán, para el pueblo judío, uno de los temas candentes es mantener a Israel como una identidad separada. Porque cuando las leyes de kosher o kashruth se rompen, y la observancia del Shabbat? o el sábado, los judíos se mezclan muy rápidamente y pierden su identidad nacional. Así que es realmente un tema importante. Lo que hemos observado en Israel, si puedo decirlo, es que los judíos estadounidenses o los judíos británicos (judíos del Occidente), que se convierten en creyentes en Jesús, a menudo se asimilan casi totalmente y repentinamente descubrieron la importancia de su identidad judía al llegar a creer en Jesús. Y cuando llegan a Israel, les da preocupación por demostrar que realmente son judíos. Entonces, tienden a volver a todo tipo de reglamentos y estatutos que nunca observaron antes de conocer a Jesús.
Por otro lado, los israelíes nativos, “sabrass” cómo les llamamos, no tienen problemas de identidad, saben que son judíos. Así que tienen el menor descuido en la observancia de estas reglas. Entonces, tenemos a dos tipos de personas tal como Pablo lo describe. Este es solo uno de los ejemplos de cuán precisa y al día es la Palabra de Dios. Después de 19 siglos, aquí nos habla de un asunto que tenemos que enfrentar.
Y me gustaría decir a modo de ejemplo que hay otras preguntas similares que no necesariamente se incluyen en este capítulo sobre las cuales se aplican los principios; que son, es más importante mantener la armonía que edificar el Cuerpo de Cristo y demostrar que están en lo correcto según las reglas que observan. Pueden demostrar que tienen razón y a su vez dañar el Cuerpo de Cristo y a otros creyentes. Las mismas dos damas que vinieron a vernos esta mañana, e hicieron un viaje especial para hacernos estas preguntas, le preguntaron a Ruth: “¿Por qué te cubres la cabeza? ¿Crees que es bíblico?” Y les respondí por Ruth, siendo la cabeza, les dije: "Personalmente, creemos que Pablo se expresó con exactitud en 1 Corintios 11, ‘Pero toda mujer que ora o profetiza con la cabeza descubierta, afrenta su cabeza.’” Pero sabemos que hay muchos cristianos comprometidos que no suelen verlo así. Entonces, hacemos conforme creemos y dejamos a otros en libertad de hacer lo que ellos creen. No hay desarmonía. Podemos armonizar completamente con los que tienen un entendimiento diferente de esa cuestión en particular.
De hecho, antes de que Ruth se casara conmigo, ella estuvo, por un tiempo, asistiendo a una iglesia en los Estados Unidos donde el pastor estaba en contra de las coberturas de la cabeza. Ni siquiera era neutral, no quería que las mujeres se cubrieran la cabeza. Lo entiendo porque yo también vengo de los mismos antecedentes pentecostales. Y recuerdo bien aquellos tiempos en los que cada mujer tenía que usar un sombrero o no podía ser aceptada como cristiana. Quizás algunos de ustedes no recuerden esos tiempos.
Recuerdo que mi primera esposa y yo íbamos a una convención, una convención pentecostal en el centro de Londres. No sabíamos exactamente dónde se iba a dar, así que caminábamos por las calles y, mientras caminábamos, notaba que cada vez, más mujeres llevaban sombreros extraños. Le dije a Lydia: "¡Debe estar cerca el lugar!" Así que, quiero decir, he pasado por todo esto y entiendo los motivos a favor y en contra. Pero nuestro principio es que no se convierta en un obstáculo. Hagamos conforme creemos y hagan ustedes conforme creen, y podrá haber comunión con perfecta armonía en el Cuerpo de Cristo.
Y así, a lo largo de todo este discurso, recuerden que la armonía es la meta. Entonces, Pablo continúa con el versículo 4:
“¿Tú quién eres, que juzgas al criado ajeno? Para su propio señor está en pie, o cae; pero estará firme, porque poderoso es el Señor para hacerle estar firme.”
Así que el pecado real no es 'comer o no comer' u 'observar o no observar' el sábado. El pecado real es criticar al creyente prójimo. Y es algo que la gente está muy predispuesta a hacer y que particularmente lo hacen sobre estos temas.
Bien, seguimos ahora con los versículos 5–6 al siguiente tema de la observación de ciertos días. Y el día en particular que quizás sea el más controvertido es el día que llamo Sabbath o sábado. Pero tenga en cuenta que no es sábado ya que el sábado judío comienza el viernes de tarde al ponerse el sol y termina el sábado también al atardecer. Así que no se refiere solo al sábado, es otra forma diferente de separar los días de la semana. Corresponde a la creación que fue la tarde y la mañana que fue el primer día. El día de Dios no comienza con el amanecer, comienza con el atardecer. Es algo extraordinario; no nos pasamos a ese tema porque de lo contrario, capaz que ahí nos quedamos. Pero el tema es el de observar ciertos días, y particularmente de observar el Sabbath. Versículos 5–6:
“Uno hace diferencia entre día y día; otro juzga iguales todos los días. Cada uno esté plenamente convencido en su propia mente.”
