Una Transferencia Total

Derek Prince
*First Published: 2008
*Last Updated: marzo de 2026
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Al igual que la justicia, la santificación no viene mediante el esfuerzo o la religión, sino sólo por fe en la sangre de Jesús. Ser santificado es ser apartado para Dios. Ahora pertenecemos a Dios; estamos bajo el control de Dios y disponibles para Él. Cualquier cosa que no sea de Dios no tiene derecho a acercarse a nosotros; es mantenido lejos por la sangre.
“Con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz; el cual nos ha librado de la potestad (o autoridad) de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo” (Colosenses 1:12-13)
A través de la fe en la sangre de Jesús, hemos sido removidos del área de autoridad de Satanás y trasladados al reino de Dios. La palabra "trasladados" significa ser "llevados de un lugar a otro". En las Escrituras, la palabra es usada para una transferencia total. En el Antiguo Testamento, había dos hombres, Enoc y Elías, que fueron trasladados de la tierra al cielo. Y ambos fueron completamente. Todo lo que Elías dejó atrás fue su manto, pero su cuerpo se había ido.
Como yo entiendo las Escrituras, esto es verdad para nosotros también. Hemos sido totalmente trasladados. No vamos a ser trasladados; sino que, hemos sido trasladados, en espíritu, alma, y cuerpo. Ya no estamos en el territorio del diablo, bajo las leyes del diablo. Estamos en el territorio del Hijo de Dios y bajo Sus leyes.
*Prayer Response
Gracias, Señor, por la sangre de Jesús. Proclamo que he sido hecho santo por la fe en la sangre de Jesús, transferido totalmente del territorio del diablo al territorio del Hijo de Dios. A través de la sangre de Jesús, soy santificado, hecho santo, apartado para Dios. Amén.
Código: WD-B097-038-SPA