Me alegro de estar nuevamente con usted para compartir preciosas verdades de las escrituras, mi tema para esta semana será: El temor de Dios, un aspecto de nuestra relación con Dios que es decisivo para determinar el curso de nuestra vida, y aún así muy pocas veces se menciona o se explica en el cristianismo contemporáneo. Al concluir este tema espero que usted haya aprendido verdades que le ayudarán durante el resto de su vida.

En mi charla introductoria de ayer, destaqué cuatro cosas que no son el temor de Dios, y las voy a repetir brevemente antes de continuar con el aspecto positivoPrimero: No es temor natural, di el ejemplo de estar en una montaña rusa o de un soldado entrando en batalla, que son circunstancias completamente naturales en las que personas normalmente sienten temor.Segundo: No es temor demoniaco; Pablo dice “Dios no nos ha dado un espíritu de cobardía”, así que hay un espíritu de temor que no viene de Dios. Sugerí tres características del temor demoniaco*Primero: Proviene de Satanás, no es de Dios.*Segundo: Nos impide obedecer a Dios*Y tercero: Es tormentoso

El tercer tipo de temor que no es el temor de Dios, es lo que llamé temor religioso, enseñado por el hombre, Isaías dice sobre esto “Dice pues el Señor: Porque este pueblo se acerca a mí con su boca, y con sus labios me honran, pero su corazón está lejos de mí, y su temor de mí no es más que un mandamiento de hombres que les ha sido enseñado.” Ese es un tipo de temor religioso enseñado por el mandamiento de hombres, no procede del Señor.Sugerí estas tres características del temor religioso*Primero: Es enseñado por los hombres y no por Dios.*Segundo: Es superficial; afecta la conducta externa pero no el corazón.*Tercero: No produce el tipo de obediencia que Dios desea.

El cuarto tipo de temor del que hablé que no es el temor de Dios, está mencionado en Proverbios 29:25

“El temor del hombre pondrá lazo, más el que confía en Jehová será exaltado”.

También sugerí tres características del temor del hombre*Primero: Hace al hombre más importante que a Dios.*Segundo: Nos impide obedecer a Dios.*Tercero: Es todo lo opuesto a confiar en Dios.Vimos que hay características que son comunes en los tres últimos tipos de temor: Temor demoniaco, temor religioso, y temor del hombrePrimero: Tienden a impedirnos obedecer a Dios.Segundo: No producen paz en nuestro corazón.Por otro lado, el temor de Dios tiene estas dos características distintivasPrimero que nos motiva a obedecer a DiosY segundo, que produce paz

Hoy voy a enfocar nuestro tema desde un punto de vista positivo, voy a explicar lo que es el temor de Dios. Voy a empezar con un ejemplo del mundo de los sentidos, pero lo voy a aplicar en el aspecto espiritual, un problema que presenta el hablar de cosas del reino espiritual es que no las podemos percibir con nuestros sentidos; consecuentemente debemos empezar con algo que si podemos percibir, y luego ver como tiene paralelo en el aspecto espiritual.En realidad esa es la principal aplicación de las parábolas de Jesús, Él se refería a cosas conocidas en lo natural y entonces mostraba que tenían paralelo en lo espiritual; así que voy a hablar de algo en lo natural, voy a usarlo para ilustrar el temor de Dios.

Quiero que piense en una enorme montaña peñascosa que se levanta en forma empinada del mar, imagine que usted está en la cima de esa montaña; a un lado usted ve la espuma de las olas, sabe que pegan contra la base de la montaña pero casi nos las oye, está muy alto. Hacia el otro lado usted ve tierra adentro un hermoso paisaje de campos y bosques que se extienden hasta el horizonte con el sol iluminándolos, y se podría usar un sinfín de adjetivos para describir su situación, por ejemplo: Se podría calificar como hermoso, regocijador, inspirador o único, no tiene paralelo en ninguna otra parte, es un lugar único en la tierra y usted disfruta todo eso, se siente elevado, alegre.Pero a la misma vez, muy dentro de usted se da cuenta que si da un paso en la dirección equivocada se hará pedazos en las rocas y caerá en el mar. Usted no tiene ninguna intención de dar ese paso, pero solo pensarlo le hace respirar fuerte y se le aprieta involuntariamente el diafragma, ese es solo un pequeño cuadro en lo natural del temor de Dios.

