Descubriendo Nuestro Lugar

Derek Prince
*First Published: 2008
*Last Updated: marzo de 2026
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Proverbios 27:8 dice:
“Cual ave que se va de su nido, tal es el hombre que se va de su lugar”.
¿Ha visto usted alguna vez un ave que salió de su nido y no pudo volver a entrar en él nuevamente? Nada es más frágil y lamentable que eso. Esta imagen ilustra adecuadamente lo que es estar fuera de nuestro sitio. He aconsejado a muchas personas a las cuales simplemente les tuve que decir, "Uno de sus problemas es que no está en su lugar geográfico adecuado. Éste no es el lugar en el que debería estar. Usted nunca prosperará realmente hasta que encuentre su lugar".
Sin embargo, "su lugar" no es primeramente una localización geográfica; más bien, es un lugar en Dios, un lugar en el cuerpo de Cristo. La Escritura dice que cada uno de nosotros debería ser un miembro del cuerpo. Como miembro, cada uno de nosotros debe estar en el lugar adecuado para ese miembro. Una mano se verá ridícula al final de una pierna. Un pie se verá ridículo al final de un brazo. Usted debe descubrir qué tipo de miembro es, entonces podrá estar en el lugar que es apropiado para usted.
“Dios...nos salvó y nos llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos.” (2 Timoteo 1:8-9)
Ese es un pasaje tremendo, casi insondable por su profundidad. Dice que Dios "nos salvó", pero no se detiene allí. No hay puntuación; continúa inmediatamente "y nos llamó". Ser salvo es ser llamado. No hay nadie que sea salvo pero que no fue llamado.
Hay multitud de cristianos que son salvos y no saben cuál es su llamado. Pero no es porque no sean llamados. Al ser salvo lo fue para un llamado. Usted estará frustado e insatisfecho hasta que descubra y cumpla con su llamado.
*Prayer Response
Gracias, Jesús, por hacerme parte de Tu cuerpo. Proclamo que encuentro mi lugar y mi llamado en Ti. Soy un miembro del cuerpo de Cristo. Amén.
Código: WD-B097-197-SPA