Sanidad y Salvación

Derek Prince
*First Published: 2008
*Last Updated: marzo de 2026
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Veamos algunos lugares en las Escrituras donde se utiliza la palabra griega sozo, para significar "salvación". En el evangelio de Marcos, Jesús se encontró con un hombre ciego llamado Bartimeo, en el camino a Jericó. (Vea Marcos 10:46-52).
“Respondiendo Jesús, le dijo: ¿Qué quieres que te haga? Y el ciego le dijo: Maestro, que recobre la vista” (Marcos 10:51)
Bartimeo, el mendigo ciego, tenía sus pensamientos fijos en una sola cosa. Lo único que quería era recobrar su vista y lo consiguió.
“Y Jesús le dijo: Vete, tu fe te ha sanado. Y al instante recobró la vista, y le seguía por el camino” (versículo 52, LBLA)
La traducción literal griega de las palabras de Jesús dice, "Tu fe te ha salvado". Eso es salvación.
En Lucas 8:43-48, leemos sobre la mujer con el flujo de sangre que se acercó a Jesús por detrás y lo tocó. Ella no quería ser reconocida, sin embargo, porque según la ley judía, cualquiera con un problema de sangre era impuro y se le prohibía tocar a otros. Esta mujer estaba avergonzada y tan desesperada para recibir sanidad que infringió la ley.
“Entonces, cuando la mujer vio que no había quedado oculta, vino temblando, y postrándose a sus pies, le declaró delante de todo el pueblo por qué causa le había tocado, y cómo al instante había sido sanada. Y Él (Jesús) le dijo: Hija, tu fe te ha salvado (sozo); ve en paz.” (Versículo 47-48)
¡Qué maravilloso! Recobrar la vista y ser sanado de un flujo de sangre, ambos son parte de la salvación.
*Prayer Response
Gracias, Jesús, por tu obra en la cruz y por que mi sanidad es parte de la salvación. Proclamo que Jesús fue herido para que yo pueda ser sanado. Amén.
Código: WD-B097-100-SPA