Tres Realidades Permanentes

Derek Prince
*Last Updated: abril de 2026
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Transcript
Me alegro de estar nuevamente con usted en el comienzo de esta semana para compartir más “Llaves para vivir con éxito”, que Dios ha puesto en mis manos a través de muchos años de experiencia personal y de ministerio cristiano.
El tema de mis charlas de esta semana se resume en una palabra “La Esperanza”.
Pero primero, permítanme decir "Gracias" a aquellos de ustedes que me han estado escribiendo. Antes de terminar esta charla, les daremos una dirección postal a la que pueden escribir. Significa mucho para mí escuchar cómo este ministerio de radio ha estado ayudándoles y bendiciéndoles. Así que, por favor, tómense el tiempo para escribir, incluso si es solo una breve nota personal. Ahora, volvamos a nuestro tema, "Esperanza."
Como introducción a este tema leeremos en 1 Corintios, capítulo 13, versículo 13, donde Pablo dice:
“Y ahora permanecen, la fe, la esperanza y el amor, estos tres, pero el mayor de ellos es el amor.”
En ese versículo Pablo nos presenta tres grandes verdades espirituales presentes en la fe cristiana, otras cosas vienen y van, otras podrán ser importantes o significativas para cierto tiempo o en cierta situación, pero las que permanecen para siempre son estas tres, la fe, la esperanza y el amor.
Muchos cristianos han oído mucha predicación acerca de la fe y bastante acerca del amor, pero en muchos casos han oído relativamente poco acerca de la esperanza. Sé que esa era mi condición hace muchos años, cuando necesitaba desesperadamente ayuda de Dios, había oído muchos mensajes sobre la fe, había oído predicación acerca del amor pero lo que necesitaba en esa situación en particular era esperanza, y el Espíritu Santo tuvo que llevarme directamente a las escrituras porque no tenía ningún sermón sobre la esperanza y allí el Espíritu Santo llenó mi necesidad, por esa razón me preocupa particularmente que las personas entiendan la importancia de la esperanza y espero que mis mensajes de esta semana y de la próxima le ayuden a entender lo que es la esperanza, lo importante que es y cómo puede tenerla.
La esperanza es necesaria para mantener tanto la fe como el amor, le mostraré de varias maneras que a menos que tengamos esperanza, nuestra fe vacilará y nuestro amor fallará. Así que la esperanza no es una opción, es algo esencial en la realización de la vida cristiana.
Hay un dicho que usa mucha gente “Mientras haya vida, hay esperanza”, creo que hay mucha verdad en esa frase, lo contrario también es cierto “Donde hay esperanza, hay vida y donde no hay esperanza, no hay vida”. En mi opinión la desesperanza es una de las condiciones más tristes de la experiencia humana, casi no puedo pensar en algo más triste que estar desesperado y aún así millones en el mundo de hoy sufren esa condición. Cuando estoy en un aeropuerto esperando un avión, o cuando camino por las calles, o cuando estoy en un restaurante y miro las caras de las personas, veo una mirada vacía de desesperanza, gracias a Dios que no necesitamos vivir sin esperanza.
Quiero leer ahora en 1Tesalonicenses, capítulo 1, versículos del 2 al 4, donde Pablo presenta una descripción del pueblo de Dios - los cristianos de Tesalónica -disfrutando de toda su herencia, tienen fe, esperanza y amor. Note que el menciona estas tres cosas cuando da gracias a Dios por ellos, esto es lo que dice:
“Damos siempre gracias a Dios por todos vosotros, haciendo memoria de vosotros en nuestras oraciones – y porqué da gracias dice – acordándonos sin cesar delante del Dios y Padre nuestro de la obra de vuestra fe, del trabajo de vuestro amor y de vuestra constancia en la esperanza en nuestro Señor Jesucristo, porque conocemos hermanos amados de Dios vuestra elección.”
La condición espiritual de esos cristianos en Tesalónica convenció a Pablo de que en realidad eran personas escogidas con Dios, y lo que vio en ellos fueron esas tres realidades permanentes, fe, amor y esperanza, usa una palabra característica para describir lo que cada una de esas realidades tiene en especial, habla de la obra de la fe, del trabajo del amor y de la constancia en la esperanza. Separemos cada una de esas frases y meditemos en ellas.
Primero: La fe debe ser expresada por obras y acciones, la fe que no actúa está muerta. Escuche lo que Pablo dice en Gálatas 5:6:
“Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale algo, ni la incircunsición, sino la fe que obra por el amor.“
Note, fe que obra por el amor. Y luego en Santiago capítulo 2, versículo 26, Santiago dice lo mismo de otra manera
“Porque como el cuerpo sin el espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta.”
