Me alegro de estar nuevamente con usted al llegar al final de otra semana.

Hoy continuaré y completaré el tema que he estado siguiendo estas dos últimas semanas: “Si quieres lo mejor de Dios...” Confío en que lo hayan encontrado útil e inspirador y, si es así, por favor háganmelo saber. Antes de terminar esta charla, les daremos una dirección postal a la que puedes escribir. Significa mucho para mí saber cómo este ministerio radial mío te ha estado ayudando y bendiciendo. Así que, por favor, tómese el tiempo para escribir, incluso si es solo una breve nota personal. Ahora, volviendo a nuestro tema, “Si quieres lo mejor de Dios...”

En mis charlas previas acerca de este tema he compartido siete maneras diferentes en que se puede completar apropiadamente esa oración incompleta, Si quiere lo mejor de Dios; en otras palabras siete cosas que necesita hacer, siete cosas que necesita cultivar en su vida, si verdaderamente decide que quiere lo mejor de Dios. Repetiré esas siete cosas por última vez al empezar mi charla final acerca de este tema:

Primero: Si quiere lo mejor de Dios, quiera lo mejor de Dios. No se conforme con menos.

Segundo: Si quiere lo mejor de Dios, enfóquese en Jesús.

Tercero: Si quiere lo mejor de Dios, medite en la palabra de Dios.

Cuarto: Si quiere lo mejor de Dios, haga amistad con el Espíritu Santo.

Quinto: Si quiere lo mejor de Dios, oiga y obedezca prontamente la voz de Dios.

Sexto: Si quiere lo mejor de Dios tenga cuidado lo que oye y cómo oye.

Séptimo: Si quiere lo mejor de Dios, preocúpese más por lo eterno que por lo temporal, asegúrese que sus prioridades estén en orden.

Hoy compartiré solo una cosa más que es importante que usted haga si quiere lo mejor de Dios y es: Deje que Dios escoja por usted. Le daré la oración completa “Si quiere lo mejor de Dios, deje que Él escoja por usted”.

En relación con esto me ha impresionado mucho una declaración de Juan el bautista que está en Juan capítulo 3, versículo 27 donde dice:

Respondió Juan – el bautista - y dijo: No puede el hombre recibir nada, si no le fuere dado del cielo.

La situación era que los discípulos de Juan el bautista le estaban informando que quien él decía que era el mesías estaba obteniendo más discípulos que Juan y esperaban que Juan de alguna manera se molestara acerca de esto, pero dijo: Y que, no puede el hombre recibir nada si no le fuere dado del cielo. Yo veo tantos predicadores, tantas iglesias, tantos grupos religiosos que cuando otros tienen más miembros o se convierten más personas o tienen un ministerio más grande, se molestan, pienso que debemos cultivar esa actitud de Juan, no puede el hombre recibir nada si no le fuere dado del cielo.

En un tiempo en mi ministerio me di cuenta que necesitaba aprender esa lección muy cuidadosamente, no puede el hombre recibir nada si no le fuere dado del cielo, y al meditar es eso decía: Señor estás seguro que eso es cierto?, veo muchas personas recibiendo cosas y no veo ninguna evidencia de que fueron dadas del cielo; y el Espíritu Santo empezó a decirme: Hay una gran diferencia entre tomar o arrebatar y recibir. Se me abrieron los ojos y vi a muchísimas personas incluyendo cristianos ocupados tomando y arrebatando lo que pudieran, muchas veces despiadados, sin ética alguna en su trato con otros cristianos y otros seres humanos, sino tomando todo lo que pudieran; y Dios me dijo: Esos arrebatan, y lo que se obtiene así no dura para siempre, lo único que permanece es lo que ha sido dado del cielo. Así que, ¿porqué tomarse tantas molestias y dificultades para arrebatar algo que no podrá conservarse?, porqué no descansar, porqué no volverse a Dios y decir: Señor muéstrame lo que es tu buen deseo darme.

Jesús lo dijo una vez a sus discípulos: No temáis manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino. Hermano y hermana, si tenemos el reino ¿qué más queda?, y no recibimos el reino porque pretendemos obtenerlo indebidamente, lo tenemos porque a Dios le ha placido darnos el reino, si solo pudiéramos dejar por un tiempo de arrebatar y esa actitud de atrapar para ver lo que Dios tiene que dar, muchas veces cuando arrebatamos y tenemos esa actitud de aferrarnos, no estamos en condiciones de recibir lo que Dios nos ofrece libremente. El tipo de mentalidad que dice: Tengo que obtener esto, tengo que tomar esto.

