Un Expediente Limpio

Derek Prince
*First Published: 2008
*Last Updated: marzo de 2026
2 min read
Uno de los aspectos más maravillosos de la naturaleza de Dios es que cuando Él perdona, no lo hace de manera parcial. Él perdona totalmente. Miqueas lo declaró bellamente:
“¿Qué Dios hay como tú, que perdone la maldad y pase por alto el delito del remanente de su pueblo? No siempre estarás airado, porque tu mayor placer es amar. Vuelve a compadecerte de nosotros. Pon tu pie sobre nuestras maldades y arroja al fondo del mar todos nuestros pecados.” (Miqueas 7:18-19 NVI)
¿No es algo hermoso? Todo lo que hemos hecho mal, todo lo que podría llegar a hacernos sentir culpables, toda acusación que el enemigo pudiera usar contra nosotros, Dios pone sus pies sobre todo ello y luego lo arroja al fondo del mar.
Alguien anotó que cuando Dios arroja sus pecados al mar, Él pone un aviso que dice, “¡PROHIBIDO PESCAR!”. Nunca intente regresar para hacer resucitar algo que Dios ha sepultado. Si Dios lo ha perdonado, está perdonado. No hay cuestionamientos. El perdón de Dios es total. En Isaías Dios habla a su pueblo, diciendo:
“Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados.” (Isaías 43:25)
Cuando Dios lo perdona, Él borra el expediente. Queda limpio. Como si aquello que fue perdonado nunca hubiese sucedido. Él no sólo borra la evidencia, sino que la elimina de su propia memoria. Él dice que nunca más se acordará de nuestros pecados.
Dios no tiene mala memoria, pero sí tiene la capacidad de olvidar. ¡Y cuando Él perdona, Él olvida!
*Prayer Response
Gracias, Señor, por Tu perdón. Proclamo que el perdón de Dios por mí es total: Él ha borrado mi historial y está limpio. He sido perdonado y liberado de mis pecados. Amén.
Código: WD-B097-155-SPA