Me alegro de estar nuevamente con usted en el comienzo de otra semana, en la que estaré compartiendo más “Llaves para vivir con éxito”, llaves que Dios ha puesto en mis manos a través de muchos años de experiencia personal y de ministerio cristiano.

Esta semana continuaré con el tema que comencé la semana pasada “De la maldición a la bendición”, un tema que tiene el poder de cambiar todo el destino de su vida.

Pero primero, permítanme decir "Gracias" a aquellos de ustedes que me han estado escribiendo. Antes de terminar esta charla, les daremos una dirección de correo a la que pueden escribir. Significa mucho para mí escuchar cómo este ministerio de radio mío les ha estado ayudando y bendiciendo, así que tómense el tiempo para escribir, incluso si es solo una breve nota personal.

Ahora volvamos a nuestro tema, “De la Maldición a la Bendición.”

La semana pasada expliqué que por medio de la muerte sacrificial de Jesús Dios ha hecho posible que seamos redimidos de la maldición y que entremos en sus bendiciones. La escritura clave concerniente a esto es Gálatas 3, versículos 13 y 14:

“Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero, para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles, a fin de que por la fe recibiésemos la promesa del Espíritu.”

Las dos palabras claves en esta escritura son obvias: Maldición y bendición, y en el versículo 13 la palabra maldición aparece tres veces “Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero” Y seguidamente viene la promesa de bendición “para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles”

La semana pasada dije que tanto las maldiciones como las bendiciones son absolutamente reales, son temas mayores de las escrituras, ambos aparecen muchas veces en la Biblia, no es realista sugerir que las bendiciones puedas ser reales pero no las maldiciones. Yo lo comparo como diciendo: Bueno el día es real, pero la noche no; o el calor es real pero el frio no. Si una mitad de un opuesto es real, la otra mitad tiene que ser real, tanto las maldiciones como las bendiciones son absolutamente reales, dije que eran palabras sencillas cargadas de poder y cuando esas palabras cobran efecto en una situación de la vida de un individuo en la historia de una familia, lo que suceda en ese respecto, generalmente hablando, es que ese poder sobrenatural continuará operando de generación en generación, de un siglo a otro hasta que algo se haga para cancelarla o revocarla.

La semana pasada también di una lista de algunas indicaciones comunes para determinar si hay alguna maldición operando en su vida o en la historia de su familia y quisiera que usted estuviera pensando no tanto en términos de usted mismo como individuo sino como miembro de una familia o de un grupo social. Estas son las indicaciones comunes y las voy a recapitular una vez más porque son muy importantes, y cuando menciones estas cosas quiero que usted las compare con su propia experiencia o su trasfondo familiar.

Desintegración mental o emocional

Enfermedades repetidas o crónicas, especialmente si son hereditarias o sin diagnóstico médico claro.

Repetidos abortos involuntarios o problemas femeninos relacionados.

Desintegración del matrimonio y enemistad familiar en la que una familia se rompe.

Insuficiencia económica continua especialmente cuando las entradas parecen ser suficientes. Un poco con la bendición de Dios va más lejos que mucho con una maldición.

Predisposición a los accidentes, que común es esto.

Historia de suicidios en la familia o muerte por causas no naturales.

Piense usted ahora en esas indicaciones y aplíquelas a su vida o situación.

También dije que la causa primordial para las maldiciones y las bendiciones, y son muy sencillas, la causa primordial para las bendiciones es oír y obedecer la voz de Dios; la causa principal para las maldiciones es exactamente lo opuesto, no oír y no obedecer la voz de Dios.

La desobediencia puede tomar muchas formas específicas que traen diferentes maldiciones; la forma más serie de desobediencia, la más segura que traerá una maldición es la idolatría, adorar a dioses falsos y el envolvimiento con el ocultismo.

Hoy voy a mencionar dos formas de maldiciones y sus orígenes: La primera procede de personas con autoridad relacional, con esto quiero decir que la manera en que Dios ha ordenado a la sociedad humana hay relaciones entre personas en la que una por virtud de esa relación tiene autoridad sobre la otra. Por ejemplo: un marido tiene autoridad sobre su esposa, los padres tienen autoridad sobre sus hijos, los maestros tienen autoridad sobre los alumnos, los pastores tienen autoridad sobre las congregaciones.

Ahora veamos algunos ejemplos: Primero veremos un ejemplo histórico en la Biblia de la vida de Jacob, Jacob había vivido con su tío Labán por mucho tiempo, había adquirido dos esposas, dos concubinas, doce hijos y entonces sin decir nada a su hijo Labán se fue, huyó porque tenía miedo que su tío lo retuviera a la fuerza o le quitara sus esposas, su tío Labán lo persiguió enojado.