El mensaje, creo, es “y ya no trates de convencer a los demás.”
“El que hace caso del día, lo hace para el Señor; y el que no hace caso del día, para el Señor no lo hace. El que come, para el Señor come, porque da gracias a Dios; y el que no come, para el Señor no come, y da gracias a Dios.”
Cada uno hace lo que cree adecuado ante los ojos del Señor. Y nuevamente, este es un tema muy candente porque los judíos ortodoxos no viajan en Sabbath. No conducen automóviles. Y no hay servicios de autobuses públicos en Jerusalén en Sabbath. Así que, si quiere uno irse a algún lado en Sabbath, se la ve muy difícil. Pero muchos judíos no ortodoxos, que son la mayoría, tienen y usan sus coches en Sabbath. Pero si viven junto a judíos ortodoxos y disponen de un automóvil, deben tener cuidado. Ruth y yo tenemos un coche y lo usamos mucho. Tenemos mucho cuidado de no ser ostentosos en su uso ante los ortodoxos en Sabbath. No porque nos sintamos bajo ninguna restricción, sino porque no queremos ofender a nadie. No queremos ofenderlos por algo que no es imprescindible, algo que es asunto de cada persona para decidirlo por sí mismo.
Sin embargo, es necesario mirar otros pasajes, en particular Colosenses capítulo 2: 13–16, que tratan realmente con lo que se logró con la muerte sacrificial de Jesús en la cruz. Colosenses 2: 13–16:
“Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio [Dios] vida juntamente con él [Jesús], perdonándoos [a todos] todos los pecados, anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz, y despojando a los principados y a las potestades [o gobernantes y autoridades], los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz [por medio de la cruz]”
Lo que Pablo quiere decir allí es que Jesús, con su muerte en la cruz, le quitó a Satanás toda arma que pudiese usar en nuestra contra. ¿Y su arma principal es qué? En una palabra simple, la culpa, así es. Mientras pueda hacernos sentir culpables, nos tiene donde nos quiere. Pero con su muerte en la cruz, Jesús permitió que nos liberáramos de la culpa. Y lo hizo para ambos lados: hacia el pasado y hacia el futuro. Él dispuso para que todos nuestros actos pecaminosos pasados sean perdonados. ¿Lo creen? ¿Creen en que todos tus pecados pasados han sido perdonados por lo que Jesús hizo en la cruz? Muy bien. Así se ocupó el pasado.
Pero para poder proveer para el futuro, Jesús tuvo que dejar de lado la ley de Moisés como requisito para lograr la justicia con Dios, el certificado de deuda hecho de decretos. Y lo clavó a la cruz. Así que una vez que aceptan la cruz y pasan la cruz con fe, la ley está terminada. No tiene más reclamos sobre uno, no está más sujeto a la ley. Por medio de la muerte de Jesús, han sido liberados de las demandas de la ley.
Como ven, la ley tiene dominio sobre el hombre mientras viva. Pero cuando la ley le ha matado, es lo último que puede hacerle. Y nosotros, en Jesús, fuimos ejecutados y hemos vuelto a la vida más allá de la cruz, libres de las demandas de la ley.
Y bien, Pablo continua, y esto es muy importante, versículo, Colosenses 2:16:
“Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días de reposo.”
Pablo no dice que no los observen, sino que no permitan que nadie los juzguen por el hecho de observar o no. Porque, hemos sido liberados de los requisitos de la ley. Así que de nuevo, ¿la advertencia va contra qué? El juzgar. También, contra el ser juzgado.
Tengo unos amigos, bueno tenía amigos, eran Adventistas del Séptimo Día. No discuto con ellos acerca de la observancia del sábado, pero si digo: "No voy a dejar que me juzguen. Porque de lo contrario, al permitírselos estaría desobedeciendo el Nuevo Testamento porque el Nuevo Testamento dice, “No permitan que nadie los juzgue con respecto al sabbath” ¿Lo ven? Así que es algo muy delicado. No juzgues a los demás, no dejen que nadie los juzgue; todos tienen que decidir por sí mismos cómo entiende la voluntad de Dios en sus vidas.
Regresamos ahora a Romanos capítulo 14, continuamos con el versículo 7:
“Porque ninguno de nosotros vive para sí, y ninguno muere para sí. Pues si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así pues, sea que vivamos, o que muramos, del Señor somos. Porque Cristo para esto murió y resucitó, y volvió a vivir, para ser Señor así de los muertos como de los que viven.”
Entonces, lo que Pablo dice es que lo importante es nuestra relación personal con el Señor. Y una vez que pertenecemos al Señor, nunca nos abandonará, somos suyos para siempre y por la eternidad; si vivimos, estamos viviendo para el Señor; y si morimos, morimos por el Señor. El Señor es aquel a quien finalmente somos responsables.
