¡Somos Aceptados!

Derek Prince
*First Published: 2008
*Last Updated: marzo de 2026
2 min read
El rechazo, definido sencillamente, es el sentimiento de no sentirse querido o la sensación de que, aunque usted quiera que la gente lo ame, nadie lo hace. O puede ser el deseo de pertenecer a un grupo donde se siente excluido, parece que usted está siempre afuera mirando hacia dentro. El motivo por el cual, en la actualidad, tanta gente sufre con el problema del rechazo es el sistema de nuestra sociedad y sus presiones, particularmente aquellas que causan la desintegración de la vida familiar.
¿Qué es lo opuesto al rechazo? Es la aceptación. Me encanta la última parte de Efesios 1:6 que dice:
“(Dios) nos hizo aceptos en el Amado”.
Jesús, el verdadero y único Hijo de Dios, fue rechazado para que nosotros, quienes fuimos viles rebeldes, podamos tener Su aceptación con el Padre. El remedio más seguro para nuestro problema es creer que Jesús llevó nuestro rechazo para que tengamos su aceptación con el Padre.
La familia de Dios es la mejor familia. No hay nada igual. Incluso si su propia familia no se preocupó por usted, tal vez su padre lo rechazó o su madre nunca tuvo tiempo para usted, Dios aún lo quiere. Es aceptado. Usted es el objeto de Su especial cuidado y afecto. Todo lo que Él hace en el universo gira en torno suyo.
Cuando Dios dice que somos aceptados, Él no quiere decir que simplemente somos tolerados. Nunca le quitamos mucho de Su tiempo. Lo único que le desagrada es cuando estamos alejados de Él tanto tiempo. Él no nos deja en un rincón diciendo, “Espera, estoy muy ocupado. No tengo tiempo para ti”. Más bien, dice, “Estoy interesado en ti. Te quiero. Eres bienvenido. Ven aquí. Te he estado esperando mucho tiempo”.
*Prayer Response
Gracias, Jesús, por Tu obra en la cruz. Proclamo que “Dios me ha hecho acepto en el Amado,” y Él me da la bienvenida. Jesús soportó mi rechazo para que yo pudiera tener su aceptación con el Padre. Amén.
Código: WD-B097-141-SPA