Bien, lo que Jacob no sabía es que su esposa favorita, Raque, había robado los ídolos de la casa de su padre, la palabra hebrea es “terafín”, un tipo de ídolo pequeño o imagen que la gente tenía en sus casas para protección, para bendición y suerte, una forma de ocultismo en la cual Raquel no debió meterse. Labán consigue perseguir a Jacob y lo alcanza y comienza a quejarse de su conducta, pero finalmente llega a este punto donde se encuentra en Génesis 31:30, dice a Jacob:

“Y ya que te ibas, porqué tenías deseo de la casa de tu padre, porque me hurtaste mis dioses.”

Bien, Jacob no sabiendo quien había hurtado los ídolos, sabiendo que él no lo había hecho, dijo esto: “Aquel en cuyo poder hallares tus dioses no viva.” Esa era una maldición, Jacob la dijo inocentemente, no sabía a quien se aplicaba, pero realmente como esposo estaba pronunciando una maldición para su mujer Raquel y la próxima vez que Raquel dio a luz que no fue mucho después, murió en el nacimiento.

Esto tiene su causa y efecto, fue la maldición de su esposo que causó su muerte; podemos tener otros ejemplos que personas con autoridad relacional como ya dije de los padres. Por ejemplo un padre puede tener tres hijos, el primero, su primogénito es aceptado; el tercero es talentoso y es aceptado; el del medio no tiene nada especial que lo recomiende, al padre no le cae bien; quizá se vea demasiado a sí mismo en el hijo y siempre está contra su hijo diciéndole: Nunca tendrás éxito, nunca lo lograrás en la vida, no tienes esperanza. ¿Qué es eso? …. Una maldición, yo he conocido a muchas personas con muchos dones que no podían tener éxito debido a una maldición de sus padres.

O un maestro diciendo a su alumno: Nunca serás nada, eres un estúpido, nunca aprenderás a leer, y ¿Qué es eso? … una maldición. También conozco a personas que han luchado contra maldiciones pronunciadas por sus maestros años atrás.

O un pastor puede decir a un miembro de su congregación: Si dejas esta iglesia nunca prosperarás, nunca lo lograrás, te echarás atrás. ¿Qué es eso? …. Una maldición.

Y están las maldiciones auto conferidas, Rebeca dijo a su hijo Jacob: Ve y recibe la bendición de tu padre Isaac, Isaac dijo: Quizá mi padre descubra que soy un burlador y me maldiga en vez de bendecirme. Rebeca replicó: Hijo mío, sea sobre mí tu maldición. Ella pronunció una maldición sobre sí misma. Si usted estudia la historia descubrirá que Rebeca nunca volvió a ver a su hijo Jacob, ella había muerto para cuando él regresó. Y al final del capítulo encontramos que ella usa un lenguaje como este: Fastidio tengo de mi vida a causa de la hijas de Ed, para qué quiero la vida, en Génesis 27:46, esas son palabras típicas de una persona bajo una maldición, “fastidio tengo de mi vida, para qué quiero la vida”. Tenga cuidado cuando otros digan: Mejor estuviera muerto, para qué seguir viviendo. Están pronunciando una maldición sobre ellos mismos, haga una confesión positiva: No moriré sino que viviré y declararé las obras del Señor; cancele lo negativo con lo positivo.

Una final para terminar con un ejemplo trágico que ha manchado las páginas de la historia de la humanidad por 19 siglos. Jesús está ante Pilato que lo quiere soltar y pregunta ¿Lo suelto? … y la multitud responde: No! Crucifícalo!. Y Pilato tomó agua, se lavó las manos y dijo: Inocente soy de la sangre de este justo. La multitud respondió: Su sangre sea sobre nosotros y sobre nuestros hijos! ¿Y que es eso? … Es una maldición impuesta a sí mismo, una de las grandes tragedias de la historia humana es que le pueblo judío pronunció una maldición sobre sí mismo y sobre sus hijos, y debo decir sintiéndolo mucho que la historia subsecuente ilustra el desarrollo de esa maldición, todavía opera hoy. Doy gracias a Dios que hay una provisión para ser libres de las maldiciones por medio de la muerte expiatoria del Mesías pero no hay otra salida.

Bueno, nuestro tiempo de hoy terminó, regresaré mañana a la misma hora, mañana compartiré otro origen importante de la maldición.

Como
Compartir