Dios ha estado lidiando con Ruth en cuanto a su relación conmigo. Suelo ser muy privado en esto. A veces tengo que obtener el permiso de Ruth de antemano, pero esta vez no lo hice. ¡Igual se los voy a comentar! Ruth y yo hemos pasado por un tiempo de fuertes pruebas durante casi tres años, por lo que alabamos a Dios. Recuerdan lo que dijo Santiago, si les toca una prueba, regocíjense. No se quejen, regocíjense. Pero una de las cosas que el Señor le ha estado mostrando a Ruth- y vaya que es una esposa maravillosa para mí, totalmente comprometida, que intenta hacer todo lo que pueda para apoyarme y cuidar mi ministerio y hacerlo más efectivo. Pero el Señor le ha mostrado que su relación con Él es lo primero, no su relación conmigo. Y va también para cada uno de nosotros. Puede que tengan un compañero de matrimonio maravilloso, pero su relación principal es con el Señor. Y llegara el momento en que todas las demás relaciones desaparezcan, cuando pasen del tiempo a la eternidad. Pero la única relación que no cambiará es la relación con Jesús. Hay que llevar nuestras vidas ahora de acuerdo a cuya conciencia. Lo único que finalmente es determinante en el tiempo y la eternidad es mi relación personal con Jesús. Cuando paso por las puertas del tiempo y me dirijo a la eternidad, solo hay una persona que me acompañará.
Recuerdo a una querida sierva de Dios, una dama de brigada del Ejército de Salvación, una brigada que hablaba en lenguas, que no era común en aquellos días. Digo, esto hace ya cuarenta años. Nunca conocí a su marido. Describió cómo había fallecido su marido. Por eso se convirtió en brigada, porque una viuda automáticamente asume el rango de su esposo en el Ejército de Salvación. Y le dijo a su esposo estando junto a su lecho de muerte: me parece que de los dos era más fuerte como creyente, y le dijo: "Aquí es donde yo ya no puedo ir contigo. Te toca ir por tu cuenta". Y creo que Pablo nos está recordando muy amablemente que debemos ser conscientes de este hecho. Gracias a Dios por las relaciones maravillosas en el Cuerpo de Cristo con otros creyentes. Agradezco a Dios por la relación que disfruté durante treinta años con mi primera esposa. Pero llegó el momento en que tuve que despedirme y ella pasó del tiempo a la eternidad. Ya no era yo su pastor. Solo había un pastor que podía recorrer el camino con ella. Y su frase favorita para Jesús siempre fue "El pastor y obispo de mi alma". Y eso es lo que Él era. Y eso es lo que debe ser para cada uno de nosotros.
Bien, seguimos adelante en Romanos 14, llegamos a un tema muy, muy importante, que es una advertencia en contra de juzgar a otros creyentes. Me parece más necesario ahora en la actualidad que en esos días. Y creo que muchos cristianos sufren todo tipo de cosas, problemas en sus vidas porque pecan al juzgar al prójimo creyente. Hay un solo juez y ese es Dios.
Imagínense por un momento antes de ver este pasaje, están sentados en un tribunal de justicia. Forman parte de las personas que asisten. En el estrado elevado está el asiento del juez, pero está vacante porque el juez aún no ha entrado. ¿Qué pasaría si se salieran de su lugar, se suben a la plataforma y se sientan en la silla del juez? ¿Cuánto tiempo se les permitiría quedarse allí? Los echarían. Y solo por tomar el lugar de un juez humano. ¡Cómo nos atrevemos a tomar el lugar de Dios y ocupar Su silla! …La condena que nos buscamos cuando nos ponemos a juzgar a otros creyentes.
Ahora, hay ciertas áreas en las que tenemos que ejercer juicio. Un padre tiene que ejercer juicio con respecto a su familia. Un pastor tiene que ejercer juicio con respecto a su congregación. Permítanme decirles este simple principio: en donde tengan responsabilidad, tienen autoridad para juzgar. Pero si no son responsables, no juzguen. No son responsables de la vida de su prójimo, de su familia, no lo juzguen.
Ahora, leamos lo que dice Pablo en el versículo 10:
“Pero tú, ¿por qué juzgas a tu hermano? O tú también, ¿por qué menosprecias a tu hermano?”
Son los mismos dos temas. ¿Por qué tú, que observas la ley, juzgas a tu hermano que no lo hace? Y tú, que dices ser tan libre, ¿por qué tratas con desprecio a tu hermano que todavía tiene en cuenta algunas reglas de la ley?
“Porque todos compareceremos ante el tribunal de Cristo.”
La palabra traducida como "asiento de juicio" en griego es bema. Y debemos tener en cuenta que hay dos asientos de juicio, dos asientos de juicio principales. El uno ante el bema y el otro ante el gran trono blanco. Aún falta mucho para el gran juicio del trono blanco. Ese es el juicio de todos los muertos resucitados finalmente. Pero el juicio bema es el juicio en el que Cristo juzga a su pueblo. Y es muy importante recordar que no hay condena para los que están en Cristo Jesús. No es el juicio para determinar si están salvos o perdidos, sino que es el juicio para evaluar el servicio a Jesús en esta vida. Allí, cada cristiano tendrá que presentarse directa y personalmente ante el Señor Jesús y responder por todo lo que se hizo.
