Causas Adicionales de las Maldiciones (Parte 2)

Derek Prince
*Last Updated: mayo de 2026
10 min read
Transcript
Me alegro de estar nuevamente con usted para compartir las preciosas verdades de las escrituras que han hecho la diferencia entre el éxito y el fracaso en mi vida y que pueden hacer lo mismo en la suya.
Esta semana continuamos el tema que empezamos la semana pasada “De la maldición a la bendición”, un tema que tiene el poder de cambiar todo su destino.
Ayer hablé de dos fuentes específicas de maldiciones que son muy comunes: La primera era de personas con autoridad relacional, personas como maridos, o padres o maestros, o pastores, quienes en virtud de suposición tienen autoridad sobre otros y pueden a veces hablar palabras contra personas sobre las que tienen autoridad y cuyas palabras tienen el efecto de una maldición en la vida de esas personas. Di el ejemplo de Jacob que sin quererlo pronunció una maldición sobre su esposa Raquel quien había hurtado los dioses de su padre, Jacob no lo sabía y cuando fue acusado del robo, él dijo: Aquel que haya hurtado tus dioses que no viva; la próxima vez que Raquel dio a luz, murió en el nacimiento, era el resultado de la maldición.
También di el ejemplo de las maldiciones auto conferidas, en las que personas pronuncian maldiciones sobre sí mismas, hablé de Rebeca que dijo: Si tu padre te maldice, sea sobre mi la maldición. Y dije que nunca más vio a su hijo y que al final del capítulo estaba fastidiada de la vida, una indicación típica de alguien que está bajo una maldición.
Hoy voy a mencionar tres causas más de la maldición, todas las cuales he encontrado muchas veces. La primera, son personas representando a Satanás, personas con poderes sobrenaturales, no de Dios sino de Satanás, personas que han cultivado el poder maligno de Satanás de tal manera que lo pueden soltar en las vidas de otros; llamamos a personas así de varias maneras como por ejemplo brujos, magos, hechiceros, médiums, clarividentes, adivinos, falsos profetas, etc. La Biblia dice que todos los que practican tales cosas son aborrecibles ante Dios. Oiga lo que Moisés dijo a Israel en Deuteronomio 18:10 al 12:
“No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. Porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas abominaciones Jehová tu Dios echa estas naciones de delante de ti.”
Note la lista de cosas, voy a comentar algunas; “adivinación es decir la fortuna; hechicería que está muy diseminada; agorero, sortílego, encantador, adivinos, magos, y los que consultan a los muertos; porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas.” Además los que recurren a estas cosas se exponen a la influencia satánica, aquí hay un ejemplo de la Biblia de una persona así, al que llamamos hechicero.
Israel había llegado a los límites de su herencia y estaban acampados dentro del territorio de Moab, Balac, el rey de Moab estaba asustado en extremo, él sabía que no podía derrotar a este pueblo en la guerra y recurrió a una práctica muy común en el Medio Oriente de hoy y en muchas naciones; llamó al agorero, al hechicero, cuyo nombre era Balaam y pidió a Balaan que maldijera este pueblo al que temía, al que no podía derrotar en guerra. Y esto es lo que dijo en Números 22, 5 y 6:
“Por tanto, envió mensajeros a Balaam hijo de Beor, en Petor, que está junto al río en la tierra de los hijos de su pueblo, para que lo llamasen, diciendo: Un pueblo ha salido de Egipto, y he aquí cubre la faz de la tierra, y habita delante de mí. Ven pues, ahora, te ruego, maldíceme este pueblo, porque es más fuerte que yo; quizá yo pueda herirlo y echarlo de la tierra; pues yo sé que el que tú bendigas será bendito, y el que tú maldigas será maldito.”
Quiero decirle que esta es una práctica muy típica entre las tribus primitivas del África aún hoy día, si salen a la guerra los unos con los otros, no se van de frente a la batalla, primero buscan al hechicero para que maldiga a la tribu que se les opone porque una vez bajo la maldición ellos creen que pueden derrotarlos.
Bien, algunas personas pensarán que esta es una superstición vacía pero quiero que usted note que Dios no lo vio así, por el contrario la tomó con mucha seriedad e intervino soberanamente para impedir que Balaam maldijera a Israel y para cambiar la maldición en bendición, Y esto es lo que Moisés le dijo a Israel más adelante en Deuteronomio 23, versículos 4 y 5 hablando de Moab:
“por cuanto no os salieron a recibir con pan y agua al camino, cuando salisteis de Egipto, y porque alquilaron contra ti a Balaam hijo de Beor, de Petor en Mesopotamia, para maldecirte. Mas no quiso Jehová tu Dios oír a Balaam; y Jehová tu Dios te convirtió la maldición en bendición, porque Jehová tu Dios te amaba.”
