Escapando de la Maldición

Derek Prince
*First Published: 2008
*Last Updated: marzo de 2026
2 min read
Al buscar liberación de una maldición, un requisito principal es confesar todo pecado conocido que lo expuso a la maldición sea suyo o cometido por sus antepasados, quizás fue uno de sus descendientes. Aunque no tenga la culpa por ellos, usted sí sufre las consecuencias de sus pecados. Para escapar de la maldición, tiene que tratar con el pecado que lo expuso a la maldición, sea a usted o a sus ancestros. Usted hace esto si confiesa el pecado y le pide a Dios que perdone y que lo borre. Proverbios 28:13 dice:
“El que encubre sus pecados no prosperará; mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia.”
Si encubre el pecado, no prosperará ni será bendecido. Sin embargo, si usted confiesa su pecado y se aparta, entonces recibirá la misericordia de Dios y será liberado de la maldición. Nuevamente, además tiene que perdonar a todas las demás personas. Jesús dijo:
“Y cuando estéis orando, perdonad si tenéis algo contra alguien, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone vuestras transgresiones.” (Marcos 11:25, LBLA)
Esto es muy importante. Jesús deja claro que si al orar guardamos en nuestros corazones falta de perdón, amargura, o resentimiento, estamos bloqueando las respuestas a nuestras oraciones. Esto nos mantendrá bajo la maldición. Cuando oramos, tenemos que dejar de lado, voluntariamente, todo tipo de resentimiento, amargura, o falta de perdón contra cualquier persona. Dios nos perdona en la medida que perdonamos a otros. Si queremos perdón total de Dios, debemos ofrecer perdón total a otros. Esto no significa ser súper espiritual; sino que perdonar a otros es poner en práctica lo que yo llamo un “interés propio justificado”.
*Prayer Response
Gracias, Jesús, por morir en la cruz por mí. Proclamo que al tomar estos pasos, soy liberado de cualquier maldición, porque Jesús fue castigado para que yo pudiera ser perdonado. Amén.
Código: WD-B097-098-SPA