Pablo dice que si lo entendieran, estarían tan ocupados preparándose que no tendrían tiempo para juzgar a otros. Los que juzgan a otros casi seguramente no se están preparando para el tribunal de Jesús.
Y luego Pablo cita a Isaías:
“Porque escrito está: “Vivo yo, dice el Señor, que ante mí se doblará toda rodilla.””
Cuando nos toque el juicio bema, nos arrodillaremos ante Jesús.
“. . . Y toda lengua confesará [hay traducciones que dicen alabara] a Dios]”
Y como dije, averigüé la palabra griega, que significa confesar honestamente y de todo corazón. No puedo explicar cómo di con esa definición. Significa que hay que confesarlo todo. No habrá nada que se guarde. No habrá secretos, no habrá nada oculto de sus vidas. Toda la verdad quedará expuesta delante de Jesús. Supongo que querrá hacernos algunas preguntas bastante pertinentes a cada uno de nosotros. “¿Por qué criticaste a ese predicador? ¿Por qué comulgaste con aquella señora y luego comenzaste a criticarla de inmediato con tu familia? "¿Conocen una de las razones por las cuales los creyentes tienen hijos incrédulos? Se pasa tanto tiempo en casa criticando a otros creyentes. Y los niños escuchan y piensan: “Bueno, si así es un cristiano, ¿por qué he de hacerme uno?” La regla a seguir es nunca hablar mal de los miembros del Cuerpo de Cristo frente a los hijos. Si quieren que sus hijos respeten a Dios y a su pueblo, será mejor que lo hagan delante de ellos.
Y así lo resume Pablo:
“De manera que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí.”
¿Por quién he de dar cuentas? No voy a dar cuentas por Ruth o por Jay Fesperman o por Jim Jackson. Estarán ocupados respondiendo por sí mismos. Hay solo una persona por la que debo dar cuentas- Yo.
Veamos por un momento un pasaje similar en 2 Corintios 5: 9 y 10. Aquí Pablo está hablando de la motivación de su vida y ministro.
“Por tanto procuramos también, o ausentes o presentes, serle agradables [¿a quién? A Jesús, así es]. Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo. . .”
Será una reunión que ninguno de nosotros se va a perder. Puede que se pasen por alto muchos compromisos e incluso que lleguen tarde a muchos eventos, pero estarán a tiempo para esta reunión.
Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo. . .
Vamos a tener que responder por todo lo que hemos hecho en esta vida.
“...según lo que haya hecho, sea bueno o malo.”
Y solo hay dos categorías: bueno o malo. No hay punto neutral, no hay nada entre bueno y malo. Todo lo que se hace para la gloria de Dios y de acuerdo con la voluntad de Dios y la palabra de Dios es bueno. Y todo lo demás no es bueno.
Ya ven, el diablo siempre quiere convencernos de que existe un tipo de neutralidad espiritual, y de que estamos en zona gris. No es negro pero no es blanco. Es una mentira. Jesús dijo muy claramente, el que no está conmigo, ¿que está? Contra mí. El que no se reúne conmigo se dispersa. Hay solo dos tipos de acciones en esta vida como creyente. O se están reuniendo, haciendo lo correcto; o se están dispersando, perdiéndose. ¿Perdiendo qué? El tiempo. ¿Qué hay de todas las horas que se han pasado frente a un televisor cuando podrían haber estado orando, leyendo sus Biblias o teniendo compañerismo con los creyentes o edificando a sus propias familias? ¿Cómo van a responderle a Dios por todo eso? No quiero condenarles, pues pienso que si realmente nos arrepentimos, confesamos y pedimos perdón, no tendremos que responder por esas cosas.
Tuvimos un movimiento de Dios en nuestra iglesia local en l986 durante unas seis semanas. Pasamos la mayor parte de las horas tempranas de cada día rostro-al-piso en la iglesia ante el Señor. Y creo que de las cosas en que más nos confronto el Espíritu Santo fue la idolatría a la televisión en el hogar y las horas dedicadas a adorar a este ídolo. Escuchaba como uno tras otro, a veces sollozando, le pedían perdón a Dios por el tiempo perdido frente al televisor. No digo que todo en la televisión sea malo. Si le buscamos bien, veremos una que otra cosa buena. Pero solo buscándole. Digo, hay ciertos casos por los cuales se amerita mirar la televisión. Pero recuerden, de ahora en adelante tendrán que responder a Jesús por cada hora que pasen frente al televisor… ¡Qué silencio se vino!
Volvemos ahora a Romanos 14:13. Y que dice, Así que…[‘por lo tanto’]. ¿Se acuerdan de lo que les dije al respecto? Pronto veremos por lo tanto de qué. Bueno, este, por lo tanto, antecede porque todos tendremos que presentarnos ante el tribunal de Jesús.
“Así que, ya no nos juzguemos más los unos a los otros, sino más bien decidid no poner tropiezo u ocasión de caer al hermano.”