Pasamos parte del año en Israel, y hay una frase en hebreo que escuchamos muy a menudo: Tengo derecho de tener esto, es mío; esa es una manera muy natural de pensar pero no es la manera de pensar en el reino de Dios. En el reino de Dios decimos “Dios mi Padre, ¿qué deseas darme?”, eso es lo que importa, eso es lo único permanente. Dios le dijo a Israel, su propio pueblo en el Antiguo Testamento, en el Salmo 47 “Yo escogeré tu herencia” no tienen que aferrarse, no tienen que buscar el mejor pedazo de tierra, esto es lo que dice el salmista en el Salmo 47, versículos del 2 al 4:

Porque Jehová el Altísimo es temible; Rey grande sobre toda la tierra. El someterá a los pueblos debajo de nosotros, Y a las naciones debajo de nuestros pies. El nos elegirá nuestras heredades; La hermosura de Jacob, al cual amó. Selah

Dios no le dijo a Israel que fuera a buscar la mejor tierra y que se aferrara a ella, Dios les dijo: Les daré un lugar que yo he escogido, y en relación con esto dice: La hermosura de Jacob, y en otra parte dice: La hermosura de todas las naciones, es la tierra hermosa y deseada; Dios escogió mucho mejor para ellos de lo que hubieran escogido por sí mismos, y cuando el tiempo de recibir su herencia llegó, Dios peleó por ellos, sometió a las naciones bajo sus pies. Pero si llegamos con la actitud de aferrarnos, no tendremos a Dios peleando por nosotros, y si llegamos a atrapar, probablemente nos meteremos a una guerra que no vamos a ganar, Dios hará todo lo necesario para que entremos en nuestra herencia. Y otro principio vital de la Biblia es: Nuestro reposo está solo en nuestra herencia, ese es el único lugar donde conocemos el verdadero reposo, en Deuteronomio capítulo 12, versículo 9, Moisés le dijo a Israel cuando aún estaba al este del Jordán:

porque hasta ahora no habéis entrado al reposo y a la heredad que os da Jehová vuestro Dios.

Note que Dios les estaba dando su herencia y cuando entraron en ella, entonces entraron en su reposo. ¿Porqué hay tantas personas intranquilas en el mundo?, ¿Porqué hay tantos cristianos inquietos? … La respuesta es que nunca han entrado en su herencia. ¿Porqué no han encontrado su reposo?, ¿Porqué no han entrado en su herencia? … Porque nunca han dejado que Dios se las de. ¿Porqué nunca han dejado que Dios se los de? … Porque pensaron que tenían que salir y atraparla.

Solo tengo unas cuantas cosas importantes que decir acerca de lo que Dios nos da: Primero, hay una gran declaración de Jesús en Juan capítulo 10, versículo 29, he leído la versión original en griego y pienso que una manera de traducirlo es:

Lo que mi Padre me ha dado es mayor que todo

esa es una declaración imponente, la cosa más importante en el universo, lo más irresistible, lo más único que está absolutamente seguro y establecido que no puede ser desafiado o cambiado es lo que el Padre ha dado, eso es mayor que todo; es algo que ningún poder del infierno, ningún demonio, ningún tirano puede deshacer o desequilibrar, lo que Dios el Padre ha dado. Qué característico es esto de Jesús, Él no quería nada que no fuera lo que el Padre le había dado, no había ninguna fuerza que le podía quitar, deshacer o revocar lo que su Padre le había dado, lo que es cierto respecto a Jesús es cierto en cierta medida de usted y de mí, lo que el Padre nos ha dado a usted y a mí es más grande que todo, no se ponga nervioso, no se inquiete, el hecho de estar tenso es evidencia de que en verdad no está moviéndose en lo que el Padre le ha dado; porque si sabe que el Padre se lo ha dado podrá sonreír ante la adversidad, está absolutamente garantizado, el factor supremo en el curso del universo es lo que Dios Padre ha dado.

Y en relación con esto escuche las palabras de Jesús también del sermón del monte, en Mateo capítulo 5, versículo 5:

Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad.

¿Escuchó eso?, no tiene que arrebatar la tierra, la heredará; los que arrebatan, serán desechados, tendrán su fin, también los avaros, los inescrupulosos, los codiciosos, los violentos, los malvados; la Biblia dice: No serán más; buscará al hombre malvado y no encontrará su lugar, no lo encontrará, pero los mansos heredarán la tierra. Es muy importante que dejemos que Dios escoja por nosotros nuestra herencia, que comprendamos que lo que el Padre ha dado es mayor que todo.

Terminaré esta pequeña serie de charlas acerca de “Si quiere lo mejor de Dios” con una cita de algo que oí una vez, no recuerdo quien la dijo, pero dice así: Dios da lo mejor a aquellos que lo dejan escoger. ¿Está usted dispuesto a dejar que su padre celestial escoja?.

Nuestro tiempo de hoy terminó, regresaré la próxima semana de lunes a viernes a la misma hora para compartir otro emocionante tema de la Palabra de Dios.

Mi oferta especial de esta semana es mi libro, La Gracia de Ceder. Este libro se basa en algunos de los tratos más significativos y poderosos de Dios que he experimentado en mi propia vida, pero de todo ello encontré el camino hacia lo mejor de Dios para mí. Creo que puede ayudarles a hacer lo mismo. Además, mi serie completa de charlas esta semana sobre “Si Quieres lo Mejor de Dios..., Parte 2” está disponible en un solo archivo, cuidadosamente editado. Mantente atento para más detalles.

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