Adorando en Espíritu

Derek Prince
*First Published: 2008
*Last Updated: marzo de 2026
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Mientras cumplimos los requerimientos de Dios para nuestros cuerpos y nuestras almas, nuestros espíritus están libres para entrar en comunión con Dios-una comunión aún más maravillosa que aquella que se perdió en la caída. Pablo dijo en 1ra Corintios 6:17:
“Pero el que se une al Señor, un espíritu es con Él”.
La implicación es clara. El espíritu redimido puede ahora disfrutar una unión con Dios que es cercana e íntima. Sin embargo, es sólo el espíritu que puede experimentar esta unión directa e íntima con Dios, no el alma ni el cuerpo.
Sobre todo, es a través del acto de adoración que nuestros espíritus entran en esta unión con Dios. En Juan 4:23-24 Jesús dijo:
“Los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad...Dios es espíritu, y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que le adoren”.
Jesús dejó claro que la verdadera adoración debe ser una actividad de nuestro espíritu.
En la iglesia contemporánea, hay poco entendimiento sobre la naturaleza de la adoración, principalmente porque no discernimos la diferencia entre el espíritu y el alma. La adoración no es un entretenimiento-eso debe estar en el teatro, no en la iglesia. Tampoco la adoración es lo mismo que la alabanza. Alabamos a Dios con nuestras almas, y está bien hacer eso. A través de nuestra alabanza tenemos acceso a la presencia de Dios. Pero una vez que estamos en Su presencia, es a través de la adoración que disfrutamos una verdadera unión espiritual con Él. Poder adorar a Dios de esta manera es el objetivo de la salvación-primero en la tierra, luego más tarde en el cielo. Esta es la actividad más suprema y sagrada que un ser humano pueda lograr. Sin embargo, la adoración sólo es posible cuando el alma y el cuerpo están en armonía y en sumisión al espíritu. Una adoración así es a menudo demasiado profunda que no se puede expresar en palabras. Se vuelve una unión intensa y silente con Dios.
*Prayer Response
Gracias, Señor, por unirme a Ti. Proclamo que mi actividad más elevada es la unión con Dios, para adorar en espíritu y en verdad. He sido unido con Dios y me he convertido en uno en espíritu con Él. Amén.
Código: WD-B097-187-SPA