Acabando con la Maldición

Derek Prince
*First Published: 2008
*Last Updated: marzo de 2026
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Jesús llevó la maldición de la pobreza, la cual está presentada en su forma más absoluta en Deuteronomio 28:48:
“por tanto servirás a tus enemigos, los cuales el Señor enviará contra ti: en hambre, en sed, en desnudez y en escasez de todas las cosas”.
Hace unos años atrás, mientras estaba predicando sobre el tema de la provisión financiera de Dios, recibí una revelación del Espíritu Santo que fue más allá de lo que había preparado en el bosquejo del sermón. Mientras continuaba de pie hablándoles a la gente, seguía teniendo una visión de Jesús en la cruz. Lo vi allí en toda la cruda realidad descrita en las Escrituras. El Espíritu Santo me llevó a repasar los cuatro aspectos de la maldición de pobreza, uno por uno, mostrándome que Jesús acabó totalmente la maldición en todos sus aspectos.
Primero, Jesús tuvo hambre, cuando fue llevado a la cruz, no había comido por casi 24 horas. Segundo, estaba sediento, unas de sus últimas palabras fueron: “Tengo sed”. Tercero, estaba desnudo, los soldados romanos lo habían despojado de toda su ropa y la dividieron entre ellos. Cuarto, tuvo necesidad de todas las cosas, no tenía túnica para usar mientras moría, tampoco poseía una tumba donde luego pudiera ser sepultado.
Jesús no tenía nada. ¿Por qué? Porque en el propósito divino de Dios, Él acabó con la maldición de la pobreza para nosotros. Al principio, no me di cuenta de la implicación completa de lo que el Espíritu Santo me estaba enseñando. Mirando atrás, sin embargo, tendría que decir que esta revelación me ha dado la base de mi fe sobre la prosperidad. Con la finalidad absoluta del intercambio, Jesús tomó la maldición de pobreza para que recibamos la bendición de Abraham, a quien Dios bendijo “en todas las cosas” (Génesis 24:1), la cual es administrada por el Espíritu Santo.
*Prayer Response
Gracias, Jesús, por Tu obra en la cruz. Proclamo que Tú agotaste totalmente la maldición de la pobreza por mí en todos sus aspectos, porque Jesús soportó mi pobreza para que yo pudiera compartir su abundancia. Amén.
Código: WD-B097-127-SPA