Lo incluí en mi bosquejo que, “La crítica puede ser adicción.” Estamos conscientes de muchas adicciones: el tabaco, el alcohol, las drogas. La televisión es otra adicción. Hay mucha gente que es tan adicta que, si paran de mirar la televisión por tan solo un día, les da síntomas de abstinencia. Así lo dicen en las revistas como Time y Newsweek. Es un hecho indiscutible.
Pero les presento otra adicción, es criticar a la gente. Y si tienen que frenar eso, necesitarán la gracia sobrenatural de Dios para hacerlo. Porque son adictos. Y es una adicción destructiva. Los destruye y destruye a la gente que critican. Perturba el Cuerpo de Cristo… Aquí paro porque hay que seguir adelante con este estudio. Solo siento que Dios me insta a advertirles. Vivan su vida teniendo en cuenta el hecho de que tendrán que rendir cuentas a Jesús de todo lo que dicen y le hacen.
Hace poco tuve la sensación de que tenía que asegurarme de no tener que responder preguntas incomodas delante de Jesús. Entonces le pedí al Espíritu Santo que me mostrara si había cosas que necesitaba confesar que no había confesado. Y créanme, me las mostró. Se los recomiendo a cada uno de ustedes. Aquí no, ni ahora, sino según los guie el Señor. Pablo dice en 1 Corintios 11, “Si, pues, nos examinásemos a nosotros mismos, no seríamos juzgados.” Dios nos da la oportunidad de juzgarnos a nosotros mismos, de rectificar nuestro comportamiento con la Palabra de Dios. Y una vez que decimos: "Fue mi culpa, hice mal". Señor, lo siento, me arrepiento. Perdóname", y asunto olvidado. Ya no hay que responder por ello. Que maravilloso ¿no?
Ya ven, así es como lo veo. Es como cuando se está grabando algo. Si desean comenzar a grabar algo, y yo solía hacerlo hace muchos años, grabé mi propio programa de radio una vez. No sé cómo, pero lo hice. En mis tiempos, se comenzaba con un borrado total y solo queda una cinta completamente limpia. Bueno, cuando vienen al Señor Jesús la primera vez como pecador, Él hace el borrado total. Y todo lo que hayan hecho que estuvo mal se borra, es como si nunca lo hubieran hecho.
Y bien, cuando sigan por su cuenta dirán y harán cosas que están mal. Y está bien, si se arrepienten, si confiesan; Jesús borra solo esa pequeña parte de la cinta grabada. Ya ven, nunca más necesitaran que les hagan un borrado total, pero sí tendrán que mantener la cinta limpia.
Bueno, hay que seguir adelante. Romanos 14 versículo 13:
Así que, ya no nos juzguemos más los unos a los otros, sino más bien decidid no poner tropiezo u ocasión de caer al hermano.
Les he mostrado que, a lo largo de estos capítulos de Romanos, el principio es el amor. Y de vez en cuando Pablo vuelve a señalar que el amor es lo que los guía a hacer lo correcto. Y entonces dice:
“Yo sé, y confío en el Señor Jesús, que nada es inmundo en sí mismo; mas para el que piensa que algo es inmundo, para él lo es.”
Nada es impuro en sí mismo, creo que debemos verlo porque es muy importante. Necesitamos saber lo que dice el Nuevo Testamento. Veamos dos Escrituras. Marcos 7. Pablo dice que no hay comida que en sí sea impura. Pero, si alguien piensa que algo es impuro y se lo come o lo consume en base a eso, es impuro para él, lo contamina. Así que, en Marcos 7:15–19, Jesús está hablando de la cuestión de lo que comemos. Dice:
“No hay nada fuera del hombre que entre en él y lo pueda contaminar. Pero lo que sale del hombre, eso es lo que contamina al hombre.”
Así que nada de lo que tomamos por la boca nos puede contaminar. Pero lo que sale de la boca es lo que nos contamina. Los discípulos no lo entendían por lo que le cuestionaban. Versículo 17:
Cuando se alejó de la multitud y entró en casa, le preguntaron sus discípulos sobre la parábola. Él les dijo: ¿También vosotros estáis así sin entendimiento? ¿No entendéis que todo lo de fuera que entra en el hombre, no le puede contaminar, porque no entra en su corazón, sino en el vientre, y sale a la letrina? Esto decía, haciendo limpios todos los alimentos.
Es una declaración muy importante; debemos tenerlo bien en cuenta. Desde ese momento en adelante, en la autoridad de Jesús, no existe tal cosa como un alimento inmundo en sí mismo. Pero subjetivamente, un alimento puede ser inmundo.
No sé, ¿el estadounidense come anguila? Si comen. Bueno, conozco a algunas personas que se estremecen ante la idea de comer anguila. Pero mi primera esposa fue danesa, y para los daneses, el manjar principal es la anguila. Mi primera esposa se iba al otro lado de la ciudad para comprarse su anguila. Bueno, si no les apetece el comer anguila, no tienen por qué hacerlo. Pero tampoco critiquen al danés que si la come. ¿Ven a lo que voy? Digo, esos bichos que se parecen más a las serpientes- no diré nada sobre las serpientes, pero muchos africanos las comen y las consideran un manjar. Creo que mejor me abstengo de hablar más del tema, sino algunos de ustedes les va a dar indigestión.
