Me alegro de estar nuevamente con usted en el comienzo de otra semana, en la que estaré compartiendo más “Llaves para vivir con éxito”, llaves que Dios ha puesto en mis manos a través de muchos años de experiencia personal y de ministerio cristiano. Esta semana continuaré con el tema que comencé la semana pasada “Si quiere lo mejor de Dios.”

Pero primero, déjenme decir "Gracias" a aquellos de ustedes que me han estado escribiendo. Antes de terminar esta charla, les daremos una dirección postal a la que pueden escribir. Significa mucho para mí escuchar cómo este ministerio de radio mío les ha estado ayudando y bendiciendo. Así que, por favor, tómense el tiempo para escribir, incluso si es solo una breve nota personal. Ahora, volviendo a nuestro tema, "Si quieres lo mejor de Dios..."

En mis charlas de la semana pasada dije que el “Si” al comienzo del título de este tema lo confronta a usted con una elección ¿Quiere usted lo mejor de Dios o no?, solo usted puede hacer esa decisión. Dije también que siempre hay dos lados en nuestra elección con Dios, por un lado lo que Dios dispone para nosotros y por otro la manera nuestra de responder a lo que Él tiene para nosotros, en este caso en particular Dios nos ha mostrado claramente por medio de su palabra que Él quiere que cada uno de nosotros tengamos lo mejor suyo y ha hecho la provisión completa para que la tengamos, lo que experimentemos depende realmente de nuestra respuesta.

La semana pasada di tres maneras en que es apropiado que respondamos, tres cosas que necesitamos hacer para obtener lo mejor de Dios, en otras palabras tres maneras de completar la frase que comienza con “si”, “Si quiere lo mejor de Dios, entonces….” La primera es: Quiera lo mejor de Dios, eso parece obvio pero es muy importante, querer lo mejor de Dios es en sí mismo una respuesta, es una decisión; usted tiene que decir: Si yo quiero lo mejor de Dios y no me voy a contentar con menos. De manera que ese es el primer requisito esencial, quiera lo mejor de Dios.

Segundo: Si quiere lo mejor de Dios, entonces enfóquese en Jesús, Él es el autor y consumador de nuestra fe, todo comienza con Él, todo termina con Él, somos completos en Él, jamás debemos apartarnos de Él.

Tercero: Si quiere lo mejor de Dios, medite en su palabra; esta es la llave bíblica para el éxito y la prosperidad.

Esta semana voy a compartir cinco cosas más que es importante que usted haga si usted quiere lo mejor de Dios; así que la primera que voy a compartir esta semana pero que es la cuarta en la lista es esta: Haga amistad con el Espíritu Santo, deliberadamente uso una frase que sugiere una personalidad del Espíritu Santo. Yo creo que para muchos cristianos el Espíritu Santo es una abstracción teológica, aceptan que Dios el Padre es una persona, aceptan que Jesucristo es una persona, pero no tienen concepto de que el Espíritu Santo sea una persona, y sin embargo teológicamente y bíblicamente es un hecho, el Espíritu Santo es una persona, tanto como el Padre y el Hijo. Se le compara con una paloma, y una de las características de una paloma es que es una criatura tímida y si usted no responde como debe en la presencia de una paloma esta alzará el vuelo. Yo creo que es igualmente cierto con el Espíritu Santo, en cierto sentido es tímido y si no respondemos a Él debidamente, levantará vuelo.

Ahora quisiera citar un pasaje de las escrituras de las palabras de Jesús en Juan 16, versículos 12 al 15, donde Jesús habla del Espíritu Santo como persona que es y cuál es el propósito del Espíritu Santo en nuestras vidas. Juan 16, versículos 12 al 15:

“Aún tengo muchas cosas que deciros, - a sus discípulos - pero ahora no las podéis sobrellevar. Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir. El me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber. Todo lo que tiene el Padre es mío; por eso dije que tomará de lo mío, y os lo hará saber.”

Primero note que Jesús hace todo lo que el lenguaje le permite para enfatizar la personalidad del Espíritu Santo, dice: “Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará”, etc. Bueno, en el griego que fue el idioma en que esto fue escrito hay tres géneros que se dan: masculino, femenino y neutro; el neutro es el género que determina ello, y en griego la palabra para espíritu “neuma” es del género neutro, en otras palabras, el pronombre que se usaría allí normalmente seria “ello”; pero Jesús rompe con las reglas de la gramática y dice: no “ello” os guiará; sino: “él” os guiará. En otras palabras, Jesús se toma el trabajo de enfatizar que estamos tratando con una persona.

