Una Relación Bidireccional

Derek Prince
*Last Updated: abril de 2026
9 min read
Transcript
Me alegro de estar nuevamente con usted para compartir el importante y práctico tema de esta semana “El plan de Dios para su dinero”. En mis charlas previas de esta semana he dicho que la palabra clave en la enseñanza bíblica sobre dar es “Gracia”, no ley, y señalé que hay solo una ruta por la que viene la gracia a nosotros para operar en nuestras vidas, la gracia viene únicamente por medio de Jesús, viene solamente por medio de la cruz, por medio de lo que hizo Jesús por nosotros en la cruz; se recibe solo por fe y esa fe tiene que obrar por amor. Esto es tan importante que lo voy a decir una vez más, la gracia viene por medio de Jesús, viene solo por medio de la cruz, se recibe únicamente por fe y la fe que recibe la gracia, tiene que obrar por amor.
También mencioné ayer que cuando hablamos de dar a Dios, el primer regalo que necesitamos darle es nosotros mismos, no le podemos ofrecer nada a Dios que sea aceptable hasta que nos hayamos ofrecido a nosotros mismos. Sin embargo, una vez que nos hayamos ofrecido verdaderamente a Dios, como dice Pablo en Romanos 12, ofreciendo nuestros cuerpos a Él como sacrificios vivos sobre el altar de su servicio, entonces después cuando damos en fe, lo que damos, completa y establece nuestra justicia. En relación con esto Pablo cita el Salmo 112 y dice de un hombre justo: “Él esparció, dio a los pobres, su justicia permanece para siempre” en verdad ese es el tema del Salmo 112, la generosidad y la compasión en el dar, establecen una justicia permanente que no se quitará.
Hoy quiero hablar sobre “Dar como una relación de dos vías entre Dios y el dador”, primeramente consideremos el dar como prueba de nuestro amor por Dios, y volveremos al capítulo de dar por gracia en 2 Corintios 8, y leeré los versículos 7 y 8; el versículo 7 que ya leímos esta semana, lo seguiremos con el versículo 8:
“Más así como vosotros abundáis en todo, en fe, en palabra, en conocimiento, en toda solicitud, y en el amor que hemos inspirado en vosotros, ved que también abundéis en esta obra de gracia. - Un cristiano completo o una iglesia cristiana completa debe abundar en la gracia de dar, luego enfatiza diciendo que no es por ley sino por gracia, - No digo esto como un mandamiento, sino para probar por la solicitud de vosotros también la sinceridad de vuestro amor.”
Él les ha hablado de la sinceridad de los cristianos macedonios, y dice: Ahora quiero ver si el amor de ustedes, es verdaderamente sincero, y lo haré midiendo lo que ustedes dan, con lo que los macedonios dieron; les habla sin rodeos, Pablo amaba realmente a los corintios, era el fruto de su ministerio, eran sus hijos espirituales, pero les dice: Ahora quiero saber si el amor de ustedes por Dios es realmente sincero o solo de palabras. ¿Y cómo lo voy a saber?, es su manera de dar. Les dice: Tengo una medida para compararlos, porque los cristianos macedonios de su pobreza dieron con sorprendente generosidad, ellos han probado su amor, y ahora en cierto sentido les dice: Les toca ahora a ustedes corintios, ¿qué de ustedes?, ¿cómo responderán al reto de probar su amor por Dios?.
Y un poco más adelante en ese mismo capítulo 2 Corintios 8:24, Pablo dice:
“Por tanto mostradles - a los mensajeros de las iglesias que vendrán- mostradles abiertamente ante las iglesias la prueba de vuestro amor y de vuestra razón, para jactarnos respecto a vosotros.”
El dar de algunas personas es tan secreto que nadie sabe nada, y me pregunto si es porque se avergonzarían si alguien supiera lo que dan, pero Pablo dice en este asunto de dar para Dios: No tenemos que hacerlo en secreto, háganlo abiertamente para que todos vean su compromiso con el Señor, lo hemos visto en las iglesias de Macedonia, ahora lo quiero ver en ustedes, me he gloriado de ustedes, estoy orgulloso de ustedes, ustedes son mis hijos, pero es de suma importancia que ustedes prueben su amor en este vital asunto de dar.
Y nuestro dar no solo prueba nuestro amor por Dios, también prueba nuestro amor para nuestros hermanos creyentes; esto es lo que dice claramente el apóstol Juan en 1 Juan 3:16 al 20:
“En esto conocemos el amor, en que él puso su vida por nosotros; - esta es la prueba del amor de Dios - también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos. – Debemos hacer para otros lo que Jesús hizo por nosotros, ¿qué quiere decir Juan con poner nuestra vida por los hermanos?, ¿qué es lo que tiene en mente?... Lo dice en el versículo 17 - Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿cómo puede morar el amor de Dios en él?