Y luego en 1 Timoteo capítulo 4:3 al 5. Pablo está hablando de cierto error que se colara en la iglesia y dice “prohibirán casarse, y mandarán abstenerse de alimentos que Dios creó para que con acción de gracias participasen de ellos los creyentes y los que han conocido la verdad.” Pero tienen que creer y saber la verdad.
“Porque todo lo que Dios creó es bueno, y nada es de desecharse, si se toma con acción de gracias...”
Está hablando de la comida. Nada ha de rechazarse.
“…porque por la palabra de Dios y por la oración es santificado.”
Y en muchas partes del mundo, cuando se ora antes de comer, no es tan solo una formalidad, pues uno no sabe lo que se está comiendo. Pero si tienen fe, puede ser santificado por la oración, ya está santificada por la Palabra de Dios. Cuando la oración está unida, evitarán el recibir todo tipo de intoxicación alimentaria y otras cosas. Pero mejor asegúrense de tener la fe. Y he estado en situaciones en las que no tenía fe. Simplemente dije: "No, gracias, paso". No porque pensaba que me iba a contaminar, sino porque quería conservar la salud.
Muy bien, regresamos a Romanos 14.
“Yo sé, y confío en el Señor Jesús, que nada es inmundo en sí mismo; mas para el que piensa que algo es inmundo, para él lo es. Pero si por causa de la comida tu hermano es contristado, ya no andas conforme al amor.”
Verán, el principio central es el amor. No se abstiene uno de comer por sentir que está prohibido, pero en ciertas circunstancias, si se comiera frente a un hermano, eso le ofendería. Si tuviera que salir con un nuevo creyente judío en Jerusalén, probablemente tendría mucho cuidado de no comer nada que él aún considere detestable. Porque, para un judío ortodoxo, deben saber que hay ciertos tipos de comida que los horrorizan. Nunca comería tocino frente a un creyente judío ortodoxo. No porque piense que haya algo de malo con el tocino, sino porque él si cree que hay algo de malo.
Hace años atrás, llevé a un joven judío al Señor, hace muchos años; se había criado bastante ortodoxo y se había asimilado totalmente. Dijo que la primera vez que se atrevió a comer una ración de tocino, dijo que cerró los ojos y se lo metió en la boca y se preguntó si todavía estaba vivo al final. Bueno, lo estaba. Y después de eso le vino a gustar el tocino. Pero lo que estoy diciendo es que personalmente no creo que el tocino sea muy saludable, ese es otro tema. Y también la sal no me hace bien. Pero no tengo ningún escrúpulo religioso por comer tocino. Pero, en presencia de ciertas personas, no comería tocino porque es más importante mantener a mi hermano en la fe que demostrar que tengo razón.
Continuamos, pues, con la última parte del versículo 15:
“No hagas que por la comida tuya se pierda aquel por quien Cristo murió.”
Ya ven, cuando Pablo miró a la humanidad, ya fuesen judía o gentil, vio a personas por las que murió Jesús. Esa es la forma en que miraba a la gente. Y todo su trato con la gente fue a base de ello. Necesitamos tener la misma visión. Versículo 16 (La Biblia de las Americas):
“Por lo tanto, no dejes que lo que para ti es algo bueno sea hablado como si fuera malo...”
No se expongan a críticas innecesarias. Es también de sabiduría, simplemente desde el punto de vista de que cuando se les critica, se liberan fuerzas negativas en su contra. ¿Para qué exponerse a esas fuerzas innecesariamente?
Versículo 17 (La Biblia de las Américas), un versículo tan maravilloso que es:
“…porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo.”
Entonces, estar en el reino de Dios no es cuestión de lo que se come o se bebe. Hay tres cosas que son esencialmente el reino de Dios. Justicia, paz y gozo. Y están en el Espíritu Santo. En esta era en la que vivimos, el reino de Dios es una realidad solo en donde el Espíritu Santo está obrando. Las fronteras del reino en la tierra en este momento se determinan por el área en donde opera el Espíritu Santo. Fuera del Espíritu Santo, todo lo que hay es ley, reglas y religión. Se necesita del Espíritu Santo para llevar el reino de Dios a una vida o una situación. Y cuando el Espíritu Santo entra y se le permite seguir su camino, Él producirá tres resultados: justicia, paz y gozo. Pero fíjense que el primer resultado es la justicia. En segundo, la paz. Y tercero, el gozo.
Ahora, Jesús dijo en Mateo 5:6
“Bienaventurados los que tienen hambre y sed de [¿qué?] justicia...”
Él no dijo sed de la paz o de la alegría o de la sanidad o de la prosperidad. Verán, al viajar, me encuentro con muchos cristianos que tienen hambre y sed de la sanidad o de la prosperidad. Pero no me encuentro con muchos que tengan hambre y sed de justicia. Pero la bendición está sobre aquellos que tienen hambre y sed de justicia. Y una vez que hayan entrado en la justicia, la paz y el gozo le seguirán como resultado natural. No busquen la paz; no vayan por el gozo; hagan que la justicia sea su objetivo.
