El Arma de La Palabra

Derek Prince
*First Published: 2008
*Last Updated: marzo de 2026
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Las tentaciones que Satanás trae contra nosotros siguen un patrón similar. Primero, él nos tienta a dudar acerca de lo que Dios ha dicho–que nuestros pecados han sido perdonados, de que Dios realmente nos ama, de que hemos sido aceptados en la familia de Dios como Sus hijos, que hemos sido liberados de la maldición, y que hemos entrado en la bendición. Pero el empuje final de las tácticas de Satanás es tentarnos a la desobediencia directa.
Jesús utilizó solo un arma para derrotar a Satanás: el rhema, o la Palabra hablada de Dios. Él contrarrestó cada tentación con la misma frase: "Escrito está". (Por ejemplo, ver Mateo 4:4, 7, 10). Cada uno fue una cita directa del Antiguo Testamento. Satanás no tiene defensa contra la Palabra de Dios, por lo que se la citó directamente. Satanás no tiene elección más que retirarse en derrota.
En todo esto, Jesús es nuestro ejemplo perfecto. Él no confió en ninguna sabiduría o argumentos propios; más bien, Él usó precisamente la misma arma que Dios nos ha dado: la Palabra de Dios. Nuestra seguridad depende de seguir el ejemplo de Jesús. Satanás es mil veces más sabio y fuerte que nosotros. Él puede señalar miles de defectos en nuestra propia justicia. Pero hay un arma contra la cual no tiene defensa: la Palabra de Dios, proclamada en fe.
Ese, entonces, es el camino que nos saca del territorio eclipsado por las maldiciones y nos pone dentro del territorio que disfruta la luz de las bendiciones de Dios. El primer requisito es fe inquebrantable, basada en el intercambio que tuvo lugar en la cruz. Este tipo de fe reconoce la eficacia de las promesas de Dios desde el momento en que son recibidas. Mediante la pronta e incuestionable obediencia, y la paciente tenacidad, nos mueve de nuestros derechos legales en Cristo a experimentar el gozo total en ellos. Enfrentamos todas las oposiciones satánicas con la "espada del Espíritu": la Palabra hablada de Dios. (Efesios 6:17).
*Prayer Response
Gracias, Señor, que me elegiste en amor. Proclamo que enfrentaré todas las tentaciones y oposiciones satánicas con la Palabra de Dios. Proclamo que he sido adoptado como hijo de Dios. Amén.
Código: WD-B097-213-SPA