Me alegro de estar nuevamente con usted para compartir preciosas verdades de las escrituras que han hecho la diferencia entre el éxito y el fracaso en mi vida y que pueden hacer lo mismo en la suya.

El título de mi tema de esta semana es una oración incompleta “Si quiere lo mejor de Dios”, la primera palabras “si” lo confronta inmediatamente con una alternativa ¿Quiere lo mejor de Dios o no lo quiere?, la segunda parte incompleta de esa oración me permite compartir con usted ciertas cosas que necesitará hacer si decide que en realidad quiere lo mejor de Dios. Cuando termine esta serie de charlas, habré destacado ocho cosas que usted necesita saber.

En mi charla introductoria de ayer dije que siempre hay dos lados en nuestra relación con Dios, por un lado lo que Dios dispone para nosotros, por otro lado, como respondemos a lo que Dios dispone, y en realidad el tema de mis charlas será: Cómo responder debidamente a lo que Dios provee.

Ayer ilustré este principio con la parábola del sembrador, en cada caso la semilla era la misma, en otras palabras no había diferencia en la semilla, la única diferencia estaba en el tipo de tierra en que cayó la semilla, y hay cuatro tipos de tierra: Por el camino La tierra pedregosa Entre espinos Y finalmente la buena tierra. Y enfocamos la buena tierra, pero dije que aún en la buena tierra hay tres niveles de productividad: Ciento por uno Sesenta por uno Y treinta por uno Y al comentar su propia parábola en Lucas 8:15, Jesús indica las tres fases de la respuesta necesaria para ser totalmente productivo: Primero, oír la palabra Segundo, retenerla Y tercero, perseverar

En mi charla de hoy compartiré dos verdades bíblicas importantes que se relacionan con el ser productivo o el dar fruto, y creo que si usted puede oír estas dos verdades, crearán en usted la fe que necesita para ser plenamente productivo. La primera verdad es esta; que Dios quiere que todos demos fruto, este es un asunto ya establecido en la voluntad de Dios, no es algo que va a cambiar, esto es cierto desde que Dios creó al hombre, es el propósito para el que Dios nos creo. Esto está en el primero libro de la Biblia, en el primer capítulo, Génesis capítulo 1, versículos 27 y 28, tenemos el relato de cómo creo Dios al hombre, y el propósito para el que lo creo, quisiera leer esos versículos

“Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.”

Notamos que hay cinco cosas que Dios quería que el hombre hiciera: Primero, fructificar Segundo, multiplicar Tercero, llenar la tierra Cuarto, sojuzgar la tierra Y quinto, señorear sobre ella Repetiré estas cinco palabras claves que representan la voluntad de Dios:

Primero, fructificar

Segundo, multiplicarse

Tercero, llenar

Cuarto, sojuzgar

Y quinto, señorear

Ese es el propósito para el que fue creado el hombre, ser fructífero, multiplicarse, dominar su medio y sus situaciones y gobernar, y los propósitos de Dios nunca cambian. Su cumplimiento puede atrasarse por el fracaso del hombre, pero finalmente Dios siempre seguirá adelante y cumplirá su propósito, y en la nueva creación en Jesucristo, los mismos propósitos de Dios son restaurados nuevamente. Esto está dicho muy claramente en muchos pasajes en el Nuevo Testamento, en particular me gustaría leer una oración del Apóstol Pablo para los cristianos con que se relacionaba, esta hermosa oración está en Colosenses 1, versículos del 9 al 12, y mientras leo esta oración quisiera que usted notara el énfasis total en lo positivo, cada palabra en esta oración es positiva, no hay ni una sola palabra negativa en toda esta oración, escuche lo que dice:

“Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual, para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios; fortalecidos con todo poder, conforme a la potencia de su gloria, para toda paciencia y longanimidad; con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz”.