Ya ven, hoy hay un excelente dialogo en el mundo sobre la necesidad de la paz, lo cual es muy válido. Pero este clamor por la paz se convertirá en un medio de engaño en la manipulación de Satanás. Porque el mundo buscará la paz y quizás incluso afirmará que ha logrado la paz sin justicia. Eso es un engaño. No hay paz verdadera o permanente sin justicia.
Rápidamente, veamos dos pasajes de Isaías. Isaías 48:22 (Reina Valera 1960), el ultimo versículo del capítulo.
“No hay paz para los impíos, dice el Señor.”
Mientras toleremos la maldad, no habrá posibilidad de paz permanente. Y exactamente las mismas palabras se encuentran al final del capítulo 57:21 (Reina Valera 1960):
“No hay paz para los impíos.”
Así que la condición esencial y principal para la paz es la justicia. Y eso es lo que es el reino de Dios. Es la justicia, la paz y el gozo en el Espíritu Santo. Dejen que les pregunte, y no tienen que responder, ¿se encuentran en el reino de Dios ahora mismo? ¿Están disfrutando de la justicia, la paz y el gozo en el Espíritu Santo? Si no, podrán tener la religión, podrán ser un carismático, ser pentecostal, ser bautista, metodista, presbiteriano o lo que sea. Pero, no están en el reino de Dios. Porque esos son los límites del reino de Dios. Justicia, paz and gozo en el Espíritu Santo.
Y luego el siguiente versículo es para mí muy real, el versículo 18 (RV 1960):
“Porque el que en esto sirve a Cristo, agrada a Dios, y es aprobado por los hombres.”
¿En qué sentido? En el sentido de la justicia, la paz y la alegría. Me convertí a Cristo dramáticamente durante la noche en un cuartel del ejército en el ejército británico después de haber servido poco menos de un año. Pasé otros casi cinco años en el ejército británico como cristiano. El ejército no es ningún ambiente fácil del mundo para ser un cristiano comprometido. Realmente sentía que Dios debió haberme sacado del ejército y ponerme en un entorno religioso agradable donde pudiera usar la ropa adecuada y el lenguaje correcto. Pero, no lo hizo. Me dejó con mis soldados británicos que maldecían, blasfemos y maliciosos durante casi cinco años. Y puedo decir por la gracia de Dios que tomé y me mantuve firme en mi postura y creencias.
Una de las cosas que aprendí fue cuando se pasan a una nueva situación, den a conocer inmediatamente sus posturas. Así que no me preocupaba en lo particular por arrodillarme para orar por la noche, pero siempre me arrodillé en la barraca para orar en la cama, porque así sabían el tipo de persona que era. Y me hicieron todo tipo de cosas. Una vez que estaba arrodillado en la cama orando, me tiraron la cama. Y yo seguía con mi oración. Pero, a lo que voy es que, me respetaban. Y en los momentos en que estábamos en el campo de batalla en el desierto, si es que se hubiese dado tal cosa, estos soldados rudos, blasfemos, y maliciosos se me acercaban y decían: "Me alegro de que esté con nosotros, cabo. Príncipe." Era como su póliza de seguro. Se sentían seguros mientras yo estaba allí. Y, de hecho, no hubo bajas graves mientras estuve con ese grupo en particular.
Pero lo que quiero decir es esto, y tuve discusiones con los oficiales. Confrontaba a los oficiales, al comandante, sobre ciertos asuntos. No voy a entrar en ellos. Pero cuando fui dado de alta, a todo soldado del ejército británico se le asignaba cierto puntaje y el mío fue ejemplar. Esa es la calificación más alta que otorga el ejército británico. No lo digo para jactarme, tan solo se los digo como prueba de lo que dijo Pablo, que sirvan a Dios con justicia, paz y gozo. Serán aceptados por Dios y aprobados por el hombre. A largo plazo, el impío sabe cómo debe actuar un cristiano. Se los digo que en donde dijera yo algo indebido, mis compañeros soldados se me acercaban y me decían:… "No estuvo bien como hablaste". No voy a entrar en las cosas que hice porque podrían avergonzarles. Vaya, que realmente me estaban observando.
Continuamos con Romanos 14, casi estamos en la aplicación.
“No destruyas la obra de Dios por causa de la comida.”
Lo que más le preocupaba a Pablo era la obra de Dios, el Cuerpo de Cristo. Hagamos siempre lo que construirá el Cuerpo, incluso si eso implica el sacrificio personal.
"Todas las cosas a la verdad son limpias; pero es malo que el hombre haga tropezar a otros con lo que come."
Así que tengo libertad total para comer tocino, pero si como tocino frente a un nuevo creyente judío que no sabe estas cosas y lo ofendo, está mal. ¿Lo ven? Peco de la maldad.