Poned nuestras vidas por los hermanos, incluye ayudarlos con nuestros viene de este mundo si ellos están en necesidad y nosotros estamos en posición de hacerlo. Y luego sigue diciendo, y Juan realmente amaba a la gente a la que escribía, dice él:
Hijos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad.
Hay un dicho en nuestra cultura contemporánea que es muy bueno “Ponga su dinero donde pone su boca”, es exactamente lo que dice Juan: Lo hs dicho, hazlo ahora, no ames solo de palabra y lengua, sino de hecho y en verdad. Y luego continúa con esta sorprendente declaración:
En esto sabremos – amando de hecho con nuestros bienes - que somos de la verdad, y aseguraremos nuestros corazones delante de él; con respecto a cualquier cosa en que nuestro corazón nos condene, porque Dios es mayor que nuestro corazón, y sabe todas las cosas.”
Así que si nos sentimos condenados, si estamos preguntándonos si somos aceptados por Dios, Él dice que de esta manera ponemos a descansar nuestro corazón, con nuestra generosidad, es exactamente lo que decía Pablo cuando citó el Salmo 112: “El esparció, dio a los pobres, su justicia permanece para siempre.” Hay pues dos alternativas referentes al amor, una es declararlo en palabras con la lengua, la otra es con hechos y en verdad, y una de las maneras de responder a ese desafío es con lo que hacemos con nuestros bienes, probaremos con eso si de palabra o de lengua, o de hecho y en verdad.
Dije al principio de esta charla que dar a Dios es una relación de dos vías, la primera relación es nuestra actitud hacia Dios, probamos nuestro amor por Dios dándole a Él, pero el segundo aspecto de esta relación es la respuesta de Dios hacia nosotros. Y el Nuevo Testamento enseña que dar correctamente hace que Dios nos de su amor especial, Dios ama al mundo, pero a algunas personas especialmente, y una clase de gente que Él ama son aquellos que dan generosamente y con alegría. 2 Corintios 9:7:
“Que cada uno dé como propuso en su corazón: no de mala gana ni por obligación - nuevamente, no es por ley, es por gracia - porque Dios ama al dador alegre.”
¿Quiere que Dios le ame?... esta es una manera, dé alegremente, “Dios ama al dador alegre”, la palabra griega traducida a alegre, es la misma de donde sacamos la palabra “hilarante”, Dios ama al dador hilarante. ¿Ha pensado usted en dar de tal manera que lo mueva a reírse?.
Yo pasé cinco años en África Oriental y recuerdo escenas en iglesias africanas donde la gente daba con hilaridad, y si los comparamos con nuestro nivel de vida, ellos eran exactamente cómo podríamos llamar, extremadamente pobres. Y no tenían dinero pero daban en especies, café, maíz, huevos, pollos. Y recuerdo ver a estas mujeres africanas, porque todo lo llevaban en la cabeza, viniendo frente a la iglesia con un par de mazorcas de maíz balanceadas sobre su cabeza, era difícil creer que lo pudieran hacer, y hasta gallinas vivas, las ponían en el altar, se iban y después eran tocadas por Dios de nuevo, y regresaban corriendo con otro regalo. Y no creo que jamás haya visto a gente sencilla más feliz que esta, daban con hilaridad.
¿Por qué la gente debe ser alegre cuando da? … Voy a darle tres razones: Primeramente, es la gracia sobrenatural del Espíritu Santo, recuerde, es gracia no ley; el Espíritu Santo es el Espíritu de gracia, cuando nos alineamos con lo que Dios quiere y con lo que el Espíritu Santo puede bendecir, entonces el viene sobre nosotros con verdadera gracia sobrenatural, y la gente se vuelve feliz de una manera que no se puede lograr en lo natural. Segundo, Hace venir el favor de Dios sobre nosotros, y la Biblia dice que el favor de Dios es como un escudo y como nube de lluvia tardía, precipita su bendición sobre nosotros. Y tercero, muy importante, el dar alegremente nos libera de la atadura de Mamón. Mamón es el poder maligno satánico que esclaviza a hombres y mujeres por medio del dinero, pero cuando comenzamos a dar hilarantemente, estamos diciendo a Mamón: Fuera contigo, no vas a dictarme más, no vas a dominar mi pensamiento, voy a dar con alegría porque estoy dando a Dios y Dios ama al dador alegre.
Bueno, nuestro tiempo de hoy terminó, regresaré mañana a la misma hora, mañana hablaré de otro aspecto en el dar “Dar es como sembrar”.
Código: RP-R118-103-SPA