Dando Gracias

Derek Prince
*First Published: 2008
*Last Updated: marzo de 2026
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Hay un gran potencial cuando somos agradecidos. No sólo libera el poder milagroso de Dios, sino que cuando este poder comienza a obrar en nuestras vidas, la acción de gracias pone el sello en las bendiciones recibidas.
“Cuando [Jesús] estaba por entrar en un pueblo, salieron a su encuentro diez hombres enfermos de lepra. Como se habían quedado a cierta distancia, gritaron: "¡Jesús, Maestro, ten compasión de nosotros!" Al verlos, les dijo: "Vayan a presentarse a los sacerdotes". Resultó que, mientras iban de camino, quedaron limpios. Uno de ellos, al verse ya sano, regresó alabando a Dios a grandes voces. Cayó rostro en tierra a los pies de Jesús y le dio las gracias, no obstante que era samaritano. "¿Acaso no quedaron limpios los diez?" preguntó Jesús "¿Dónde están los otros nueve? ¿No hubo ninguno que regresara a dar gloria a Dios, excepto este extranjero? Levántate y vete" le dijo al hombre "tu fe te ha sanado".” (Lucas 17:12-19, NVI)
Los diez leprosos fueron sanados físicamente. Pero algo extra sucedió al hombre que regresó a dar gracias. Jesús le dijo, "Levántate y vete, tu fe te ha sanado". La palabra para "sanar" en el griego es sozo, que además significa "salvar". Nuevamente, casi siempre indica algo más que solamente la provisión física o temporal de Dios. Es la palabra para salvación que "incluye todo".
Había una diferencia importante entre los leprosos. Nueve fueron sanados físicamente. El décimo, que regresó para dar gracias a Dios, no sólo fue sanado físicamente, sino también espiritualmente; su alma fue salvada. Él llegó a una relación correcta y eterna con Dios. Los otros nueve recibieron una bendición parcial y temporal; el décimo recibió una bendición total y permanente. La diferencia fue la acción de gracias.
*Prayer Response
Gracias, Jesús, por tu obra en la cruz. Proclamo que dar gracias trae bendición total y permanente y que Jesús fue herido para que yo pudiera ser sanado. Amén.
Código: WD-B097-101-SPA