Me alegro de estar nuevamente con usted al acercarnos al término de una semana más, nuestro tema de esta semana ha sido “Si quiere lo mejor de Dios”.

En mis charlas anteriores de esta semana he estado supliendo varias amaneras adecuadas para completar esa frase; es decir, varias cosas que usted necesita hacer para encontrar lo mejor de Dios en su vida.

En mis dos últimas charlas sugerí las dos siguientes maneras para completar la fraseLa primera es: Quiera lo mejor de Dios; espero que comunique lo que quiero decir con eso, si usted quiere lo mejor de Dios, quiera lo mejor de Dios, ese es el punto de partida, no se contente con menos, haga de eso su decisión principal, no se va a contentar con menos que lo mejor de Dios en su vida.Y luego la segunda manera que sugerí para completar esa frase fue: Enfóquese en Jesús; Si usted quiere lo mejor de Dios, enfóquese en Jesús, mantenga sus ojos continuamente en Jesús, recuerde que Él es el que inicia y el que termina su fe. Todo el evangelio se centra en Él, en su muerte, sepultura o resurrección, estas son las verdades de primera importancia, todo el resto es secundario.

Hoy voy a compartir con usted una tercera cosa que es muy importante que haga si quiere lo mejor de Dios para su vida: Medite en la palabra de Dios. Y voy a completar esa frase “Si quiere lo mejor de Dios, entonces medite en la palabra de Dios”, llene su mente con la palabra de Dios.Y voy a comenzar viendo el ejemplo de Josué y las instrucciones del Señor para Josué cuando este iniciaba su liderazgo y se encontraban en Josué capítulo 1, versículo 8, esto es lo que el Señor dice a Josué:

“Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.”

Esta última frase “…harás prosperar tu camino y todo te saldrá bien”, es equivalente creo al decir: Tendrás lo mejor de Dios. ¿Cuáles son las condiciones?... son tres y todas se relacionan con la palabra de DiosPrimero, que no se aparten de tu boca.Segunda, meditarás en ella de día y de noche; es decir, continuamente.Y el tercero, guarda y haz de acuerdo a lo que está escrito en ella.Yo lo he resumido en tres frases sencillas, Si quiere lo mejor de Dios, si quiere hacer prosperar su camino y que todo le salga bien, estas son las tres cosas que debe hacer: piense en la palabra de Dios, hable la palabra de Dios, y actúe conforme a la palabra de Dios. Y pongo pensar de primero, porque si usted no piensa, no hablará, y si no piensa y habla, entonces no actuará, el resultado es lo mejor de Dios.

Bien, quizás usted diga que eso estuvo bien para Josué pero qué de usted; bueno, quiero leerle el Salmo 1 para darle una promesa semejante con instrucciones semejantes para cualquiera que cumpla las condiciones, esto incluye a todos no importa quién sea la persona, esto es lo que dice David en el Salmo 1, versículos 1 y 3:

“Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores,  Ni en silla de escarnecedores se ha sentado; Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche. Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará.”

Note la frase final “Todo lo que hace prosperará”, a eso yo llamo: encontrar lo mejor de Dios, ese es el verdadero éxito y se aplica a cualquier hombre que cumpla con las condiciones; las condiciones son cinco, las primeras tres son negativas, las tres cosas que no debe hacer.

Primero no andar en consejo de los malos;

segundo, no estar en el camino de los pecadores;

tercero, no sentarse en la silla de los escarnecedores.

Y la condición principal allí es de quien recibe consejo, si usted recibe su consejo de la fuente equivocada todo el camino de su vida será equivocado. Y luego, le siguen dos condiciones positivas;

en cuarto lugar, su delicia está en la ley de Jehová;

y el quinto, en su ley medita de día y de noche.

Note que tanto las condiciones positivas como las negativas se centran alrededor de la palabra de Dios; la primera es deleitarse en su ley; la segunda, meditar en ella de día y de noche. Note también que la meditación correcta en la llave del éxito, meditar en la palabra de Dios, de día y de noche.