Y luego habla de varias cosas que hará el Espíritu Santo, él reportará lo que oirá en el cielo, nos traerá las últimas noticias del cielo, nos enseñará lo que está por venir, nos descubrirá el futuro. Y entonces dice que él glorificará a Jesús tomando lo que s suyo para hacerlo saber, y que todo lo que tiene el Padre es de Jesús. Esto es en extremo importante, todo lo que tiene el Padre pertenece al hijo, y si usted lo junta todo, el Espíritu Santo es el administrador de las riquezas totales de la deidad; todo lo que tiene el Padre y todo lo que tiene el Hijo lo tienen en común, pero es el Espíritu Santo quien toma las riquezas del Padre y del Hijo y las hace disponibles a nosotros. De modo que usted puede ser un hijo de Dios legalmente, doctrinalmente y vivir una vida pobre e inadecuada a menos que se relacione debidamente con el Espíritu Santo, porque el Espíritu Santo es el administrador de todas las riquezas de la trinidad, Así pues, se puede ser un hijo de Dios y su heredero y vivir como un huérfano si no sabe como relacionarse con el Espíritu Santo porque Él es el único que puede administrar sus riquezas.

Jesús repite esto en Juan 14, versículos 15 al 18, donde dice a sus discípulos:

“Si me amáis, guardad mis mandamientos. Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: - Habla del Espíritu Santo, y cuando usa la palabra “otro”, enfatiza su persona - el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros. No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros.”

Dos verdades de vital importancia: Primero: Jesús viene a nosotros en el Espíritu Santo. Segunda: A menos que nos relacionemos debidamente con el Espíritu Santo somos como huérfanos aunque en realidad seamos hijos de Dios, porque es el Espíritu Santo solo, quien nos capacita para vivir como verdaderos hijos de Dios. Esto lo dice claramente Pablo en Romanos 8:14:

“Porque todos los que son guiados – Está en el presente continuo, todos están siendo continuamente guiados - por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios.”

Y la palabra que se usa allí como hijos, quiere decir “Hijos maduros” no bebés o infantes, sino hijos crecidos de Dios; nacemos de nuevo, somos bebés, infantes por el Espíritu Santo, pero para llegar a ser hijos maduros de Dios, necesitamos tener una relación continua con el Espíritu Santo, tenemos que ser continuamente guiados por el Espíritu Santo y Pablo dice que es muy definitivo. Todos los que son continuamente guiados por el Espíritu de Dios, estos son hijos de Dios. De manera que para llegar a ser un niño de Dios, usted tiene que nacer de nuevo del Espíritu Santo, pero para llegar a ser un hijo maduro de Dios, usted tiene que tener una relación continua, usted tiene que ser diariamente, continuamente guiado por el Espíritu Santo. Yo he observado en la iglesia de hoy que hay muchos que han nacido de nuevo pero que no son guiados continuamente por el Espíritu Santo, han conocido el nuevo nacimiento pero no conocen continua con el Espíritu de Dios que es el único que los puede llevar a la madurez. Así que si usted quiere lo mejor de Dios, usted tiene que cultivar esa relación constante con el Espíritu Santo, como persona porque Él es su guía personal, el administrador de las riquezas del reino de Dios, solo Él puede impartirle todas estas cosas en la experiencia.

Y voy a decir otra cosa muy importante del Espíritu Santo y nuestra relación, debemos ser respetuosos y sensitivos con el Espíritu Santo, Pablo lo dice claramente en Efesios 4:30 y 31:

“Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención. Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia.” Recuerde que dijimos al comienzo que el Espíritu Santo es comparado con una paloma, un ave tímida y fácil de ponerla en vuelo; de manera que cuando Pablo dice: No contristéis al Espíritu Santo, realmente está diciendo: No ahuyenten a la paloma, y menciona a las cosas que la hacen alzar vuelo: amargura, enojo, ira, gritería, maledicencia y malicia; debemos ser muy sensibles para no decir nada que asuste a esa hermosa paloma que es el Espíritu Santo, porque Él es el único que nos puede llevar a nuestra herencia y hacernos llegar a la madurez como hijos de Dios.

Nuestro tiempo de hoy terminó, regresaré mañana a la misma hora, mañana continuaré con las cosas que son importantes para obtener lo mejor de Dios.

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