Sanidad para Todos

Derek Prince
*First Published: 2008
*Last Updated: marzo de 2026
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“Y cuando llegó la noche, trajeron a él muchos endemoniados; y con la palabra echó fuera a los demonios, y sanó a todos los enfermos; para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo: El mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias.” (Mateo 8:16-17)
Mateo utiliza dos palabras para los problemas físicos: "dolencias" y "enfermedades". Para distinguir entre ellas, podemos definir a las dolencias como debilidades, son cosas a las que estamos propensos, como reacciones alérgicas y picaduras de abeja; podemos definir a las enfermedades como verdaderas aflicciones, tales como el cólera o la gripe.
Mateo escribió que el ministerio de sanidad de Jesús fue el cumplimiento de Isaías 53, enfatizando que Jesús "sanó a todos". ¿Por qué? Porque en el consejo eterno de Dios, Él ya había tomado nuestras enfermedades y llevado nuestros dolores. ¡Esas son buenas noticias! Si la iglesia realmente creyera eso, el evangelismo sería muy simple.
Mi visita a Pakistán fue una experiencia reveladora para mí, porque la población es 98% musulmana. A nuestras reuniones asistieron unas 16.000 personas y esto sin mucha publicidad. ¿Por qué? Porque estábamos orando por los enfermos y ellos eran sanados. En realidad, no todos ellos, sino algunos de ellos. El ciego recobró la vista, el sordo oyó, el cojo caminó. Créame, no hay problemas de conseguir una multitud cuando hay sanidad. Es el método número uno en el Nuevo Testamento para atraer a la gente.
*Prayer Response
Gracias, Jesús, por tu obra en la cruz. Proclamo que por el sacrificio de Jesús, la sanidad de Dios está disponible para todos, incluyéndome a mí, porque Jesús fue herido para que yo pudiera ser sanado. Amén.
Código: WD-B097-104-SPA