Me alegro de estar nuevamente con usted en el comienzo de otra semana en la que estaré compartiendo más “Llaves para vivir con éxito”, las que Dios ha puesto en mis manos después de muchos años de experiencia personal y de ministerio cristiano.Esta semana continuaré con el tema de “La Esperanza”, un tema que revolucionará la perspectiva entera de su vida.

Pero primero, permítanme agradecer a aquellos de ustedes que me han estado escribiendo. Antes de terminar esta charla, les daremos una dirección postal a la que pueden escribir. Significa mucho para mí escuchar cómo este ministerio de radio mío les ha estado ayudando y bendiciendo. Así que, por favor, tómense el tiempo para escribir, incluso si es solo una breve nota.

En las charlas de la semana pasada mencioné ciertos factores importantes con respecto a la esperanza que voy a recapitular rápidamente, lo que dije se puede resumir en 8 verdades.

Primero, hay tres verdades permanentes en la vida cristiana: La fe, la esperanza y el amor.

Segundo, la esperanza es producida por el nuevo nacimiento.

Tercero, la esperanza está fundamentada en la resurrección de Cristo.

Cuarto, ve hacia adelante al regreso de Cristo.

Quinto, su fuente es el amor de Dios.

Sexto, nos motiva a vivir santamente.

Séptimo, produce cristianos radiantes.

Y octavo, es una parte esencial de la salvación.

Quiero decir simplemente que la clase de esperanza de la que estamos hablando, no es de la que se habla a menudo en el mundo, que es realmente una ilusión. La esperanza Bíblica está centrada en Dios y en Cristo, mira hacia atrás a la muerte y resurrección de Cristo y mira hacia adelante a la venida de Cristo y ve todas las situaciones intermedias a la luz de estos dos grandes acontecimientos.

En la charla de hoy voy a hablar sobre la esperanza en esta vida, es decir dentro del límite de tiempo de la vida en esta tierra. Ya dije antes que la verdadera esperanza está fundamentada en la verdadera fe y esta a su vez está basada en las escrituras, de manera que si hemos de tener esperanza real en esta vida, necesitamos un fundamento bíblico para esa esperanza y hay un fundamento bíblico que es suficiente para cada situación y necesidad.Si escudriño las escrituras yo puedo encontrar muchos fundamentos, pero para esta charla de hoy me concentraré en uno solo que es fuente de optimismo persistente, se trata de Romanos 8, versículo 28:

“Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es a los que conforme a su propósito son llamados.”

La pregunta más importante que debemos hacernos desde el principio es esta: ¿Sabemos esto realmente?, Pablo comienza diciendo “Y sabemos” … ¿Lo sabe usted?, ¿sabe usted que Dios hace que todas las cosas ayuden a bien para aquellos que aman a Dios?. Entonces no hay acontecimiento, no hay situación, no hay desastre donde debamos desesperarnos porque Dios hace que todo, hasta los desastres aparentes ayuden a bien para todo el que ama a Dios.Dios tiene el control supremo, Él está sentado en el trono del universo, Él nunca ha abdicado y nunca lo va a hacer, todo el poder en el cielo y en la tierra le ha sido dado al Señor Jesucristo; Dios el Padre y Dios el hijo están de nuestra parte. Si Dios está por nosotros, ¿Quién podrá estar en contra nuestra?

Sin embargo antes de aceptar esto como la base para nuestro optimismo cristiano, necesitamos estar seguros que estamos cumpliendo con las condiciones mencionadas. Las escrituras dicen “Dios hace que todas las cosas ayudan a bien a los que aman a Dios, a los que son llamados conforme a su propósito.” Ahí hay dos requisitos que deben ser cumplidos para basar nuestro optimismo, debemos asegurarnos que realmente amamos a Dios y que estamos caminando de acuerdo al propósito para el cual Él nos llamó, es muy importante.Dios tiene un propósito para cada vida y todo lo que Él hace en nuestra vida es para cumplir con ese propósito, pero si estamos rechazando el propósito de Dios o caminando en contra de su propósito, si Dios nos ha llamado para algo y nosotros estamos haciendo otra cosa, entonces esa escritura realmente no se aplica a nosotros. Tenemos primero que arrepentirnos, tenemos que volvernos y alinearnos con el propósito de Dios para nuestras vidas antes de reclamar esta escritura.Sin embargo para aquellos que realmente aman a Dios y que están caminando sinceramente en su propósito para el cual Él los ha llamado, entonces esta escritura les da una base para su optimismo total que nunca fallará; nada pasará jamás que nos haga desesperar porque Dios está haciendo que todas las cosas ayuden para nuestro bien.

