El Temor De Dios (Parte 1)

Derek Prince
*Last Updated: marzo de 2026
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Me alegro de estar nuevamente con usted al comenzar una nueva semana para compartir más llaves para vivir con éxito, las que Dios ha puesto en mis manos a través de muchos años de experiencia personal y de ministerio cristiano.Mi tema para esta semana será: El temor de Dios, un aspecto de nuestra relación con Dios que es decisivo para determinar el curso de nuestras vidas, y aún así muy pocas veces menciona o se explica en el cristianismo contemporáneo. Al concluir este tema espero que usted haya aprendido verdades que le ayudarán durante el resto de su vida, este tema tal vez no suene tan interesante o excitante para muchas personas; la misma palabra “temor” tiende a producir una reacción negativa, pero por favor no deje que eso le quite su interés.
Estoy convencido por mi estudio de la Biblia y mi experiencia personal que no hay absolutamente nada en toda la vida de la fe que conlleve mayores, y promesas más maravillosas de beneficio y de bendición que este tema: El temor de Dios.
¿Qué es entonces el temor de Dios? … en mi charla introductoria quiero contestar esta pregunta desde un punto de vista negativo; primero voy a explicar lo que no es el temor de Dios. Es decir, voy a quitar unos cuadros o impresiones falsas para darle camino a una presentación positiva de lo que es en realidad el temor de Dios.
Quiero hablar de cuatro cosas que no son el temor de Dios, cuatro tipos de temor que no son el temor de DiosEl primero es lo que yo llamo: Temor natural, una clase de temor que nos es natural a todos como seres humanos, que normalmente experimentamos en ciertas situaciones que nos asustan.Le daré un par de ejemplos muy sencillosUno de ellos es estar en una montaña rusa, en la cúspide, justo antes de bajar y a veces arreglan que en este punto esté totalmente oscuro, no creo que hayan muchos que no sientan miedo cuando van en la bajada de la montaña rusa y empiezan a preguntarse si doblará o si se detendrá a tiempo; en realidad produce una reacción tan fuerte en mí que he decidido mantenerme lejos de las montañas rusas, pero de todos modos es un ejemplo muy conocido del tipo de temor que yo llamaría natural. Yo no creo que nadie deba avergonzarse de experimentar ese tipo de temor, en verdad sería casi anormal el no sentirlo, no entiendo porqué la gente siente placer en producirse temor, pero ese no es asunto mío, de todos modos no soy dueño de una montaña rusa.
El segundo tipo de temor que voy a mencionar, es un ejemplo del temor natural y es el temor del soldado cuando entra en batalla, eso es algo que yo he experimentado personalmente. En la segunda guerra mundial, entrando en batalla en el norte de África, después del conflicto inicial, me preguntaba que seguiría después, ¿me costaría la vida?, qué tan cerca caerían las bombas?; y yo creo que hasta el soldado más valiente experimenta alguna medida de temor en una situación como esa. No es anormal, no es nada de qué avergonzarse, es un temor natural; y yo diría que el temor natural, es como el dolor natural, está diseñado para protegernos y prevenirnos, es para nuestro bien.
Por ejemplo: Tuve un nieto, aún es mi nieto pero ya creció; cuando tenía 8 o 9 años, no tenía absolutamente ningún temor al tráfico, él cruzaba carreteras como si no hubiesen carros que pasaban de un lado a otro, y casi le costó la vida en más de una ocasión, le costó a su madre muchas horas de preocupación; de alguna manera estaba desprovisto de ese temor natural en particular de objetos moviéndose rápidamente hacia él, pero ese es el tipo de temor que se nos da para protegernos.
El segundo tipo de temor, que no es el temor de Dios, es lo que yo llamo: Temor demoniaco; las escrituras tienen bastante que decir sobre esto, citaré solamente un pasaje de las escrituras 2 Timoteo 1:7
“Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.”
