Una Buena Confesión

Derek Prince
*First Published: 2008
*Last Updated: marzo de 2026
2 min read
Las personas religiosas piensan que son bastante santas si aclaran cuan pecadores son. La actitud general es que podríamos ser vanidosos si clamamos ser justos, que podríamos ser religiosos si continuáramos hablando de nuestras faltas, nuestras debilidades, y de los errores que hemos cometido.
Cada Domingo por la mañana en la iglesia donde crecí, teníamos que decir, “Perdónanos a nosotros pecadores miserables”. Siempre sentí que no quería ser un pecador miserable, pero cuando miraba a los otros ofensores, podía con seguridad estar de acuerdo de que éramos todos miserables. Eventualmente, me dije a mí mismo, Si todo lo que la religión me ofrece es hacerme sentir miserable, puedo ser un pecador sin religión y no ser tan miserable. Y en eso me convertí hasta que conocí al Señor.
El lenguaje de la religión declara continuamente, “Somos pecadores miserables; nos hemos equivocado y nos hemos desviado de los caminos de Dios como ovejas perdidas; hemos cometido las cosas que no deberíamos haber hecho y hemos dejado sin hacer las cosas que deberíamos haber hecho”.
No podría decir esas palabras ahora; sería un hipócrita. ¿Cómo podría un lunes por la mañana, orar por victoria sobre el pecado si supiera que el Domingo siguiente estaría diciendo que he errado y me he desviado, que hice cosas que no debería haberlo hecho y dejé de hacer algo que tuve que hacerlo? Socavaría completamente la base de mi fe. Sin embargo, suena tan bueno y piadoso.
Vamos a hacer que nuestra confesión se alinee con la Palabra de Dios y a creerla: A través de la sangre de Jesús, soy justificado, hecho justo, como si nunca hubiera pecado.
*Prayer Response
Gracias, Señor, por la sangre de Jesús. Traigo mi confesión en línea con la Palabra de Dios y proclamo: A través de la sangre de Jesús, soy justificado, hecho justo, como si nunca hubiera pecado. Amén.
Código: WD-B097-035-SPA