Me alegro de estar nuevamente con usted en la continuación de nuestro tema para esta semana que se expresa en una frase incompleta “Si quiere lo mejor de Dios”, ese “Si” al comienzo lo enfrenta con una decisión personal: ¿Quiere usted lo mejor de Dios o no? … Solo usted puede hacer esta decisión.

Si usted decide que sí quiere lo mejor de Dios, entonces en mis charlas todos los días le estaré dando algunas maneras para que usted termine con esta frase incompleta; es decir, voy a compartir con usted varias cosas que usted necesita hacer para encontrar lo mejor que Dios tiene para su vida. En cada caso, como ya lo he dicho, el consejo que le ofreceré está basado en tres cosasPrimero las sagradas escriturasSegundo, mi experiencia personalY tercero, la observación de otros que han producido a ciento por uno, a sesenta y a treinta. Y voy a compartir las lecciones que he aprendido observando a estos cristianos productivos.

En mi charla de ayer sugerí una manera de completar esta frase “Desee lo mejor de Dios, no se contente con menos”, dicho para completar la frase del tema es así: Si usted quiere lo mejor de Dios, quiera lo mejor de Dios”, esta frase pareciera ser una verdad manifiesta pero es muy importante, su decisión es determinante.

Hoy voy a compartir una segunda manera para completar la frase “Si quiere lo mejor de Dios”, la forma que voy a desarrollar hoy es: Enfóquese en Jesús.Y voy a comenzar con un pasaje de Hebreos 12, versículos 1 y 2:

“Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.”

Hay un número de pasos lógicos que el autor menciona allí, primero él dice que estamos rodeados de una gran nube de testigos y eso hace mención a lo que dijo en el capítulo anterior, el capítulo 11 de Hebreos, en el que habla de los grandes santos del Antiguo Testamento que tuvieron éxito y alcanzaron lo mejor de Dios. Y dice que tenemos una nube de testigos que nos rodea, personas que probaron en sus vidas y experiencia que si es posible encontrar lo mejor de Dios.Ese es pues el punto de partida, entonces dice: Si quiere encontrar lo mejor de Dios va a tener que correr la carrera y va a correr con éxito, vamos a tener que hacer ciertas cosas, vamos a tener que despojarnos de las cosas que nos impiden correr, un corredor no lleva una onza innecesaria de peso en su persona o en su vestidura; y del pecado que tan fácilmente nos acedia, tenemos que asegurarnos que nada nos va a hacer trastabillar.Y luego, correr con perseverancia, lo que sigue para correr es perseverancia, y ya dije cuando comentaba sobre la buena tierra en la parábola del sembrador que las tres condiciones eran: Oír la palabra de Dios, retener la palabra de Dios, y llevar fruto con perseverancia.Pero una vez que tenemos ese fundamento para el éxito, el escritor de Hebreos lleva al punto que yo considero crítico en lo que dice “Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe”, esto es lo que yo digo que es la clave del éxito: Enfocarse en Jesús, fijar los ojos en Él, y el escritor dice que Él es el iniciador y perfeccionador de la fe, como dice el texto “el autor y consumador de la fe”.Todos sabemos que Jesús es el iniciador, pero a veces olvidamos que Él es también el que completa, y si queremos que nuestra fe sea completada, tenemos que enfocarnos en Jesús, no basta comenzar enfocándonos en Jesús y después distraídos ver para otro lado, porque si hacemos así nuestra fe nunca se completará.Y en relación con esto quiero señalar tres factores muy sencillos, cada uno de los cuales es una razón por la que debemos mantener los ojos puestos en Jesús.

Primero, Jesús es nuestro Señor, para entrar en la salvación tenemos que confesar que Jesús es nuestro salvador. De modo que si Él es nuestro Señor, entonces nuestro propósito supremo es agradarle; eso es lo que hacemos cuando decimos que Él es nuestro Señor, por eso debemos tener nuestro ojos puestos continuamente en Jesús para asegurarnos que todo lo que estamos haciendo es de su agrado y en cualquier tiempo que notemos alguna indicación de que lo que estamos haciendo o consideramos hacer no es de su agrado, que esa sea suficiente razón para no hacerlo.

El segundo factor con respecto a Jesús es, Él es nuestra única medida de justicia, esto es lo que Pablo dijo en Hechos 17:31 cuando habla a los hombres de Atenas,

“Dios ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos.”

