Soy Derek Prince con un mensaje de la Palabra de Dios para Ti.

“El justo florecerá como la palmera; crecerá como cedro en el Líbano. Plantados en la casa de Jehová, en los atrios de nuestro Dios florecerán. Aun en la vejez fructificarán; estarán vigorosos y verdes, para anunciar que Jehová mi fortaleza es recto, y que en él no hay injusticia.” (Salmo 92:12–15 RVR60)

Hay varias figuras hermosas que reflejan lo que es la vida del hombre justo. Se le compara a dos árboles; a una palmera en primer lugar. La esencia de la palmera es que crece muy recta, muy vertical, y que su fruto se halla en su copa. En otras palabras, entre más alto crecemos, más fruto llevamos. El cedro es el rey de todos los árboles, el más querido, el más magnífico, y es también una imagen del hombre recto.

Después habla de ser plantado en la casa del Señor. Esa palabra plantado es importante, pues habla de compromiso. Algunos cristianos nunca están dispuestos a ser plantados en lugar alguno; quieren migrar de un lugar a otro, nunca echan raíces y nunca llevan fruto. Alguien dijo, como una oración: “Señor, ayúdame a florecer donde estoy plantado”. Y tenga presente que si usted no está plantado, en ningún lugar florecerá.

Cuando alguien está plantado, lleva fruto aun en su vejez, y su vida se convierte en un testimonio de la fidelidad de Dios. Su misma vida anuncia: “El Señor mi fortaleza es recto, y en él no hay injusticia”. Si usted desea ver cómo es la naturaleza del Señor, mire la vida de un hombre recto y verá la fidelidad del Señor reflejada en esa vida.

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