Soy Derek Prince con un mensaje de la Palabra de Dios para Ti.

“Jerusalén, que se ha edificado como una ciudad que está bien unida entre sí; y allá subieron las tribus, las tribus de JAH, conforme al testimonio de Israel, para alabar el nombre de Jehová.” (Salmo 122:3 RVR60)

Así es como Dios ha planeado que su pueblo dé testimonio al resto del mundo de que ellos son su pueblo. Dice que suben juntos para alabar el nombre del Señor.

Bajo el antiguo pacto, Dios designó un lugar en Israel, la ciudad de Jerusalén, donde Él puso su nombre. Él estableció que al menos tres veces al año cada varón israelita a partir de cierta edad debía subir allí, reunirse con sus compatriotas de cada tribu, de todas las regiones del país, y que colectivamente debían adorar y alabar el nombre del Señor. Así testificaban delante de todas las naciones vecinas que pertenecían a una nación, que adoraban todos al mismo Dios; y así todos subían al mismo lugar.

Ahora, en el nuevo pacto, Jesús es quien lleva el nombre del Señor y el pueblo de Dios da testimonio al mundo de que ellos son el pueblo de Dios, redimido por medio de la fe en Jesucristo, cuando se reúnen a alabar juntos el nombre del Señor. Las Escrituras nos advierten que no debemos dejar de congregarnos. Es importante que le comuniquemos al mundo que somos hermanos, que somos miembros de la misma nación, porque nos reunimos para dar gracias a nuestro Señor y para adorar su nombre. Nos congregamos como pueblo de Dios en el nombre de Jesús, el lugar que Dios ha decretado.

Como
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