Eso no significa pasar diez minutos al día leyendo la Biblia, sino que llene su mente con Biblia de tal manera que ocupe su pensamiento todo el día, y estará alimentándose de lo positivo, en la fe inspirada, inspiradora y edificadora. Usted sabe que lo que usted piensa es decisivo en lo que vive, yo he dicho a veces que la personalidad humana es como un iceberg, y siempre se me olvidan las proporciones, si son siete octavos u ocho novenos, pero la mayor masa está bajo la superficie, muy poco del iceberg sobresale la superficie en comparación a lo que está por debajo. Y así es con la personalidad humana, la mayoría está debajo de la superficie, se centra en lo que la persona esté pensando lo que va a determinar el curso de su vida y si usted medita en lo correcto, vivirá de forma correcta y recibirá lo que Dios ha prometido, prosperidad, lo mejor de Dios.

Ahora quiero leer un pasaje de la profecía de Isaías que resalta este principio que la manera de pensar es decisiva en nuestra experiencia, este pasaje está en Isaías 55, versículos 8 al 13, Dios es quien habla y dice:

“Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. – Note que Dios comienza con nuestros pensamientos y dice que por naturaleza nuestros pensamientos no son sus pensamientos - Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos. - ¿Cómo podemos entonces pensar sus pensamientos?, Dios da la respuesta en las palabras que siguen - Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come, así será mi palabra que sale de mi boca."

Note usted que los caminos y los pensamientos de Dios están en un plano celestial, nuestros caminos y nuestros pensamientos están en un plano terrenal, están por debajo der los de Dios. ¿Cómo vamos entonces a entrar jamás en sus caminos y en sus pensamientos? … La respuesta es: La palabra de Dios trae sus pensamientos y sus caminos del cielo a nuestras vidas y corazones y eso es lo que produce los resultados que necesitábamos. Y luego sigue diciendo Dios en Isaías 55:11 con respecto a su palabra:

Así será mi palabra que sale de mi boca no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié. Porque con alegría saldréis, y con paz seréis vueltos; los montes y los collados levantarán canción delante de vosotros, y todos los árboles del campo darán palmadas de aplauso. En lugar de la zarza crecerá ciprés, y en lugar de la ortiga crecerá arrayán …”

Este es el resultado de la palabra cuando desciende de los cielos y entra en nuestros corazones y ocupa nuestras mentes y reemplaza nuestros caminos y nuestros pensamientos con los de Dios. La llave es pues que la palabra de Dios nos traiga sus caminos y sus pensamientos a nuestros corazones y vidas y que nuestras mentes estén saturadas de la palabra de Dios para pensar sus pensamientos.Toda nuestra manera de pensar será cambiada y los resultados son estos: Paz, seréis vueltos con paz, alegría, con alegría saldréis, alabanza, hasta las cosas en la naturaleza alabarán, los árboles del campo aplaudirán y también fruto, en lugar de zarza y ortiga, crecerá el ciprés y el arrayán; árboles buenos en vez de malos.Y eso es lo que sucede en nuestras vidas cuando la palabra de Dios viene y la recibimos y meditamos en ella, nuestros propios caminos y nuestros propios pensamientos son como la zarza y la ortiga, no producen nada, no sirven para nada, pero cuando son reemplazados por la palabra de Dios, entonces en vez de zarza y ortiga producimos ciprés y arrayán.

De manera que voy a sugerirle para terminar cómo es que debe ver esto, usted debe ver la sustitución de los caminos de Dios y de sus pensamientos reemplazando los de usted como la llave del éxito, y usted debe cultivar la práctica de meditar en la palabra de Dios de día y de noche, y cuando digo meditar en la palabra de Dios, quiero sugerirle esto: Meditar en la palabra de Dios es aprender a pensar como Dios por medio de su palabra recibida en nuestros corazones y en nuestras mentes.

Nuestro tiempo de hoy terminó, regresaré la semana entrante a la misma hora, de lunes a viernes. La semana próxima continuaré con este tema “Si quiere lo mejor de Dios”, compartiré con usted cinco cosas más de importancia que usted debe hacer para obtener lo mejor de Dios.

Mi oferta especial esta semana es mi libro, Cita en Jerusalén. Es la historia verdadera de una mujer que cumplió con las condiciones y encontró lo mejor de Dios. Esa mujer resulta ser mi primera esposa, Lydia. Su historia no solo los emocionará e inspirará, sino que también les mostrará cómo usted, también, puedes encontrar lo mejor de Dios. Además, mi serie completa de charlas esta semana sobre “Si quieres lo mejor de Dios..., Parte 1” está disponible en un solo archivo, cuidadosamente editado. Mantengase atento para más detalles.

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