Por supuesto que Dios es mucho más grande que cualquier cosa que haya creado, pero cuando pensamos en esa tremenda montaña con su hermosa vista y la suma alegría; eso es lo que Dios puede hacer en nuestras vidas, en lo natural nos deleitaríamos estar en la cima de esa montaña, disfrutar el paisaje pero a la misma vez siempre eso incluye cierto grado de riesgo. Suponga que yo diera un paso en la dirección equivocada, ¿qué pasaría?, usted respira entrecortadamente, y si es como yo, y ha estado en situaciones un tanto como esta, usted siente que se le aprieta involuntariamente el diafragma y hasta da un paso hacia a tras solo para estar seguro de que no va a estar dando un paso fatal hacia adelante.

De alguna manera para mí eso ilustra lo que es el temor de Dios, está mezclado con un tremendo disfrutar de su favor, de su gloria, de su poder, todo lo que es accesible en una manera positiva; pero usted siempre está consciente de que no debe dar un paso en falso en la dirección equivocada porque significaría el desastre final.Una palabra que tiene similar significado, pero no es lo suficientemente poderosa es “reverencia”, o “temor reverencial”, temor reverencial es tal vez lo más que nos podemos acercar, pero no es en verdad una expresión completa de lo que es el temor de Dios.

Ahora quiero presentarle el temor de Dios desde otro punto de vista, quiero sugerirle que en realidad el temor de Dios es obedecer el primero de los mandamientos; estoy seguro que usted sabe cuál es el primer mandamiento, pero déjeme recordarle que se menciona muy brevemente en Éxodo 20, versículo 3, el Señor dice:

“No tendrás dioses ajenos delante de mí.”

Se podría traducir igualmente como: No tendrás dioses ajenos, además de mí; si obedecemos ese mandamiento, eso traerá el temor de Dios en nuestras vidas, eso significa que le damos a Dios total preeminencia, no ponemos nada en nuestra vidaDelante de Él, nunca ponemos nada a su lado, nunca ponemos nada, ninguna influencia, ninguna persona, ninguna motivación en el mismo nivel que el Señor, que Dios.Eso es muy lógico, si en verdad Dios está dispuesto a revelarse a nosotros y de alguna manera compartir de sí con nosotros, y entrar en nuestras vidas, y si Él ofrece su comunión como criaturas de polvo que somos, Dios Todopoderoso nos ofrece este privilegio a usted y a mí.¿Cómo osamos darle cualquier lugar en nuestras vidas que no sea el primer lugar? … eso es un insulto, es casi inimaginable que nos motivemos hacia eso, es como estar parado encima del precipicio y deliberadamente dar ese paso al vacío; el momento que pongamos algo en nuestras vidas primero o igual que Dios Todopoderoso.

Quiero ilustrar esto con una frase que dice Jacob en el libro de Génesis, Jacob había dejado a su suegro Labán, llevaba sus rebaños e iba hacia la tierra que Dios le había prometido y Labán lo seguía con enojo para hacerle daño; pero esa noche Dios se le apareció a Labán en un sueño y le dijo: Guárdate que no hables a Jacob descomedidamente; y al día siguiente tuvieron una confrontación.Esto fue lo que Jacob le dijo a Labán y quiero que escuche muy atentamente, Génesis 31:42

“Si el Dios de mi padre, Dios de Abraham y temor de Isaac, no estuviera conmigo, de cierto me enviarías ahora con las manos vacías”

Por supuesto que Jacob era descendiente de Abraham y de Isaac, ellos fueron sus ancestros, y el habla de su Dios de esta manera “El Dios de mi Padre, el Dios de Abraham y temor de Isaac”, que frase tan extraña pero a la vez tan significativa.¿Qué era el temor de Isaac? … el temor de Isaac, era el temor de Isaac, el Dios de Jacob también, el Dios de Abraham; pero esa frase “el temor de Isaac”, de alguna manera concentra esa actitud hacia Dios.

Quiero sugerirle un pensamiento al llegar al final de este mensaje, lo que usted más teme, ese es su Dios, usted puede hacer de una cosa su Dios con solo temerle, yo creo que algunas personas le temen al cáncer y lo hacen su Dios, algunas personas temen al hombre y lo hacen un Dios como hemos visto en una charla anterior; pero si en verdad le tememos al Señor, eso lo confirma como nuestro Dios.

Nuestro tiempo de hoy ha terminado, estaré mañana a la misma hora, para hablar de Jesús como nuestro patrón y estaremos considerando el temor de Dios en la vida de Jesús.

Como
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