El Lugar de Madurez

Derek Prince
*First Published: 2008
*Last Updated: marzo de 2026
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No es el propósito de Dios que permanezcamos siempre como niños. Dios tiene un plan para que nosotros crezcamos y seamos hijos maduros. Sin embargo, aquí es donde nuevamente dependemos del Espíritu Santo. Alejados del Espíritu Santo, no podemos crecer, no podemos madurar. Como dijo Pablo en Romanos 8:14:
“Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, los tales son hijos de Dios”.
En este versículo, la palabra "hijos" no es la misma a la palabra "niños" que es usada en otros pasajes. Esto representa a un hijo maduro, uno que es responsable, que está en control de su vida, que sabe cómo actuar y que tiene autoridad.
¿Cómo llegamos a ese estado de madurez? Pablo dijo, "…todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, los tales son hijos de Dios". Ese es el segundo gran ministerio del Espíritu en nuestras vidas como miembros de la familia de Dios: madurarnos. Pero esto se logra sólo con un proceso: ser guiados por el Espíritu de Dios. No hay otra manera de alcanzar la madurez. Y ser guiados es una acción continua. Tenemos que ser guiados continuamente por el Espíritu de Dios –todos los días, a cada hora y en cada situación. Esa es la única manera en la que podemos vivir como hijos maduros de Dios.
La tragedia en la iglesia de hoy es que innumerables personas, nacida de nuevo del Espíritu de Dios, nunca han aprendido a ser guiadas por el Espíritu de Dios. Consecuentemente, nunca logran la madurez. Siempre permanecen, en algún sentido, espiritualmente inmaduros. Este resultado no es porque no esté allí la provisión para el proceso de madurez, sino porque no han entendido como apropiarse de esa provisión. La provisión es ser guiados por el Espíritu Santo.
*Prayer Response
Gracias, Señor, que me elegiste en amor. Proclamo que avanzaré hacia la madurez a través del proceso de ser guiado por el Espíritu de Dios. He sido adoptado como hijo de Dios. Amén.
Código: WD-B097-216-SPA