Soy Derek Prince con un mensaje de la Palabra de Dios para Ti.

Esta es una palabra acerca de la aflicción, el propósito de la aflicción, porqué la aflicción llega a nuestras vidas y cómo debemos responder a la aflicción. Después de todo, no hay nadie que no encuentre aflicción en algún momento de su vida. Escuchemos lo que el salmista tiene que decir acerca de la aflicción y que es lo que podemos aprender de ella:

“Antes de sufrir anduve descarriado, pero ahora obedezco tu palabra. Me hizo bien haber sido afligido, porque así pude aprender tus estatutos. SEÑOR, yo sé que tus leyes son justas y que por tu fidelidad me afliges.” (Salmo 119:67, 71, 75 NVI)

Se puede notar que el salmista no ve la aflicción como un desastre. El la ve como alguna clase de medicina curativa. Era algo que necesitaba para ajustar su vida. El dice “Antes de sufrir anduve descarriado, y pague por eso, pero ahora,” dice, “obedezco tu palabra. He aprendido mi lección. Hay retribución en obedecer.”

Después él dice al final, “Señor…con justa razón me afliges.” Tú no lo hiciste por crueldad o porque estuvieras enojado conmigo. Lo hiciste para enderezarme, para hacerme volver de mi malvado camino a tus caminos, para encontrar el camino de paz.

¿Está en el medio de la aflicción? No luches. No discutas con Dios. Pregúntale la razón. Dios te está afligiendo en su fidelidad. Él tiene una razón. Él está tratando de que te vuelvas de algo, para sacarte de lo equivocado y traerte a lo verdadero-una vida de obediencia a sus estatutos.

Como
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