Así que la expresión distintiva de la fe son las obras, es acción, es hacer algo como resultado de nuestra fe y que la exprese, la fe sin obras está muerta.
En aquel pasaje Pablo también habla del “Trabajo de vuestro amor”, eso significa trabajo arduo, eso es muy peculiar del verdadero amor, el amor verdadero no se queda sentado y se compadece de los demás sino que va donde está la acción, se enrolla sus mangas y hace algo, a pesar tal vez del cansancio y del sueño el amor trabaja; no es solo una emoción pasiva, es una fuerza activa e impulsiva que hace que las personas hagan trabajo sacrificial por otros.
Llegamos ahora a la frase de la esperanza, Pablo les dice a esos cristianos en Tesalónica “Vuestra constancia en la esperanza”, así que la esperanza produce constancia, durabilidad, perseverancia, podemos usar esas tres palabras: Constancia, durabilidad, perseverancia, sin estas tres cosas podemos perder fácilmente los beneficios de las primeras dos, de la fe y del amor.
¿Cómo viene pues la esperanza?, como podemos tener este tipo de esperanza que bendice tanto y que es tan necesaria, la respuesta es que la esperanza es el resultado directo del nuevo nacimiento, es la consecuencia directa de nacer de nuevo por el Espíritu Santo por fe en Jesucristo, y no solo por la fe general en Jesucristo sino por la fe específica en su muerte, sepultura y resurrección. Escuche lo que dice en 1 Pedro 1, versículo 3:
“Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva por la resurrección de Jesucristo de los muertos.”
Note ese pasaje tan significativo “nos hizo renacer para una esperanza viva por la resurrección de Jesucristo de los muertos.” Cuando creemos en la muerte de Jesús por nosotros y luego en su resurrección de los muertos por el poder de Dios, nacemos de nuevo. Tenemos un nuevo nacimiento, renacemos para una esperanza viva, no una teología muerta sino una esperanza viva y vibrante, y es a través de la resurrección de Jesucristo de los muertos. Debemos entender claramente que la base histórica para toda esperanza, la esperanza verdadera, es la resurrección de Jesús, sin la resurrección de Jesús la vida sería sin esperanza, pero la resurrección de Jesús nos hace entrar en una esperanza viva.
Esta esperanza debe permanecer completa hasta la consumación de nuestra salvación. Pedro dice en la misma primera epístola, un poco más adelante en el primer capítulo, en el versículo 13:
“Por tanto ceñid los lomos de vuestro entendimiento, sed sobrios y esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado.”
Otra versión dice “Fijad vuestra esperanza completamente”, Pedro nos dice que el proceso de la salvación no está completo aún, será consumado por la manifestación Jesucristo, mientras tanto debe fijar su esperanza completamente en eso. En otras palabras, el enfoque principal de toda la esperanza cristiana está en la venida del Señor Jesucristo en su manifestación. Al pasar por esta vida debemos obedecer ese mandato de Pedro de fijar nuestra esperanza completamente en lo que nos trae el regreso de Jesús en gloria.
También el autor de Hebreos resalta otra verdad muy importante acerca de la esperanza en Hebreos 3: 6:
“Pero Cristo como hijo sobre su casa – la cual casa somos nosotros – si retenemos firme hasta el fin la confianza y el gloriarnos en la esperanza.”
Note nuevamente que esta esperanza debe manifestarse hasta el fin, no podemos dejar de esperar hasta que se cumpla nuestra esperanza cuando venga, por eso el autor de Hebreos dice que para poder ser parte del pueblo de Dios, debemos retener firme hasta el fin la confianza y gloriarnos en la esperanza. Este tipo de esperanza no es solo una expectación interna pasiva, es algo muy fuerte, muy seguro, que se gloria no en si mismo sino en el Señor; y esta gloria, esta expresión verbal de nuestra esperanza es parte de lo que Dios nos ha dado, la provisión de Dios va con la esperanza y esta – como ya dije – va con la fe y el amor, así que tenemos que mantener firmes hasta el fin el gloriarnos confiadamente en nuestra esperanza, es nuestra afirmación continua de nuestra expectación de la venida del Señor Jesús.
Nuestro tiempo por hoy ha terminado, regresaré mañana a la misma hora para explicar la relación entre la fe y la esperanza.
Código: RP-R125-101-SPA