Dios lo tomó tan en serio que se enfrentó a Balaam y volvió la maldición en bendición; como usted sabe la Biblia no dice que Satanás no tenga poder, eso es un error, la Biblia enseña claramente que Satanás tiene poder sobrenatural pero Jesús prometió a sus discípulos poder superior. En Lucas 10:19 dice:
“He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones y sobre toda fuerza del enemigo, el enemigo es Satanás, y nada os dañará”
No tenga la impresión que Satanás no tiene poder, pero refúgiese en esa verdad gloriosa que Jesús ha dado a sus discípulos poder sobre toda fuerza del enemigo. Ahora quiero ilustrar esto con algunos ejemplos de mi experiencia personal:
*Por cinco años fui maestro de una escuela en el África Oriental entrenando maestros para las escuelas africanas, uno de mis alumnos que venía de una aldea lejana me contó esta historia: Dijo que en la aldea dos familias había peleado y se habían amargado una contra la otra. Una de las familias mandó a llamar al hechicero de la localidad, le dio una cabra como pago y le dijo que pusiera una maldición sobre la otra familia, el hechicero aceptó y dijo: He puesto una maldición sobre el hijo de la otra familia, el menor y a la media noche de cierto día un chacal aullará en la aldea y cuando el chacal aúlle, el hijo de la familia morirá. Y sucedió exactamente así, un chacal aulló y el hijo murió, era el resultado de la maldición, tiene poder.
*Recuerdo otra historia, un amigo mío, pastor de una iglesia para levantar fondos para la iglesia, los miembros organizaron una fiesta en el jardín, tenían toda suerte de entretenimientos y distracciones para divertir a la gente; uno de ellos decía la fortuna, lo que ellos miraban solo como un chiste, el pastor no se sentía muy contento con esto pero siguió la corriente y entró en la tienda del adivino para que le leyera la fortuna y el adivino le dijo: Tu esposa enfermará de cáncer; después me dijo que la sangre se le enfrió y que su corazón casi deja de latir. ¿Sabe usted lo que pasó? … Su esposa enfermó de cáncer. Bendito sea Dios, que por medio de la oración, la fe y la ayuda de los médicos finalmente sanó, pero la lección es que este hombre sin quererlo se expuso a la maldición de un siervo de Satanás que afectó a su esposa.
*Ahora quiero contarle algo de mi experiencia personal, en Chicago hace varios años yo pastoreaba una iglesia, una señora me visitó una vez y me dijo que había sido una medio espiritista y que quería ser liberada; yo estaba escéptico pero comencé a orar y a reprender el poder de Satanás en su vida, la lucha era difícil y a la mitad me detuve para descansar por unos momentos y de repente ella me miró y dijo: Te veo en un auto accidentado contra un árbol. Y me di cuenta que ese era el destino de Satanás para mi vida que había sido pronunciado de labios de esa mujer; gracias a Dios que estaba bien alerta y dije: Nunca estaré en un auto accidentado contra un árbol, rechazo esa maldición, no tiene poder sobre mí. Y quedé libre. Pero si hubiera dicho: Pobre de mí, voy a accidentarme contra un árbol. Hubiera aceptado la maldición y hubiera sucedido en mi vida.
Otra causa de la maldición son las oraciones de la carne y los chismes. Oiga lo que dice Santiago en el capítulo 3, versículos 14 y 15:
“Pero si tenéis celos amargos y contención en vuestro corazón, no os jactéis, ni mintáis contra la verdad; porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal, diabólica.”
Hay personas que hablan mal contra otras y aún oran contra otros y cuando así lo hacen si no están en el ambiente del espíritu, si están en el dominio del alma, si tienen emociones malignas, el efecto de sus oraciones es una maldición.
Yo estuve en una iglesia de visita hace un tiempo donde había un grupo de personas conectadas con la iglesia que estaba orando por la muerte de la esposa del pastor. ¿Qué es eso? …. Una maldición, el resultado era el resultado de la amargura, el odio y la división en la iglesia.
Usted sabe que podemos matar a las personas lengua ¿no es cierto? …. En días de Jeremías el pueblo que se oponía dijeron esto en el capítulo 18, versículo 18:
“Venid y maquinemos contra Jeremías, venid e hirámoslo de lengua y no atendamos a ninguna de sus palabras.”
¿Sabía usted que muchos siervos de Dios han muerto porque fueron heridos de lengua con chismes y oraciones y oráculos del alma? … Esa puede ser la causa de una maldición.
Finalmente otra fuente: Pactos anti bíblicos, en los que la gente se compromete con personas que están comprometidas con dioses falsos, Dios dijo por medio de Moisés a Israel: No harás alianza con ellos ni con sus dioses, Éxodo 23:32. Si usted hace un pacto con personas que están metidas en religiones falsas, adorando a dioses falsos no solo hace pacto con las personas, sino también con los dioses suyos.
Y ahora quiero darle un ejemplo para terminar, lo digo con cuidado, la masonería es un ejemplo de tales sociedades secretas y trae maldiciones terribles sobre las personas involucradas, yo lo he visto en las vidas de miembros de la familia; hijos retrasados, paralizados, hogares rotos. Debo terminar.
Nuestro tiempo de hoy se acabó, regresaré mañana a la misma hora, mañana explicaré en términos prácticos y específicos como puede usted pasar de la maldición a la bendición.
Código: RP-R139-102-SPA