Pienso también en las hermosas palabras de David en el Salmo 27, son palabras muy preciosas. Salmo 27, versículo 13:

“Hubiera yo desmayado si no creyese que veré la bondad de Jehová en la tierra de los vivientes.”

Hay otra traducción de este versículo que quiero leerle en la versión popular.

“Pero yo estoy convencido de que llegaré a ver la bondad del Señor a lo largo de esta vida.”

Escoja la que le guste.Una versión dice: “Hubiera yo desmayado si no creyese que veré la bondad de Jehová en la tierra de los vivientes.” Y la otra dice: “Pero yo estoy convencido de que llegaré a ver la bondad del Señor a lo largo de esta vida.” Personalmente me gustan las dos traducciones. Rechazo la desesperación porque creo que veré la bondad de Dios en la tierra de los vivientes y estoy bien convencido que veré la bondad de Dios a lo largo de esta vida. Así que toda situación que se levante yo la puedo enfrentar con esta esperanza fuerte y animadora, Dios lo está haciendo para que ayude para mi bien; quizá no aparente serlo, créame que en el curso de mis muchos años de cristiano me he encontrado en situaciones y he pasado por circunstancias donde pareciera que todo estaba en contra nuestra, pero gracias a Dios por las experiencias que he aprendido a no desesperar, a no ceder, a no mirar a las apariencias externas, sino a ver las cosas con los ojos de Dios, verlas a la luz de las escrituras. Saber que detrás de esas nubes negras está la mano de Dios Todo Poderoso haciendo que todas las cosas ayuden para bien para que me den forma y me moldeen. Quizá no para mi disfrute – usted lo entiende – sino para mi bien. A Dios le interesa que yo sea bueno más que feliz, si mi felicidad es consistente con mi bondad entonces en hora buena, pero si en cualquier momento se hace necesario que sea infeliz para producir bondad en mi, bien entonces Dios siempre se va por el lado de la bondad, sacrificando temporalmente la felicidad porque la felicidad regresará después cuando el propósito de Dios se haya cumplido.

Continuemos con este tema de “Esperanza para esta vida” y veamos una cosa más que necesitamos recordar siempre, que hace la diferencia y es que el centro de toda la provisión de Dios para su pueblo es la cruz; si nos apartamos de la cruz entonces nos alejaremos de esa seguridad, de esa certeza que nos da la clase de esperanza de que hablan las escrituras.Esto es lo que Pablo dice en Romanos 8:32:

“El que no escatimó ni a su propio hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?”

Esta es la medida del amor de Dios, esta es la medida del compromiso de Dios para con nosotros, que no nos negó a su propio hijo, el Señor Jesucristo y Pablo dice con mucha lógica “Si Dios no nos negó a su hijo, entonces no hay nada bueno que Él no nos dé.” Note las palabras que él usa: “ … ¿cómo no nos dará también con él – Note el: Con Él - todas las cosas?”, todo está incluido.Y si mantenemos la centralidad de la cruz entonces podemos seguir adelante y afirmar lo que resta de ese capítulo. Romanos 8:35 al 39. Escuche estas palabras gloriosas:

“¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?. Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; somos contados como ovejas de matadero.  Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.”

Que confianza más maravillosa y note que no depende de que todo ande bien, Pablo habla de tribulaciones, angustias, persecución, hambre, desnudez, peligro y espada; también dice que somos contados como ovejas de matadero, pero en todo esto él dice aún “… somos más que conquistadores o vencedores porque Dios está de nuestra parte.” Porque Dios está obrando su propósito a través de todas estas cosas, porque sabemos que no importan como sean las apariencias, no importa cuál sea la situación, Dios hace que todas las cosas ayuden para bien a los que le aman y son llamados conforme a su propósito. Es importante que no descuidemos la cruz y el propósito de Dios en nuestras vidas, no debemos permitir que las presiones de la vida nos distraigan de las cosas que son fundamentales y centrales, la cruz, el amor de Dios, el compromiso de Dios, la fidelidad de Dios, la verdad que Él nos ha llamado, que él tiene un propósito especial en la vida de cada uno de nosotros; y si estamos andando conforme a ese propósito, Dios verá que su propósito se cumpla. Podemos decir igual que David “Estoy convencido de que llegaré a ver la bondad del Señor a lo largo de la vida”, o la otra versión “Hubiera yo desmayado si no creyese que veré la bondad de Jehová en la tierra de los vivientes.” La verdad es que veré la bondad de Dios en esta vida.

Nuestro tiempo por hoy ha terminado, regresaré mañana a la misma hora para continuar con este tema de “La esperanza” y llevarlo un paso más adelante. La meditación se basará en “La esperanza en la muerte”

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