Cómo Poner a Dios en Primer Lugar

Derek Prince
*Last Updated: abril de 2026
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Me alegro de estar nuevamente con usted en la continuación del tema de esta semana, tan importante y práctico “El plan de Dios para su dinero”.
En mis charlas anteriores he dicho primeramente que Dios tiene un plan completo para su vida y este plan incluye su dinero. Hay dos cosas esenciales para encontrar el plan de Dios para su vidaPrimero, entréguese sin reservas a Dios para su servicioSegundo, aprenda a pensar en la manera de DiosY he hecho la advertencia que a menos que usted llene esas condiciones, usted oirá esta charla pero no la podrá aceptar, ni podrá aplicar su verdad correctamente hasta que cumpla con esas dos condiciones; entréguese completamente sin reservas a Dios, y aprenda a pensar a la manera de Dios.
Luego he dicho que el plan de Dios para nuestra vida, está resumido en una hermosa palabra “Prosperidad” que lo cubre todo, prosperidad del alma, del cuerpo, del dinero, y de necesidades materiales.Y un punto muy importante que muchos de nosotros no hemos visto, que nuestra actitud hacia el dinero, revela nuestra actitud hacia Dios, Jesús dijo: No puedes servir a dos señores, no puedes servir a Dios y a Mamón, tienes que elegir entre los dos; y si escoges servir a Dios, despreciarás a Mamón, la fuerza espiritual maligna que manipula a los hombres y a las mujeres por medio del dinero.
Luego dije ayer que Dios quiere que veamos nuestro dinero como algo santo, es un error pensar en el dinero como algo sucio o indigno, el dinero es parte de nosotros, cuando ofrecemos nuestro dinero estamos ofreciendo una gran parte de nosotros a Dios, Dios quiere que se lo ofrezcamos como algo santo, algo que necesitamos ofrecer a Dios en oración, y también que sin esta ofrenda nuestra adoración es incompleta. Dios dijo a Israel que nadie podía venir a Él con las manos vacías, el salmista dijo: “Traed ofrenda y traed y entrad a sus atrios, adorad al Señor en la hermosura de su santidad.” De manera que traer ofrendas es esencial para acercarnos a Dios en verdadera adoración.
Hoy voy a explicar una manera muy sencilla de poner a Dios primero en nuestro manejo del dinero que es práctica y bíblica. Ya dije que usted tiene que hacer eso, tiene que buscar primero el reino de Dios y la justicia de Dios, tiene que honrar al Señor con las primicias. La palabra clave es: Primero en todo aspecto, si usted no pone a Dios primero, si pone al dinero de primero, entonces usted es un idólatra.
Bueno, hoy voy a explicar una manera muy sencilla, práctica y bíblica de poner a Dios primero con su dinero, y es apartar consistentemente para Dios la primera décima parte de sus entradas. Esta práctica se conoce tradicionalmente como “Diezmo”, esta es la palabra que se usa en la Biblia y significa la décima parte. De manera que diezmar es apartar consistentemente para Dios la primera décima parte de su ingreso total, cuando lo hace, usted ha puesto un fundamento para honrar a Dios con su dinero.
Veamos que en la Biblia esta práctica de diezmar va bien atrás hasta Abram, algunos cristianos piensan que el diezmo fue instituido primeramente con la ley de Moisés, eso no es correcto, precede por lo menos en 400 años.Esto es lo que está escrito en Génesis 14:18-20 con respecto a Abraham; Abraham acababa de ganar una gran batalla contra unos reyes y había juntado un gran botín,
“Entonces Melquisedec, rey de Salem, sacó pan y vino, él era sacerdote del Dios Altísimo; y lo bendijo, diciendo: Bendito sea Abram del Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra; y bendito sea el Dios Altísimo, que entregó a tus enemigos en tu mano.”
De manera que Melquisedec, el sacerdote del Dios Altísimo, el representante de Dios en la tierra en ese tiempo en particular de la vida de Abram lo bendijo, ¿Y de qué manera le respondió Abram?, dice - Y le dio Abram el diezmo de todo.” Diezmó todo lo que había ganado en la victoria a Melquisedec, sacerdote de Dios.
Ahora, es importante ver que Abram es presentado en el Nuevo Testamento como un padre y patrón para todos los creyentes, esto es lo que dice Pablo en Romanos 4, versículos 11 y 12
“Y – Abram - recibió señal de la circuncisión, para que fuera padre de todos los que creen – y el siguiente versículo - y padre de la circuncisión, para aquellos que no solamente son de la circuncisión, sino que también siguen en los pasos de la fe que tenía nuestro padre Abraham cuando era incircunciso. - Que corresponde al tiempo en que Melquisedec lo bendijo –“
De manera que para ser hijos de Abram tenemos que seguir en los pasos de la fe de Abram y eso incluye manejar nuestro dinero de la misma manera que él lo hizo.Luego continúa en el siguiente pasaje en Romanos 4:16:
“Por eso, es por fe, para que esté de acuerdo con la gracia, a fin de que la promesa sea firme para toda la posteridad; no solo a los que son de la ley, sino también a los que son de la fe de Abraham, el cual es padre de todos nosotros.”
Así que Abraham es nuestro padre cuando seguimos los pasos de su fe y cuando tenemos la misma fe que él tenía, y eso incluye su fe en área del dinero y sus posesiones materiales.