Pablo dice que no tenemos que estar bajo la opresión o el dominio del espíritu de cobardía o temor, pero eso indica muy claramente que existe un espíritu, un espíritu maligno, un demonio de cobardía.Voy a sugerir 3 características del temor demoniaco que lo distingue del temor de Dios, que es lo que hablaré en el resto de estas charlas. Estas son las tres marcas o características del temor demoniaco:
Primero: Procede de Satán, mientras que el temor de Dios, viene de Dios.Segundo: El temor demoniaco tiende a restringir nuestra obediencia a Dios, Satanás nos inyecta ese tipo de temor para impedir que hagamos lo que Dios quiere.Y tercero: El temor demoniaco es tormentoso; en otra parte de las escrituras dice: “el temor tiene tormento”, no todos los temores, sino el temor demoniaco, esa es una característica segura del temo demoniaco, si le atormenta. Hay muchos ejemplos; lo que llaman claustrofobia es muchas veces un ejemplo de temor demoniaco; mi primera esposa tuvo por muchos años temor de meterse a los elevadores, entonces un día Dios nos mostró que eso era demoniaco; oramos, y ella fue liberada y después de eso no tuvo ningún problema de meterse a un elevador, ese es un ejemplo de temor demoniaco. Repito, esto no es de lo que voy a estar hablando en esta serie pero solo quiero aclarar el camino recalcando que el temor a Dios no es como el temor demoniaco-
El tercer tipo de temor que quiero mencionar que tampoco es el temor de Dios, es lo que yo llamo: El temor religioso que enseña el hombre; Dios habla a través del profeta Isaías del pueblo judío y dice que uno de sus problemas es que tienen este tipo de temor religioso que enseña el hombre, hablando por supuesto de los judíos del tiempo de Isaías, esto es lo que dice en Isaías 29, versículo 13
“Dice, pues, el Señor: Porque este pueblo se acerca a mí con su boca, y con sus labios me honra, pero su corazón está lejos de mí, y su temor de mí no es más que un mandamiento de hombres que les ha sido enseñado”
Hay un tipo de temor que yo llamo temor religioso, pero no es un temor que venga verdaderamente de Dios, es un temor que es inculcado por los hombres, es lo que llamo un temor religioso y hasta supersticioso. Yo creo que hay incontables millones de personas en el mundo de hoy que de alguna manera están afectados por ese temor religioso y que les impide hacer ciertas cosas, que les causa portarse de ciertas maneras religiosas, y sin embargo no es un temor que provenga de Dios.Quiero apuntar tres características del temor religioso que lo distinguen del temor a Dios, que es el tipo de temor con el que estamos tratando. Estas son las tres marcas o características del temor religioso:
Primero: El hombre lo enseña y no Dios; Dios no lo acepta.Segundo: Es superficial; afecta la conducta externa pero no el corazón. El Señor dice de estas personas “Con sus labios me honran pero su corazón está lejos de mí”.Y tercero: No produce el tipo de obediencia que Dios desea, produce una actitud de esclavitud, no la obediencia libre de hijos e hijas que es lo que Dios desea.Así que hay tres marcas del temor religioso: Lo enseña el hombre y no Dios; es superficial, afectando una conducta externa pero no el corazón; y no produce el tipo de obediencia que Dios desea.
El cuarto tipo de temor, que tampoco es el temor de Dios es: El temor del hombre; dice así en Proverbios 29:25
“El temor del hombre pondrá lazo; Mas el que confía en Jehová será exaltado.”
Vemos que el temor del hombre no es lo mismo que confiar en el Señor, en realidad se distingue de él, trae un lazo, nos hace tropezar, nos impide caminar en el sendero de justicia.Le daré tres marcas del temor del hombre que lo distingue del temor de DiosPrimero: Hace al hombre más importante que a Dios, la gente que tiene el temor del hombre, está más preocupada por lo que pueden pensar los demás que lo que puede pensar Dios. La opinión de Dios no es tan importante para ellos como lo es la opinión de las personas alrededor de ellos.Segundo: Nos impide obedecer a Dios; nos amarra cuando queremos caminar en el sendero de la obediencia y de la justicia, es un lazo.Y tercero: Es lo opuesto a confiar en Dios; el libro de Proverbios dice “El temor del hombre pondrá lazo, más el que confía en Jehová será exaltado”, son opuestos, de ninguna manera son la misma cosa.
Ahora veamos ciertas características que son comunes en estos tres últimos tipos de temor, el temor demoniaco, el temor religioso, y el temor del hombrePrimero: Tienden a impedirnos obedecer a Dios.Segundo: No producen paz en nuestro corazón, por el contrario, como le estaré mostrando en las charlas que siguen en esta serie, hay dos marcas del temor de Dios: Primero, nos motiva a obedecer a Dios; y segundo, produce paz.
Nuestro tiempo de hoy ha terminado, estaré con usted mañana a la misma hora, para hablar de nuestro tema desde un punto de vista positivo, estaré explicando lo que es el temor de Dios.
Código: RP-R106-101-SPA