Alabanza: La Consumación

Derek Prince
*First Published: 2008
*Last Updated: marzo de 2026
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En Juan 4:23-24, Jesús dijo que el Padre está buscando a quienes lo adoren en espíritu y en verdad. La adoración es una función del espíritu. ¿Cuál es el acto que nos une al Señor en un espíritu? La adoración. Es por eso la adoración es la actividad suprema del ser humano.
Cuando nos unimos al Señor en adoración, comenzamos a producir o dar a luz las cosas que Dios quiere que surjan. La adoración no es como el apéndice a la vida cristiana. No es una idea de último momento, no es algo adicional en nuestros servicios de la iglesia. La adoración es la culminación, es la confirmación. Si puedo decir esto sin ofender a nadie, la adoración es la consumación de nuestro matrimonio con el Señor. Nos une a Él como en un sólo espíritu. Cuando tenemos esa unión matrimonial, siempre es por el bien de la procreación. Ahí es cuando procreamos; ahí es cuando producimos fruto espiritual. Por "fruto espiritual", me refiero al fruto del Espíritu, que es mencionado en Gálatas 5:22-23: “amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza”.
Las personas que producen la clase de fruto especificado en este pasaje no necesitan estar gobernadas por la ley. No están bajo la ley. Han salido de su unión con la carne en la ley, y están libres para casarse por el Espíritu Santo con el Cristo resucitado y producir el tipo de fruto que es apropiado a esa unión. La clave de la vida cristiana no es el esfuerzo. Es la unión.
*Prayer Response
Gracias, Jesús, por Tu obra en la cruz. Proclamo que al adorar al Señor, estoy unido a Él en un solo espíritu. Proclamo que Jesús fue cortado por la muerte para que yo pudiera unirme a Dios eternamente. Amén.
Código: WD-B097-154-SPA