" Bueno es no comer carne, ni beber vino, ni nada en que tu hermano tropiece, o se ofenda, o se debilite."
El punto es si están edificando a su hermano o ¿están destruyendo su fe? Me siento perfectamente libre de hacer todo lo que se enumeró en ese versículo, que no especificaré. Pero no las haría frente a personas que les causaría ofensa. Versículo 22:
"¿Tienes tú fe? Tenla para contigo delante de Dios. "
No entren en discusiones por estas cosas. Si ya tienen su convicción al respecto, pues ya, están convencidos. Pero que sea entre Dios y ustedes.
“Bienaventurado el que no se condena a sí mismo en lo que aprueba.”
Ahí se dirige en lo personal. Pueden aprobar cosas que son perfectamente legítimas, pero al aprobarlas se sienten en condena por el efecto que tiene en sus hermanos creyentes.
Y luego continúa diciendo:
“Pero el que duda sobre lo que come, es condenado, porque no lo hace con fe; y todo lo que no proviene de fe, es pecado.”
Es una declaración profunda, ¿no? Solo hay una base para la vida justa, es la fe. Si no se hace por fe, no lo hagan. Lo que no se basa en la fe es pecado.
Quiero que pasemos rápidamente a la primera parte de Romanos 15 porque nos queda un largo camino por recorrer y solo una sesión después de esta.
“Así que, los que somos fuertes [y Pablo está hablando en relación con el pasaje anterior] debemos soportar las flaquezas de los débiles, y no agradarnos a nosotros mismos.”
Como ven, esa es la medida de la fuerza espiritual. No es cuánto pueden hacer, sino cuánto pueden aguantar. La fuerza en este sentido es poder edificar a otros.
Hace un tiempo tuve un amigo en el ministerio cuyos antecedentes eran de la Iglesia Apostólica en Gales. Si bien los ubican, ellos creen en ciertos apóstoles y en ciertos profetas y tienen la verdad en partes, pero se han vuelto extremadamente legalistas. Y al crecer en su niñez y como joven, perdió toda confianza en estos apóstoles. Eran medio dictatoriales y autocráticos y se imponían a la gente. Así que se apartó por completo, pero luego tuvo un encuentro con el Señor y regresó. Y una vez dio en mi audiencia esta declaración que me parece clásica. Dijo: "Entonces me di cuenta de que los apóstoles no están por encima de uno para reprimirlo, al contrario, están debajo de uno para levantarlo". Claro, ¿saben por qué lo dijo? ¿Porque saben dónde están los nombres de los apóstoles en la Nueva Jerusalén? Están en los cimientos. Están hasta abajo.
Así que, la fuerza espiritual no es reprimir a todos y dictarles, es poder levantar a aquellos que no son tan fuertes como uno.
Entonces Pablo continúa:
“Cada uno de nosotros agrade a su prójimo en lo que es bueno, para edificación.”
La palabra clave es la edificación, levantar.
“Porque ni aun Cristo se agradó a sí mismo; antes bien, como está escrito: ‘Los vituperios de los que te vituperaban, cayeron sobre mí.’”
Jesús se buscó los vituperados de los que odiaban a Dios porque vivía para Dios. Y nosotros también tenemos que estar preparados para recibir reproches cuando vivimos para Dios.
Y luego dice, y esto es muy importante:
"Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza."
De lo que fue escrito, dice, lo que sea que esté en las Escrituras. Lo que sea que esté en las Escrituras, está ahí para nuestro beneficio. Para nuestra enseñanza, que, a través de la perseverancia y el aliento de las Escrituras, podamos tener esperanza. Es maravilloso ser alentado, pero recuerden que las Escrituras alientan solo a aquellos que perseveran. No basta con creer, hay que seguir creyendo. La fe será probada, pasarán por pruebas. Las Escrituras los bendecirán si perseveran. Y dice de Abraham, “Y habiendo esperado con paciencia, alcanzó la promesa.” ¿Recuerdan por cuánto tiempo fue probada su fe? Algo así como 25 años que esperó pacientemente, con la promesa de un hijo que sería su heredero. Y entonces, cuando había esperado pacientemente, recibió la promesa.
Hay quienes dicen que la fe lo es todo. No estoy de acuerdo. Se necesita fe y paciencia. Teniendo las dos no hay falla.
Y luego una Escritura final:
Pero el Dios de la paciencia y de la consolación [o El Dios que da paciencia y consolación] os dé entre vosotros un mismo sentir según Cristo Jesús, para que unánimes, a una voz, glorifiquéis al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo.
¿A qué se refiere Pablo? A la Armonía. Armonía entre los creyentes para que, independientemente de sus diferencias personales, puedan enfocarse en el Señor en su bondad y juntos, en armonía, glorifiquen y alaben al Señor Jesucristo. Ese es el objetivo bueno de toda esta enseñanza. Y Pablo nos muestra varias áreas que podrían obstaculizarnos y nos advierte en contra de estas. Pero recuerden, la meta final es un grupo armonizador de creyentes que alaban a Dios juntos en acuerdo y en una sola voz.

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