Un Torrente Caudaloso

Derek Prince
*Last Updated: marzo de 2026
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Soy Derek Prince con un mensaje de la Palabra de Dios para Ti.
“Haz volver nuestra cautividad, oh Jehová, como los arroyos del Neguev.” (Salmo 126:4)
Hay una oración del pueblo de Dios que pide restauración. Aquí la imagen es muy gráfica, si usted conoce el Neguev. La palabra que se traduce “arroyos” es un uadi en árabe. Un uadi es un fenómeno natural que se produce especialmente en Medio Oriente. Es el lecho de un río que está seco gran parte del año. Se puede ver que el agua ha corrido por él, pero cuando no ha llovido, se seca en cuestión de días y solo queda la evidencia del paso del agua por él.
Así, el pueblo de Dios se describe a sí mismo en esta oración como un lecho de río seco en el Neguev, el desierto del sur de Israel. Pero su oración es que Dios los restaure como los arroyos del Neguev. Es una imagen muy gráfica, porque en ciertas temporadas hay lluvia abundante y copiosa en el Neguev, y en pocas horas lo que era un lecho seco de río se transforma en un arroyo rebosante y torrencial que arrasa con todo lo que encuentra a su paso, algunas veces arrastra puentes, e incluso causa graves accidentes de modo que donde hace apenas algunas horas no había más que polvo y sequía, existe un torrente caudaloso.
Su oración inspirada es que Dios restaure a su pueblo como aquel arroyo en el Neguev, que aunque hemos estado secos y áridos sin mucha evidencia de agua, de repente Dios va a visitarnos y a enviarnos tal visitación de su Espíritu que será como un torrente caudaloso que también arrasará con los obstáculos que encuentre a su paso.
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