Así que quien va a ser el juez establecido por Dios para juzgar al mundo, es aquel que resucitó y este es por supuesto Jesucristo, Dios va a juzgar al mundo con justicia por ese varón.

Eso nos dice dos cosas: Que Jesús es el juez y también la regla de justicia, vamos a ser juzgados por la regla o la norma de Jesús, es importante que sepamos que Dios solo tiene una norma de justicia, si queremos saber lo que es justo en los ojos de Dios, el lugar para la respuesta es Jesús; a veces vemos a cristianos que hacen cosas que Jesús no haría pero no podemos aceptarlos como nuestra regla de justicia porque no son la regla de Dios. Para encontrar la regla de justicia de Dios, tenemos que mantener nuestros ojos enfocados en Jesús.

Y tercero; Jesús es nuestro patrón o nuestro ejemplo, 1 Pedro 2:21 dice esto:

“Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas.”

Así que Jesús es nuestro ejemplo, Él va por el camino adelante y para seguir el camino correcto tenemos que ver donde Él puso sus pies y poner los nuestros en el mismo lugar, todo esto requiere este requisito importante, que nos enfoquemos en Jesús, que mantengamos nuestros ojos puestos en Él.

Quiero darle una razón más de importancia por lo cual es importante que nos enfoquemos en Jesús, es una razón muy sencilla, muy práctica, pero también muy importante, la razón es esta: Todo el evangelio se centra en lo que Jesús ha hecho por nosotros, esto lo dice claramente Pablo en 1 Corintios, capítulo 15, versículos 3 y 4, donde dice a los corintios lo siguiente:

“Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: - Note que hay un orden de importancia en las cosas de Dios y esto que habla Pablo es lo primero y dice tres cosas sencillas y todas se relacionan con Jesús - Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras.”

Este es el evangelio, estas son las verdades de primera importancia, todo lo demás es de segunda importancia en el evangelio comparado con estos tres hechos que se centran en Jesús; que murió, que fue sepultado y que resucitó al tercer día. De manera que no debemos dejar que ninguna otra cosa se vuelva más importante que estas tres verdades de Jesús, debemos tener cuidado de no ser alejados de estas tres verdades básicas respecto de Jesús.Pablo se lo advierte a Timoteo en su segunda epístola, capítulo 2, versículos 8 y 9, escrita muy cerca de su muerte, desde una prisión y esto es lo que escribe a Timoteo:

“Acuérdate de Jesucristo, del linaje de David, resucitado de los muertos conforme a mi evangelio, en el cual sufro penalidades, hasta prisiones a modo de malhechor; mas la palabra de Dios no está presa.”

Note las palabras claves: Acuérdate de Jesucristo, resucitado de los muertos, conforme mi evangelio, que sencillo, es semejante a lo que dice en 1 Corintios 15, todo el mensaje del evangelio se centra en Jesús, su muerte, su sepultura y su resurrección victoriosa, y le dice a Timoteo: Nunca te distraigas de estos puntos céntricos, nunca los pierdas de enfoque, mantén tus ojos enfocados en Jesús. Quiero decirle que hay un gran peligro que los cristianos se vuelvan muy complicados o demasiado espirituales, creo que muchos cristianos pierden por hacerse demasiado espirituales, algunas personas vienen a decirme a veces después de mi predicación: Hermano Prince, ese fue un mensaje profundo; y no puedo dejar de preguntarme: Habré hecho algo malo?.Y ahora usted debe entender mi sentido, yo no quiero ser muy profundo, no quiero ser tan profundo que las personas pierdan de vista a Jesús y las verdades céntricas del evangelio, su muerte, su sepultura y su resurrección.

Voy a decirle a usted lo que Pablo dijo a Timoteo: Acuérdese de Jesucristo, resucitado de los muertos, y voy a decirle que una manera práctica de recordar a Jesús es mediante la santa comunión o la santa cena o la eucaristía como dicen algunos, Jesús dijo: Haced esto, cada vez que lo hagáis hacedlo en memoria de mi; es muy sencillo, muy práctico y una manera bíblica de recordar a Jesús, de mantener nuestros ojos enfocados en Él; y recuerde que dijo: Cada vez o todas las veces, no esporádicamente.

Como
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