Esperanza en la Muerte

Derek Prince
*Last Updated: abril de 2026
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Me alegro de estar nuevamente con usted para seguir compartiendo las preciosas verdades en las escrituras que han hecho la diferencia entre el éxito y el fracaso en mi vida, y que pueden hacer lo mismo para usted.Esta semana seguimos con el tema que comencé la semana pasada “La esperanza”, un tema que puede revolucionar completamente su perspectiva de la vida.
En la charla de ayer hablé de la esperanza en esta vida, es decir dentro del límite de tiempo que la vida tiene en la tierra y mencioné la base espiritual para la esperanza que nunca falla, que se encuentra en Romanos 8:28:
“Y sabemos que a los que aman a Dios todas las cosas les ayudan a bien, esto es a los que conforme a su propósito son llamados.”
Esta es el fundamento para un optimismo que nunca falla, no importa lo que suceda, no importan cuales sean las apariencias o la situación, si amamos a Dios y si andamos de acuerdo a su propósito y llamamiento en esta vida, entonces todo lo que suceda Él lo vuelve para que nos ayude a bien. Pudiera no parecerlo al momento pero al resultado será así, por eso podemos decir como David en el Salmo 27:13:
“Estoy convencido de que llegaré a ver la bondad del Señor a lo largo de la vida”.
Pues bien, en mi charla de hoy voy a llevar este tema de la esperanza un paso más adelante, voy a hablar sobre la esperanza en la muerte. Primeramente todos tenemos que enfrentar la verdad que algún día vamos a morir, a menos que seamos creyentes y que el Señor Jesús regrese primero, pero si andamos en la realidad sabremos que la muerte es una cita para todos nosotros que no podemos eludir. Así lo dice claramente Hebreos capítulo 9, versículo 27:
“Está establecido para los hombres que mueran una sola vez y después de esto el juicio.”
Es una cita establecida, quizá usted no cumpla con sus citas en la tierra, quizá nunca llegue a tiempo o se equivoque de lugar, pero esta cita si la va a cumplir; es una cita con la muerte y recuerde también que la muerte no es el final. No dejamos de existir meramente sino que pasamos de este mundo a otra manera de existencia y más allá de la muerte está el juicio de Dios. “Está establecido para los hombres que mueran una sola vez y después de esto, el juicio.” Todos vamos a tener que dar cuentas al Dios Todo Poderoso por la vida que hemos llevado y una cosa que seguramente tendremos que responder es por la manera en que hayamos tomado el evangelio de Jesucristo si lo hemos oído.
La religión que solo ofrece esperanza solo para esta vida no satisface las necesidades más profundas del hombre, y según entiendo la fe cristiana es la única que tiene una esperanza, una respuesta positiva para la necesidad del hombre concerniente a la muerte. La vida cristiana ofrece esperanza después de la tumba, así lo dice Pablo claramente en 1Corintios 15:19:
“Si en esta vida solo esperamos en Cristo somos los más dignos de conmiseración de todos los hombres.”
Si nuestra fe cristiana fuese solo para esta vida, entonces seríamos los más dignos de ser compadecidos en toda la tierra, andaríamos engañados caminando en un sueño, en una fantasía. La verdad es que nuestra fe en Cristo nos hace pasar por la muerte por los portales de la tumba a una vida eterna con Cristo en el otro mundo. Como usted ve, la Biblia ofrece específicamente esperanza en la muerte y no solo en el nuevo testamento; yo me encuentro a menudo con personas que me dicen: “El antiguo testamento no dice nada de la vida después de la muerte”, este es un error muy grande; no puedo tomar tiempo ahora pero hay muchos pasajes en el antiguo testamento que hablan de la vida después de la muerte y hasta describen la clase de experiencia que algunas personas tendrán en el otro mundo. Se encuentran en el libro de Ezequiel y en otros lugares, veamos dos pasajes del libro de Proverbios. Proverbios capítulo 11, versículo 4:
“Los pecadores no aprovecharán las riquezas en el día de la ira, más la justicia librará de muerte.”
Una persona puede acumular todo el dinero y las riquezas pero como todo el mundo sabe no se los puede llevar, la muerte termina con todo, no le aprovecha para nada en el día de su muerte. La justicia es la vía de escape de la amargura y de la muerte. Hay otro pasaje de Proverbios que también lo dice, capítulo 14, versículo 32:
“Por su maldad será lanzado el impío, más el justo en su muerte tiene esperanza.”
