Comunión con Dios

Derek Prince
*First Published: 2008
*Last Updated: marzo de 2026
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Vamos a mirar algunas de las funciones del espíritu al relacionarse con el alma y el cuerpo. Hemos visto que el espíritu tiene conciencia de Dios, el alma tiene conciencia de sí misma, y el cuerpo tiene conciencia del mundo. Es muy importante entender que el alma tiene conciencia de sí misma. Siempre que las personas están concentradas en sí mismas-sus propios problemas y necesidades-están operando en el campo del alma.
La actividad primaria del espíritu es la unión con Dios. Es la única parte del hombre que puede estar directamente unida con Dios. En 1ra de Corintios 6:17, Pablo dijo: “El que se une al Señor, un espíritu es con Él” —no un alma, no un cuerpo, sino un espíritu. El gran privilegio que tenemos con nuestros espíritus es la unión y comunión con Dios. La actividad suprema del espíritu del hombre es la adoración.
El alma del hombre contiene estos tres elementos: voluntad, intelecto y emociones. La voluntad es la parte de mí ser que dice, “Yo quiero”; el intelecto es la parte que dice, “Yo pienso”; y las emociones son parte de mí ser que dice, “Yo siento”. Estos tres componentes juntos, forman el alma.
El cuerpo tiene conciencia del mundo; el cuerpo se conecta con el mundo que lo rodea a través de los sentidos, éste es el tiempo/espacio. El propósito original de Dios fue que el espíritu del hombre dirigiese su alma, y que su alma dirigiese su cuerpo. El espíritu puede dirigir el cuerpo sólo a través del alma. Hay una excepción a esto, y eso es hablar en lenguas. Por eso hablar en lenguas es una experiencia tan única. Cuando hablamos en lenguas, nuestro espíritu controla el miembro físico, la lengua, sin que se involucre el alma. Por eso es una experiencia tan tremendamente importante.
*Prayer Response
Gracias, Señor, por unirme a Ti. Proclamo que he sido unido con Dios y me he convertido en uno en espíritu con Él. Amén.
Código: WD-B097-186-SPA