Me alegro de estar nuevamente con usted para seguir compartiendo el tema de esta semana que es inspirador y un reto a la vez “El temor de Dios”, en mi charla de ayer describí el temor de Dios de dos maneras diferentes; primero usé un cuadro de este mundo para describir algo en el ambiente espiritual, usé la ilustración de una montaña peñascosa que bajaba empinadamente al mar muy abajo, toda pedregosa y escarpada, y la persona en la cima de la montaña viendo a un lado hacia abajo las olas del mar y hacia el otro, tierra adentro un paisaje de campos y bosques estimulante, hermoso, impresionante, inspirando reverencia.Y aún así en algún lugar en el centro de su personalidad se da cuenta de algo, es un privilegio estar aquí, estoy disfrutando esto, es hermoso, es púnico, pero si doy un paso en la dirección equivocada, caeré por el acantilado al mar y ese será el final; ese es solo un cuadro tomado del mundo de los sentidos para ilustrar el temor de Dios; Dios comparte con nosotros su grandeza, se belleza, su poder, su sabiduría, es estimulante, es como estar en la cima de la montaña, usted lo puede disfrutar y adorarle, pero siempre está consciente de algo, un solo paso en falso sería el desastre.

La otra manera en que describí el temor de Dios fue con referencia al primero de los mandamientos, Dios dice en Éxodo 20, versículo 3 “No tendrás dioses ajenos delante de mí.” Y yo sugerí que esto es en realidad la consecuencia del temor de Dios, dándole a Dios total preeminencia, nunca poner nada delante ni en un mismo nivel que Dios; dándole a Él un lugar absolutamente único en nuestras vidas.

Hoy voy a hablar de Jesús como nuestro patrón, explicaré el rol que jugó el temor de Dios en la vida de Jesús, creo que lo encontrará inspirador y como un reto a la vez; quiero empezar en el Antiguo Testamento, en Isaías 11, versículos del 1 al 3, en estos versículos Isaías da un avance profético de Jesús como el Cristo, el Mesías, y la parte que tenía en Espíritu Santo en su vida terrenal y su ministerio, él habla de Jesús como la vara del tronco de Isaí y como un vástago, esos eran títulos del Mesías, y usted verá que el énfasis en esta revelación profética está en lo que era el Espíritu Santo en la vida y en el ministerio de Jesús.

Esto es lo que dice Isaías “Saldrá una vara del tronco de Isaí, y un vástago retoñará de sus raíces. Y reposará sobre él el Espíritu de Jehová; espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento y de temor de Jehová. Y le hará entender diligente en el temor de Jehová. No juzgará según la vista de sus ojos, ni argüirá por lo que oigan sus oídos”

En realidad esa es una revelación completa de los siete aspectos del Espíritu de Jehová, el Espíritu Santo; quisiera hacer un paralelo con el versículo 5 del cuarto capítulo de Apocalipsis, una descripción de una escena en el cielo; esto es lo que dice:

“Y del trono salían relámpagos y truenos y voces; y delante del trono ardían siete lámparas de fuego, las cuales son los siete espíritus de Dios”

Esa es una frase inusual, los siete espíritus de Dios, personalmente no creo que eso signifique que haya siete espíritus santos, creo que es la manera pintoresca que tiene la Biblia de hablar de las siete manifestaciones o formas que toma el Espíritu Santo; siendo siete distintivamente el número del Espíritu Santo.

Si volvemos al pasaje en Isaías capítulo 11, veremos una revelación de lo que son las siete formas del Espíritu Santo, están en esos versículos. Primero: El Espíritu de Jehová, ese es el espíritu que habla en primera persona como Dios; y recuerde que en la trinidad divina cada persona es el mismo Dios, Dios el Padre es Dios, Dios el Hijo es Dios, el Espíritu Santo es Dios, él es Señor; esa es la primera forma, el Espíritu de Jehová.

La segunda forma es el Espíritu de sabiduría. La tercera es el Espíritu de inteligencia. Cuarta, Espíritu de consejo. Quinta, Espíritu de Poder. Sexta, Espíritu de conocimiento. Y la séptima, el temor de Jehová. Note que la manifestación culminante del Espíritu Santo en la vida de Jesús era el temor a Dios, eso siempre me ha impresionado desde que lo visualicé, que aún Jesús el Hijo de Dios debía tener temor de Dios y que se lo impartía el Espíritu del Señor, el Espíritu de Dios, el Espíritu Santo.