Quisiera destacar las palabras positivas en este pasaje, primero Pablo habla de que seamos llenos del conocimiento de la voluntad de Dios, no solo tener en alguna parte de nosotros algún conocimiento de la voluntad de Dios, sino estar lleno de él; y esto viene el toda sabiduría e inteligencia espiritual, no solo un poco sino toda sabiduría espiritual.Y luego ora diciendo que podamos andar como es digno del Señor, agradándole en todo; no solo agradándole en algunas cosas, sino en todo; y que podamos llevar fruto en toda buena obra, ese es el ciento por uno, llevar fruto en toda buena obra y creciendo en el conocimiento de Dios; fortalecidos con todo poder, conforme a la potencia de su gloria, no solo un poco de poder, sino todo poder, con el resultado de que tengamos toda paciencia y longanimidad. Recuerde que paciencia y perseverancia son dos palabras claves, Él quiere que tengamos toda paciencia, longanimidad y gozo.Y luego la última cosa, Dios Padre nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz, Dios nos ha dado la provisión suficiente para entrar en nuestra herencia en el reino de la luz.

Así que la voluntad de Dios está establecida para siempre en la palabra de Dios, el quiere que seamos fructíferos, quiere que demos fruto, que tengamos éxito en cada buena obra, que le agrademos en todo y Él nos ha hecho aptos y nos ha preparado para que lo hagamos.

Ya hemos visto que Dios quiere que seamos fructíferos en toda buena obra, esta es la voluntad de Dios, no hay duda acerca de su voluntad, la variante es nuestra respuesta a su voluntad.

La segunda verdad que quiero enfatizar en mi charla de hoy es que Dios ha dado una provisión completa para esto, ya vimos en el pasaje anticipado que Dios nos ha hecho aptos y nos ha preparado para que tomemos nuestro lugar en la herencia de los santos en luz, esta verdad es revelada de muchas maneras en el Nuevo Testamento, aquí hay una verdad muy potente de que Dios ha dado una provisión completa para esto, está en 2 Pedro capítulo 1, versículos 3 y 4

“Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder – el poder de Dios - , mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia, por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia.”

Note la frase “el divino poder”, poder de Dios, su omnipotencia, su ilimitado poder, nos ha dado todo lo que necesitamos; enfatizaré eso, todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas, y esto nos es dado de dos maneras relacionadas; primero, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó, es decir por medio del conocimiento de Jesucristo.Y luego dice en el siguiente versículo “por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas”, así que la provisión viene por medio del conocimiento de Jesucristo y por medio de la adjudicación de las promesas de la palabra de Dios. Hay una frase que uso con respecto a eso y pienso que no la puedo decir demasiado, algunos de ustedes me han oído decirlo antes “La provisión está en las promesas”, en las promesas de la palabra de Dios está toda la provisión que necesitamos; usted podrá decir: Si Dios nos ha dado una provisión completa, ¿Dónde esta? … la respuesta es: Está en la promesas de la palabra de Dios. Al apropiarse de esas promesas descubrirá la provisión.

Hay dos maravillosos resultados de apropiarse de las promesas: El primero es que participamos de la naturaleza divina, la naturaleza de Dios entra en nosotros y empezamos a compartir de esa naturaleza divina.Y segundo, la consecuencia negativa lógica, escapamos de la corrupción del mundo a causa de la concupiscencia. ¿Cómo se siente con respecto a eso? … La posibilidad de participar de la naturaleza de Dios y de escapar de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia. ¿No le atrae eso? Dios ha dado una provisión completa, Él ha hecho posible que usted y yo hagamos eso, todo lo que necesitamos ya nos ha sido dado.

Por su parte si usted quiere lo mejor de Dios, entonces de parte de Dios Él quiere que lo tenga y le ha dado una provisión completa, así que la decisión clave es: ¿Quiere usted lo mejor de Dios? Eso es algo que Dios no hará por usted, Él no tomará esa decisión por usted, usted tiene que tomarla por usted mismo.¿Quiere usted lo mejor de Dios?, si usted hace esa decisión, entonces Dios indica que esa es su voluntad para usted y que le ha dado una provisión completa.

Nuestro tiempo por hoy ha terminado, regresaré mañana a la misma hora, para decirle la misma cosa que tiene que hacer si quiere lo mejor de Dios.

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