Entremos ahora en el ejemplo de Jacob, el nieto de Abraham, Génesis 28:20 -22, debido a que había engañado a su padre Isaac y a su hermano Esaú, Jacob se había convertido en un refugiado, había tenido que dejar la tierra de su herencia y buscar su fortuna en Mesopotamia, y cuando salió todo lo que tenía en su mano era su cayado; y esto es lo que dice Jacob:
“Entonces hizo Jacob un voto, Si Dios está conmigo y me guarda en este camino en que voy, y me da alimento para comer y ropa para vestir, y vuelvo sano y salvo a esta casa de mi padre, entonces el Señor será mi Dios, y esta piedra que he puesto por señal, será casa de Dios; y de todo lo que me des, te daré el diezmo.”
Allí está el diezmo otra vez, Jacob dice esencialmente: esta es la base de mi relación con Dios, Él provee por mis necesidades y yo le regreso la décima parte de todo lo que me dé.
Leamos el testimonio de Jacob 20 años después en Génesis 32, versículos 9 y 10.
“Y dijo Jacob: Oh, Dios de mi padre Abraham, y Dios de mi padre Isaac, Oh Señor que me dijiste: Vuelve a tu tierra y a tus familiares, y yo te haré prosperar; - note esa palabra clave: Prosperar, Jacob sigue diciendo – indigno soy de toda misericordia y de toda la fidelidad que has mostrado a tu siervo; con solo mi cayado crucé el Jordán, y ahora he llegado a tener dos campamentos. – o compañías-”
Tenía grandes riquezas, tenía una familia muy grande, todas sus necesidades habían sido suplidas. ¿Cuál era la razón? … su fidelidad en diezmar.Salió con un cayado y regresó con abundancia, ¿cuál es la clave? … le dio a Dios la primera décima parte de todo lo que Dios le proveía.
Continuamos con la historia del diezmo en el pueblo de Dios en el Antiguo Testamento, quiero señalar que bajo la ley de Moisés, el diezmo pertenecía sencillamente a Dios sin preguntas. En Levítico 27:30 y 32, esto es lo que dice la Biblia:
“Así pues todo el diezmo de la tierra, de la semilla de la tierra o del fruto del árbol, es del Señor, es cosa consagrada al Señor.” Note la palabra “consagrada”, el diezmo es santo. Versículo 32: “Todo diezmo del ganado o del rebaño, o sea de todo lo que pasa debajo del cayado, la décima cabeza será cosa consagrada al Señor.”
Todo el diezmo es santo para el Señor.Deuteronomio 14:22 dice
“Diezmarás fielmente todo el producto de tu cementera, lo que rinde tu campo cada año.”
Aparta un décimo. Eso es el diezmo.
Y en el Nuevo Testamento, y creo que muchos cristianos no saben esto, el diezmo reaparece en el sacerdocio de Jesús, lo vemos aparecer en Hebreos 6, primeramente en los versículos 19 al 20 donde habla de
“la esperanza que penetra hasta detrás del velo, donde Jesús entró por nosotros como precursor, hecho según el orden de Melquisedec, sumo sacerdote para siempre.”
Jesús es pues, nuestro sumo sacerdote según el orden de Melquisedec.
En el siguiente capítulo 7 de Hebreos, el escritor explica el papel que el diezmo jugó en el sacerdocio de Melquisedec y el sumo sacerdocio de Jesús. Dice así en Hebreos 7:4-8
“Considerad, pues, la grandeza de este hombre, - Melquisedec - a quien Abraham el patriarca dio el diezmo de lo mejor del botín. – Y sigue diciendo – Y en verdad los de los hijos de Leví que reciben el oficio de sacerdote, tienen mandamiento en la ley de recoger el diezmo del pueblo, es decir, de sus hermanos, aunque éstos son descendientes de Abraham. Pero aquel – Melquisedec - cuya genealogía no viene de ellos, recibió el diezmo de Abraham, y bendijo al que tenía las promesas. – Note el énfasis en el diezmo, luego sigue diciendo - Y sin discusión alguna, el menor es bendecido por el mayor. – Abraham es menos que Melquisedec porque fue bendecido por este, y concluye así: - Aquí ciertamente hombres mortales reciben el diezmo; pero allí, - en el caso del Señor – lo recibe uno de quien se da testimonio de que vive.”
Así que el sacerdocio de Melquisedec es un sacerdocio eterno, el que está en ese sacerdocio nunca muere y dice que Jesús es sumo sacerdote según el orden de Melquisedec que vive para siempre, y su sacerdocio allí incluye esta verdad que recibe el diezmo de su pueblo.
De manera que el diezmo tiene una historia continúa desde Abraham, de Abraham a Jacob, a Israel, y luego en el ministerio de Jesús como nuestro sumo sacerdote. Cuando apartamos la primera décima parte y ofrecemos nuestro diezmo a Jesús, es un acto de que le reconocemos como nuestro sumo sacerdote según el orden de Melquisedec. Es una de las maneras de honrarle y reconocerle como nuestro sumo sacerdote.
Bueno, nuestro tiempo de hoy terminó, regresaré mañana a la misma hora, mañana seguiré hablando sobre esta honrada práctica de diezmar.
Código: RP-R117-104-SPA