Aquí tenemos una combinación del carácter de Jesús y de la obra del Espíritu Santo y culminan en el temor de Dios; yo pienso lo siguiente: si Jesús necesitaba el temor de Dios, y si el Espíritu Santo creyó apropiado impartirle a Jesús el temor de Dios, siendo el Hijo sin pecado de Dios, de naturaleza divina; si Él necesitaba el temor de Dios, entonces cuánto más necesitamos usted y yo el temor de Dios.

Usted verá que el énfasis en este pasaje está en esa manifestación final del Espíritu Santo, porque el siguiente versículo, el versículo 3 continúa diciendo de Jesús: “Le hará entender diligente en el temor de Jehová.” El único aspecto del Espíritu Santo que se separa para un comentario particular es el temor de Jehová; y un aspecto distintivo del carácter de Jesús es que entendía diligentemente en el temor de Jehová.Otra traducción dice: “Su deleite está en el temor de Jehová”, que modelo!, que ejemplo para usted y para mí; personalmente me hace ver la profundidad de mi necesidad del temor de Dios que me imparte el Espíritu Santo.

Ahora quiero hablar de una manera muy distintiva e importante en que se manifestó el temor de Dios en la vida terrenal y en el ministerio de Jesús. Voy a leer de la epístola a los Hebreos el capítulo 5, versículos del 7 al 8, que hablan de Jesús como nuestro sumo sacerdote, describiendo como vivió y ejerció un ministerio sacerdotal en los días de su carne, eso es cuando aún estaba aquí sobre la tierra y esto es lo que dice de Él:

“Y Cristo, en los días de su carne, ofreciendo ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas al que le podía librar de la muerte, fue oído a causa de su temor reverente. Y aunque era Hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia.”

Me pregunto si usted habrá captado esa frase que dice: Fue oído a causa de su temor reverente. ¿Porqué Dios siempre le contestaba las oraciones a Jesús?, ¿Qué era lo que había en las oraciones de Jesús que atraía una respuesta positiva de Dios Padre? … Se nos dice que Jesús oraba con fervor reverente, Él oraba en el temor de Dios y eso causaba que el Padre siempre le contestara sus oraciones.Aquí Jesús estaba en un momento de agonía, porque la descripción se refiere principalmente a la escena en el huerto de Getsemaní. ¿Usted recuerda lo que dijo mientras agonizaba ante el Padre? … pero no se haga mi voluntad sino la tuya, esta es la esencia del temor de Dios. “Señor no dejes que ponga algo de mi elección ante la tuya, que nada sea más importante para mí que tu voluntad, pero no mi voluntad, sino la tuya Dios.” Esa es la esencia del temor de Dios, eso es guardar el primer mandamiento: No tendrás dioses ajenos delante de mí. Nada en su vida tomará el lugar que le pertenece únicamente a Dios.

Note el desenlace “Por lo que padeció aprendió la obediencia”, siempre debemos entender que hay otras formas de temor que tratarán de impedirnos obedecer a Dios, pero el temor de Dios nos motiva a obedecerle.Si usted tiene temor en su corazón y no está seguro de qué tipo de temor es, hágase esta pregunta decisiva: ¿Me está motivando este temor a desobedecer o a obedecer a Dios? … Si lo motiva a desobedecer entonces no es el temor de Dios, pero si le está motivando a obedecer, entonces podría ser y probablemente es el temor a Dios; y le llevará a la obediencia pagando el precio del sufrimiento.Jesús aunque era hijo, por lo que padeció, aprendió la obediencia, ni aún el sufrimiento podía desviar a Jesús de darle al Padre total preeminencia en su vida.

Probablemente usted y yo no nos vamos a eximir tampoco del sufrimiento, pero yo oro por cada uno que oye este mensaje y lo deseo para mí, que el temor de Dios nos motive de tal manera que no rehusemos la voluntad de Dios aunque nos haga sufrir.

Nuestro tiempo por hoy ha terminado, estaré con usted mañana a la misma hora, para hablar de la iglesia primitiva como nuestro patrón y estaremos considerando el temor de Dios en la iglesia primitiva

Como
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