Primero entrégate a ti mismo

Derek Prince
*Last Updated: abril de 2026
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Me alegro de estar nuevamente con usted para compartir las preciosas verdades de las escrituras que han hecho la diferencia entre el éxito y el fracaso en mi vida y que pueden hacer lo mismo en la suya. Esta semana estoy continuando con el tema que comencé la semana pasada “El plan de Dios para su dinero”.
He estado diciendo que Dios tiene un plan para todas las áreas de su vida, incluyendo su dinero, el propósito de mis charlas es ayudarle a encontrar y aplicar el plan de Dios para su vida para que pueda disfrutar de los beneficios que Él ha prometido, esto es la prosperidad.
Ayer mencioné la llave espiritual para dar adecuadamente que es la Gracia recibida por medio de Jesús, por medio de la cruz, por fe y obrando por amor. Mencioné que hay una diferencia completa entre los conceptos de la ley y la gracia y cuando hablamos de qué hacer con nuestros bienes como cristianos en el Nuevo Testamento, no hablamos en términos de la ley, sino de la gracia. Hay una diferencia total, tenemos que entender esto, voy a decirlo nuevamente: La llave espiritual para dar correctamente es la gracia recibida, por medio de Jesús, por la cruz, por la fe y está obrando por el amor.
Los principios bíblicos en el orden económico solo se pueden aceptar por fe, y esto significa dar primero, escuche nuevamente estas palabras de Jesús en Lucas 6:38:
“Dad y os será dado, medida buena, apretada, remecida y rebosante, vaciarán en vuestro regazo, porque con la medida que midáis, se os volverá a medir.”
Y dije con base en ese versículo que la iniciativa es nuestra, no tenemos que sentarnos a esperar que pasen las cosas, ponemos las cosas en movimiento, nosotros también determinamos la proporción que queremos recibir, mediante la proporción con que damos, porque Jesús dice: “Con la medida con que midáis – o otros – se os volverá a medir. – a vosotros-“
Hoy voy a decirlo lo primero que debe darle a Dios, leeremos nuevamente el capítulo del dar 2 Corintios 8, le sugiero que lea cuidadosamente y varias veces ese capítulo y el siguiente para recibir su impacto completo, hay 39 versículos en esos dos capítulos juntos y el tema de ambos es el dinero. ¿Quién ha dicho que la Biblia no tiene nada que decir sobre el dinero?
Bueno, 2 Corintios 8, Pablo escribe a los corintios de orto grupo de iglesias, las iglesias de Macedonia y les dice cómo se movió el Espíritu Santo sobre las iglesias de Macedonia que dieron generosamente, y hay una lección que él presenta, 2 Corintios 8, del versículo 2 al 5:
“En medio de una gran prueba de aflicción, abundó su gozo y su profunda pobreza sobreabundó en la riqueza de su liberalidad. – que no se diga que los pobres no se pueden dar el lujo de ser generosos –
Porque yo testifico que según sus posibilidades y aún más allá de sus posibilidades, dieron de su propia voluntad suplicándonos con muchos ruegos el privilegio de participar en el sostenimiento de los santos. – sus hermanos creyentes; y ahora viene la parte más importante - Y esto no como lo habíamos esperado, sino que primeramente se dieron a sí mismos al Señor y luego a nosotros por la voluntad de Dios.”
Note esta frase tan importante “se dieron a sí mismos al Señor”, ¿Qué es lo primero que tenemos que dar al Señor?, no nuestro dinero sino a nosotros mismos, así tiene que comenzar todo con cada uno de nosotros, no venga dando su dinero a Dios si primero no se ha dado a sí mismo a Dios, usted tiene que comenzar con usted mismo, porque no puede comprar una buena relación con Dios; la verdad es que Dios se las vale muy bien sin su dinero, es para su beneficio que Dios le requiere dar, y Él tiene un orden, como dije la semana pasada, Él no quiere sus propinas, Él solo lo quiere a usted, y cuando se da a sí mismo, por gracia, saldrá de usted la clase de dar que habla el Nuevo Testamento.
Regresemos a Romanos 12:1 y 2, que es donde comenzamos la semana pasada y veamos este principio allí
“Por consiguiente hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos como sacrificio vivo, y santo, aceptable a Dios, que es vuestro culto racional. Y no os adaptéis a este mundo, sino transformaos mediante la renovación de vuestra mente, para que verifiquéis cuál es la voluntad de Dios, lo que es bueno, aceptable y perfecto.”