Note nuevamente que el impío no tiene respuestas en la muerte sino que es lanzado, acabado en cuanto a esta vida concierne; pero el justo tiene un refugio de esperanza aún en la muerte, esto es en el antiguo testamento no en el nuevo. En un momento buscaremos en el nuevo testamento y veremos lo que dice sobre el refugio que los justos tienen en su muerte. Lo que el antiguo testamento dice con respecto a la esperanza en la muerte, el nuevo lo revela más abiertamente. Por ejemplo en Segunda de Timoteo capítulo 1, versículos 9 y10, Pablo habla de la gracias que recibimos por medio de la fe en Jesucristo y dice que esta gracia no comenzó en el tiempo sino que es eterna, estaba en la mente de Dios antes de que la creación fuese. Esto es lo que dice muy elocuentemente:
“Esta gracia nos fue dada en Cristo Jesús antes del comienzo del tiempo...”
Ven, no somos un accidente buscando un lugar donde suceder. Somos parte del plan eterno de Dios. Antes de que el mundo fuera creado, Él nos conocía, conocía nuestro nombre, tenía un plan para nuestra vida. Y, habiéndonos elegido en Cristo, nos dio esa gracia que sería necesaria para que pudieramos cumplir ese plan. Pero no fue revelada hasta que Jesús vino. Así que, el siguiente versículo dice:
“Ahora ha sido manifestada – la gracia – por la aparición de nuestro salvador Jesucristo el cual quitó la muerte y sacó a la luz la vida y la inmortalidad por el evangelio.”
Que frase más hermosa, Jesús por su muerte y resurrección destruyó a la muerte y sacó a la luz la vida y la inmortalidad por medio del evangelio. Usted sabe que la palabra evangelio significa “Buenas nuevas”, pues estas son buenas noticias, que alguien – Jesucristo – por nosotros destruyó la muerte y en su lugar trajo vida e inmortalidad para todos los que creen. Pablo desarrolla este tema aún más en Primera de Tesalonicenses, capítulo 4, versículo 13 en adelante, dice así:
“Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza.”
Recuerde que la semana pasada hablamos de los que no tienen esperanza, son los que están sin Cristo, que frase más trágica es esta. La Biblia habla de la muerte para el creyente como dormir porque se va a despertar. Y luego Pablo habla del porqué no debemos entristecernos como los que no tienen esperanza
“Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron con Él.”
La resurrección de Cristo es la garantía de nuestra resurrección, si somos creyentes en Él, somos identificados con Él en la muerte, en la sepultura y en su gloriosa resurrección. Pablo sigue diciendo:
“Os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron.”
En otras palabras los creyentes que estén en la tierra cuando regrese el Señor, no se van a encontrar con Él antes que los que han muerto porque los muertos resucitarán primero y luego los vivos serán arrebatados. Pablo sigue su explicación:
“Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel y con trompeta de Dios, descenderá del cielo…”
Tres sonidos gloriosos se oirán en ese instante, la voz de mando del Señor, el mandato del Señor a los creyentes muertos para que salgan de sus tumbas – Recuerde usted que cuando Él mandó a Lázaro a que saliera, Lázaro resucitó, pero tuvo que decir su nombre; Jesús dijo: “Lázaro ven fuera”, porque si no hubiese dicho su nombre todos los muertos hubieran salido. Ahora Él va a llamar a los muertos que murieron por Él, esta es su voz de mando. - , al mismo tiempo vendrá la voz del arcángel llamando a la creación entera que preste atención a lo que el Señor está diciendo; y también la trompeta de Dios. Uno de los propósitos de la trompeta en la Biblia es de llamar al pueblo de Dios a una reunión solemne. De manera que está la voz de mando del Señor, la voz del arcángel y la trompeta de Dios; entonces:
“los muertos en Cristo resucitarán primero, luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire y así estaremos siempre con el Señor.”
Me gusta esa palabra “Siempre”, ya no habrá más despedidas, cuando se está junto a un moribundo que conoce al Señor, hay una partida, una tristeza, un dolor. Yo he tenido esa experiencia, pero no es una despedida final, es solo por un tiempo; habrá una reunión, nos reuniremos con el Señor y de esa manera unos con los otros. Usted notara que hay una pesadez tan grande, una amargura tan terrible en la muerte de aquellos que no conocen al Señor, pero hay una seguridad y una paz tan maravillosa en la muerte de aquellos que sí lo conocen. Pablo sigue diciendo:
“Por tanto alentaos los unos a los otros con estas palabras.”
Estos son días en los que necesitamos palabras de aliento, permítame alentarle a usted antes de terminar. Si usted conoce a Jesús, la muerte no es el fin, es realmente la puerta de entrada a una nueva y gloriosa eternidad, usted no estará separado para siempre de sus seres amados que conocen al Señor. Todos seremos reunidos con Él y unos con los otros.
Bien, nuestro tiempo de hoy terminó, regresaré mañana a la misma hora, en mi charla de mañana ampliaré este tema con el subtópico “Esperanza para la creación”
Código: RP-R126-102-SPA