Dar es Sembrar

Derek Prince
*Last Updated: abril de 2026
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Transcript
Me alegro de estar nuevamente con usted en la continuación de nuestro tema de esta semana “El plan de Dios para su dinero”.
En mis charlas anteriores de esta semana, establecí cinco verdades importantes en conexión con dar, y voy a revisarlas brevemente. Primero, la llave para dar correctamente es por gracia, no se trata de la ley, y la gracia se recibe solamente por medio de Jesús, solo por la cruz y por la fe. Segundo, la primera cosa que debemos dar a Dios no es nuestro dinero, sino a nosotros mismos, no podemos comprar el favor de Dios, Él requiere que primero nos rindamos a Él sin reservas. Tercero, cuando nos rendimos a Dios, entonces el dar correctamente completa y establece nuestra justicia, y dice de una persona así que su justicia permanece para siempre. Cuarto, dar es una prueba de nuestra sinceridad, de nuestro amor para Dios y su pueblo, tenemos que poner nuestro dinero donde ponemos nuestra boca. Y quinto, dar invita el favor de Dios sobre nosotros en una forma especial, especialmente el dar con alegría, Dios ama a un dador alegre.
Hoy voy a compartir otro aspecto y es: “Dar es como sembrar semilla”, voy a leer en 2 Corintios 9:6-7, donde Pablo dice esto:
Pero esto digo: El que siembra escasamente, escasamente también segará; y el que siembra abundantemente, abundantemente también segará. Cada uno dé como propuso en su corazón.
Pablo habla de dar dinero como usa la figura de sembrar y cosechar, el que siembra escasamente, escasamente segará, y el que siembra abundantemente, abundantemente segará, pero no está hablando de un agricultor en su granja, sino de un cristiano y su dar en el reino de Dios; pero la analogía está tomada de la agricultura.
Todos sabemos que hay ciertos principios básicos de la agricultura que si los seguimos tendremos éxito, la posibilidad de éxito está allí pero alcanzarlos depende de seguir los principios o las leyes de la agricultura. Cuando pensamos en términos agrícolas y de dar como sembrar, nos lleva a entender que debemos esperar una cosecha de nuestro dar y solo en proporción a como sembramos. Por ejemplo y veamos en la agricultura. Un granjero siembra un saco de trigo, su cosecha en una proporción bíblica es de cien veces, ¿Cuánto recibe? … cien sacos Esto es fácil, pero si siembra diez sacos, y su aumento es de cien veces, él recibirá mil sacos. En otras palabras, la proporción con la que sembramos, determina la proporción con la que cosechamos, y Pablo dice que lo mismo es cierto cuando damos el dinero a Dios en su reino. Muy bien.
Demos un pequeño ejemplo: Una persona da cinco (5) dólares, la proporción de aumento es de diez veces. ¿Qué va a recibir de regreso?, cincuenta (50) dólares. Pero si da cincuenta (50) dólares, y la proporción de regreso es la misma, recibirá de regreso quinientos (500) dólares. De manera que la proporción con la que da, determina la proporción que recibe de regreso.
Casi todo el mundo puede entender eso en la agricultura, pero muy pocas personas lo entienden en la economía del reino de Dios. Pero la Biblia dice claramente que las mismas leyes que se aplican en la agricultura, se aplican en las finanzas del reino de Dios, hay un principio de sembrar y cosechar.
Sin embargo para obtener el aumento, un granjero tiene que seguir ciertas reglas básicas, y quiero advertirles que no soy granjero, aunque enseñé un curso de agricultura por un corto tiempo en África Oriental, y sugeriré estas reglas básicas, quizás no estén completas, pero no es importante aquí: Primeramente tiene que escoger buena tierra, y tiene que escoger lo que va a sembrar en esa tierra. Segundo, tiene que preparar apropiadamente el suelo. Y tercero, tiene que cuidar la cosecha en su crecimiento. Si no llena estas condiciones, no recibirá la cosecha que debiera, no porque haya algo malo con las leyes de la agricultura, sino porque no ha aplicado las reglas básicas. Voy a decir esto: Un granjero no se va al pueblo a tirar la semilla en los caños, a los lados de las calles, sino que quiere cosechar algo. Usted diría que esto es absurdo, pero yo he observado que muchos cristianos hacen algo parecido con su dinero, lo tiran sin cuidado y oración en lugares que nunca producirán nada y luego se preguntan por qué Dios no bendice sus finanzas. De manera que hay ciertas reglas básicas que debemos seguir igual que un agricultor, no sembremos en los caños, escojamos buena tierra, debemos asegurarnos de preparar bien la tierra y vemos que la cosecha tenga un cuidado necesario para su crecimiento.