Nuevamente quiero decir que la llave para encontrar la voluntad de Dios, y eso incluye su dinero es ofrecerse a sí mismo como sacrificio vivo, poniéndose totalmente y sin reservas a la disposición del servicio de Dios, cuando usted hace eso su mente es renovada por el Espíritu Santo, usted comienza a pensar de modo diferente y cuando piensa diferente, comenzará a encontrar la voluntad de Dios en sus tres fases sucesivas, es buena, aceptable y perfecta. Al encontrar la voluntad de Dios, usted descubrirá que el plan de Dios para su dinero, está incluido en su voluntad, el plan de Dios para su vida cubre todas las áreas de su vida, no hay nada de lo que Él no haya hecho provisión, y no hay nada de lo que Él no acepte la responsabilidad, pero usted tiene que venir a Él bajo sus términos; no comience dando su dinero, comience dándose a sí mismo, preséntese a sí mismo, su cuerpo, todo lo que es al Señor como sacrificio vivo sobre el altar de su servicio, y entonces su mente comenzará a comprender la plenitud de la plenitud y plan de Dios para usted.
Yo he andado este camino por más de cuarenta años, y quiero que sepa que todavía quedan muchas pareas de la voluntad perfecta de Dios para mi vida en las que no he entrado plenamente, pero en cuanto al área de las finanzas puedo decir que los principios que estoy compartiendo con usted yo los he aplicado en mi vida y funcionan.
Una vez que hayamos hecho lo que he dicho, darnos a sí mismos a Dios, entonces el dar de nuestro dinero o cualquier otra cosa que le damos a Dios completa y establece nuestra justicia. Es importante ver que lo que usted hace con su dinero, lo puede establecer para siempre en la justicia de Dios. Esta es una declaración admirable en 2 Corintios 9:9, Pablo está citando del libro de los Salmos en el Antiguo Testamento y dice:
“Como está escrito él esparció, dio a los pobres, su justicia permanece para siempre.”
Note el orden, se dice del hombre justo que primero se ha dado a sí mismo a Dios, y luego da con liberalidad, su justicia permanece para siempre; el dar su dinero lo establece para siempre en la justicia de Dios.
Voy a leer este Salmo del que cita Pablo, porque realmente todo se centra alrededor de este tema, es el Salmo 112, leeré el versículo 1, luego del 3 al 6, y posteriormente el 9:
“Cuan bienaventurado es el hombre que teme al Señor, que en mucho se deleita en sus mandamientos. – Y eso incluye sus mandamientos con respecto al dinero” …
“Bienes y riqueza hay en su casa y su justicia permanece para siempre – este es el tema de este pasaje en los Salmos, cómo establecer una justicia permanente. Luego el versículo 4 –
Luz resplandece en las tinieblas para el que es recto, él es clemente, compasivo y justo – no dice que no pasará por tinieblas, sino que la luz resplandecerá en las tinieblas, si es clemente, compasivo y justo, todo va junto. Y el siguiente versículo enfatiza eso – Bien le va al hombre que se apiada y presta, arreglará sus asuntos con juicio, – y el siguiente versículo - porque nunca será sacudido, para siempre será recordado el justo.” ¿Cuál es la clave de su justicia inquebrantable? …. Manejar su dinero justa, compasiva, clemente y generosamente. Versículo 9: “Con liberalidad ha dado a los pobres, su justicia permanece para siempre.” Este es el versículo citado por Pablo en 2 Corintios 9:9.
El tema en todo este Salmo es que el manejo justo de nuestras finanzas, nos estable para siempre en la justicia de Dios, y creo que lo contrario es obviamente cierto, si no manejamos justamente nuestro dinero, nunca seremos establecidos en la justicia de Dios. Así que la manera de dar demuestra realmente nuestra actitud hacia Dios, la manera nuestra de manejar el dinero es realmente muy decisiva.
Para terminar quiero darle una pequeña enseñanza de Jesús en Mateo 6:19-21:
“No os acumuléis tesoros en la tierra, donde la polilla y el herrumbre destruyen, y donde ladrones penetran y roban, sino acumulaos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni la herrumbre destruyen, y donde ladrones no penetran ni roban. Porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón.”
Vea usted que si damos correctamente, eso asegura que Dios provea para nosotros en este mundo. Pero eso no es todo, lo óptimo es que estamos acumulando tesoros en el cielo, en proporción con lo que damos en la tierra, de manera que nuestra provisión es en la tierra, pero nuestro tesoro está en los cielos. Luego el Señor añade sobriamente “Porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón.” Donde tenga su inversión, allí estará su interés, si usted quiere estar más interesado con el reino de Dios, si quiere tener un mayor celo para las cosas de Dios, una manera de hacerlo es invirtiendo más, cuanto más invierta, tanto más interesado estará, donde esté su tesoro, allí estará también su corazón.
Nuestro tiempo de hoy terminó, regresaré mañana a la misma hora, mañana compartiré como el dar es una expresión de una relación de dos vías, es la prueba de nuestro amor por Dios y la causa de su amor especial para nosotros.
Código: RP-R118-102-SPA