Lavado Por Su Palabra

Derek Prince
*First Published: 2008
*Last Updated: marzo de 2026
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En el Antiguo Testamento, después que la sangre de un animal sacrificado haya sido derramada, el sacrificio tenía que ser lavado en agua pura. 1 Juan 5:6 dice que Jesús vino "mediante agua y sangre" (1ra de Juan 5:6). La sangre es la sangre redentora de Cristo, derramada en la cruz, y el agua es el agua pura de la Palabra. Cristo nos redime por Su sangre, luego nos santifica y nos purifica al lavarnos con el agua de la Palabra. (Ver Efesios 5:25-26).
Orando al Padre por Sus discípulos, Jesús dijo:
“Santifícalos en Tú verdad; Tú palabra es verdad” (Juan 17:17)
Una manera en la que la Palabra de Dios nos santifica es cambiando como pensamos. La santificación procede del adentro hacia fuera, no de afuera hacia dentro. De nuevo, la manera "religiosa" para la santificación es alargar el vestido, cortar el cabello, quitarse la pintura de labios, y más. Sin embargo, en Romanos 12:2, Pablo dijo:
“Transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cual sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta”.
En Efesios 4:23, él dijo, “Y renovaos en el espíritu de vuestra mente”. El Espíritu Santo renueva nuestra mente a través de la verdad, la Palabra de Dios.
Existe un término, lavado de cerebro, el cual usualmente tiene una connotación negativa. Sin embargo, la palabra sería apropiada para describir de una forma positiva la manera en la cual el Espíritu Santo renueva nuestra mente, lavándola con el agua pura de la Palabra de Dios. Esto debe ocurrir por nuestra fe, un elemento indispensable en nuestra santificación. El Espíritu de Dios y la Palabra de Dios no varían nunca; nuestra fe nos permite recibir lo que Dios ofrece a través de estos agentes. Además, existe una conexión directa entre la Palabra de Dios y nuestra fe, ya que “la fe es por el oír, y el oír, por la Palabra de Dios” (Romanos 10:17). Mientras más atención préstamos a la Palabra de Dios, más se expande nuestra fe, permitiéndonos apropiarnos de la provisión total que Dios ha hecho para nuestra santidad.
*Prayer Response
Gracias, Señor, porque me has llamado. Proclamo que estoy siendo lavado y renovado por el agua pura de la Palabra de Dios. Apropiado la provisión total que Dios ha hecho, porque soy santo. Amén.
Código: WD-B097-208-SPA