Entonces, qué son las cosas que debemos hacer para buscar cuando consideramos dar, sea una iglesia, un ministerio o una organización. Le daré cuatro preguntas que usted necesita responder:
Primero: ¿Es ungido el ministerio y produce fruto?, ¿Lleva verdadero fruto en el reino de Dios?.
Segundo: ¿Es ético?, ¿Son éticos cuando piden dinero?, y ¿Son éticos en su manejo del dinero?, ¿Son buenos administradores del dinero en el reino de Dios?.
Tercero: ¿Se alinea con las escrituras?, ¿Es lo que hace en obediencia con las escrituras?. Es muy importante porque Dios bendice lo que está en línea con su palabra.
Cuarto: ¿Son personas de oración, industriosas y eficientes?. Hay una cosa que la Biblia dice claramente, Dios detesta el descuido, detesta el desperdicio y la extravagancia, eso no quiere decir que debamos ser tacaños, pero sí que no podemos ser extravagantes y no debemos sostener las extravagancias en ningún ministerio.
Hay también otras salvaguardas prácticas que quiero ofrecerle en conexión con la inversión de su dinero en el reino de Dios. Cuando la gente de este mundo invierte si dinero, le gusta recibir un buen consejo de alguien que sea experto en la materia, y pienso que los hijos de Dios a su manera debieran ser igualmente cuidadosos. Voy a darle 4 consejos seguros:
Primero: Póngalo en oración, nunca de antes de orar.
Segundo: Evite dar emocionalmente o impulsivamente; yo he visto grandes sumas de dinero mal invertido por personas que dieron por emoción o por impulso. Y quiero advertirle que hay personas que andan viendo cómo explotar al pueblo de Dios para conseguir dinero y los cristianos son presas fáciles para explotarlos, son muy generosos, pero francamente también son muy impulsivos.
Tercero: Mantenga contacto con lo que sea que esté ayudando, pida reportes, investigue lo que está sucediendo, vea si hay fruto.
Cuarto: Manténgase dentro de la proporción de su fe y deje que Dios la aumente de una forma natural. Si usted piensa en términos de diez (10) dólares, está probablemente fuera de la realidad pensar inmediatamente en términos de mil (1000) dólares, tal vez no, pero a menudo así es; la fe crece naturalmente. Si usted ha estado pensando en término de diez (10) dólares, comience con cincuenta (50), y cuando se sienta cómodo, allí elévelo a cien (100). Yo puede decir por experiencia propia que lo he podido hacer a través de los años.
Y finalmente en esta charla, quiero apuntar cuatro resultados cuando siembra sabiamente su dinero, están en 2 Corintios 9:10
Y Él – Dios – que suministra semilla al sembrador suplirá y multiplicará vuestra cementera y aumentará la siega de nuestra justicia.
Ahí están los cuatro resultados de sembrar sabiamente, voy a mostrarlos enfatizando.
Primero: Pan para su alimento, usted recibirá todo lo que necesita para su vida.
Segundo: Recibirá más semilla para sembrar en el campo de Dios, si usted ha dado en términos de cincuenta (50) dólares, encontrará que se puede mover en términos de cien (100); esta es semilla para sembrarla en el campo de Dios, no la desperdicie en usted mismo.
Tercero: Su granero aumentará para sembrar, tendrá más para dar.
Cuarto: Su cosecha aumentará con el aumento de su siembra, dice allí que Dios aumentará la siega de vuestra justicia.
Quiero decirle que es emocionante aprender a dar bíblicamente con oración y la dirección del Espíritu Santo, no se trata de un deber aburrido, y es emocionante ver la manera en que Dios viene a nuestra ayuda, es emocionante ver como Dios extiende y aumenta la fe. Dios quiere que usted invierta en su reino, si usted pide su consejo, Él lo hará un inversionista con éxito.
Nuestro tiempo de hoy terminó, regresaré mañana a la misma hora, mañana continuaré y terminaré este tema del Plan de Dios para su dinero, hablaré sobre “El nivel de la provisión de Dios”.
Código: RP-R118-104-SPA