Amor Ágape

Derek Prince
*First Published: 1982
*Last Updated: abril de 2026
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Me alegro de estar nuevamente con usted al llegar a la conclusión de esta semana, continuaré hoy con nuestro tema especial para esta época de navidad “El amor de Dios”.
En mi charla de ayer expliqué los tipos básicos de amor contenidos en el griego de los tiempos del Nuevo Testamento, las cuatro palabras de las que hablé fueron estas: Primero EROS. Segundo, STORGO Tercero, FILIA Y cuarto, AGAPE Dije que …. La primera, EROS, es principalmente amor sexual. La segunda, STORGO es afecto natural, lazos naturales que mantienen unida a la familia humana. La tercera, PHILIA es amistad. Y la cuarta, AGAPE, es el tipo de amor que quiero enfocar en mi mensaje de hoy, un amor que de alguna manera u otra tiene su origen en Dios.
Así es que voy a hablar sobre este cuarto tipo de amor, el amor ágape y ahondaré más en las varias características que solo mencioné brevemente al final de mi charla de ayer; espero que mi charla de ayer, haya sido como una introducción a lo que quiero hablar hoy.
Dije que el amor ágape tiene cuatro características básicas: Primera, se entrega a sí mismo Segundo, camina la milla extra Tercero, es incondicional, no pide nada a cambio Y cuarto, está perfectamente demostrado en Jesús.
Estudiemos brevemente estos cuatro aspectos del amor ágape: Primero, su carácter de entrega de sí mismo; que está hermosamente ilustrado por el apóstol Pablo cuando escribe a los cristianos de Tesalónica, en 1 Tesalonicenses capítulo 2, versículo 8, y les recuerda cómo había sido él cuando estuvo con ellos en persona, esto es lo que dice:
“Tan grande es nuestro afecto por vosotros, que hubiéramos querido entregaros no sólo el evangelio de Dios, sino también nuestras propias vidas; porque habéis llegado a sernos muy queridos.”
Donde dice “vidas”, el griego dice literalmente “almas”, así que ese es un tipo de amor que no solo da cosas, no solo da consejos o predica sermones, sino que va más allá y se da a sí mismo, entrega su vida; no dice: te voy a dar esto o te voy a dar aquello, sino que dice: Aquí estoy, estoy a tu disposición, lo que sea que pueda hacer por ti, cuenta conmigo. Ese es el amor ágape!. Creo que usted estará de acuerdo conmigo al afirmar que hay un poco de esto en la iglesia y falta bastante en el ministerio cristiano, algunos de nosotros somos buenos para predicar sermones o para dar consejos, pero el ser un verdadero cristiano va más allá de eso, es darse a sí mismo
La segunda característica del amor ágape, camina la milla extra; y tomo esta frase de algunas palabras de Jesús en el sermón del monte, Mateo 5:41:
“y a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos.”
Cualquiera bajo ciertas circunstancias en esta cultura tenía el derecho de forzarlo a caminar una milla, podía requerirlo, pero no podía pedir más de una milla. Así que yo llamo la primera milla, el deber; la segunda milla es amor, amor ágape, más allá del deber. Pero creo que es muy importante que tanto en lo natural como en lo espiritual no podemos caminar la segunda milla, sin primero caminar la primera; así que ágape no es un sentimentalismo flojo. Alguien lo llamó ágape aguado, no es simplemente decir: Te amo, quiero ayudarte, oraré por ti; sino que es cumplir con nuestro deber, es hacer primero todo lo que demanda el deber y luego hacer más. He conocido a personas que hablaban del amor pero no cumplían con su deber, eso no es amor ágape; el amor ágape paga sus cuentas, da más que eso, no engaña y luego ofrece, es fiel en las cosas pequeñas y va más allá de lo que se le pide.
La tercera característica del amor ágape es que es incondicional; no pide nada a cambio, el amor ágape no hace demandas previas, no establece condiciones, no dice: Para que yo te de tienes que cumplir con estas condiciones; no puede ser ganado, es una de las cosas más difíciles de entender para una mente religiosa, el amor de Dios no puede ser ganado, y si damos a las personas solo el amor que merecen, no les daremos el amor de Dios, no les daremos amor ágape.
Hay una estrofa de un himno que siempre me ha impresionado profundamente, creo que ni siquiera sé la melodía del himno pero estas son las palabras:
“Tan soberano, maravilloso y gratuito es el amor de Dios para mi ser pecaminoso.”
Hay tres palabras ahí que hablan del amor de Dios: Soberano, maravilloso, y gratuito. Es soberano, nadie le dice a Dios qué hacer con su amor, Él no está bajo ninguna obligación de dar cuentas de su amor; de hecho, como explicaré más adelante en esta serie, Él no da cuentas de su amor, es inexplicable. Y luego es maravilloso, asombroso, si nos guiamos solo por lo que es razonable y probable, no podemos creer en el amor de Dios porque es irrazonable y muy improbable. Y luego es gratuito, esa es una palabra hermosa, no tiene que ser ganado, solo tiene que ser recibido. Repetiré para usted esa estrofa
“Tan soberano, maravilloso y gratuito es el amor de Dios para mi ser pecaminoso.”
Confío en que usted pasará el resto del día diciéndose esto “Tan soberano, maravilloso y gratuito es el amor de Dios para mi ser pecaminoso.”
La cuarta característica del amor ágape es que fue demostrado perfectamente en Jesús, y yo veo esto como la esencia absoluta del verdadero mensaje de la navidad, el amor ágape de Dios demostrado en Jesús; leeré de nuevo esas hermosas palabras de Pablo en Romanos capítulo 5, versículos del 6 al 8.
“Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos. Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno. Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.”
Esta es la gran demostración del amor ágape, la demostración perfecta. Veamos tres hechos acerca de nosotros en el tiempo cuando Dios hizo esta demostración: Dice primero que éramos débiles, no podíamos hacer nada para ayudarnos. Segundo, éramos impíos, éramos lo opuesto a todo lo que se aplica a la naturaleza de Dios, éramos en cierto sentido muy inatractivos, no había nada en nosotros que nos recomendara a Dios. Y tercero, éramos pecadores, los pecadores son rebeldes, éramos enemigos, estábamos en oposición a Dios, no estábamos sujetos a su ley, no hacíamos lo que Dios requería de nosotros. Esos son los tres aspectos de la gente por la que Dios dio a Jesús para que muriera; débiles, impíos y pecadores.
Solo hay una cosa más de importancia que necesitamos ver del amor de Dios en Cristo, algo muy importante porque nos concierne a nosotros, y si no lo entendemos nunca entraremos en el amor de Dios; el amor ágape procede de la fe. En este caso procedió de la fe de Dios y de la fe de Cristo, ambos tuvieron fe que la muerte de Cristo lograría los propósitos de Dios. Es importantísimo que nos demos cuenta que todo procede de la fe, si Dios hubiera esperado para ver resultados nunca hubiera habido un sacrificio, pero Dios creyó que su regalo, este obsequio de navidad de su amor produciría resultados, así que sin esperar a ver resultados, Dios hizo el sacrificio.
Al terminar mi mensaje de hoy quiero recordarle de algo que he dicho en mis charlas y que me gustaría repetirlo en esta época de navidad; Recuerde que Jesús es el regalo de navidad de Dios, en Él se incluye todo lo que necesitaremos en el tiempo y en la eternidad, Dios no nos dio muchos regalos, sino que nos dio uno que lo contiene todo, todo está envuelto en Jesús y recuerde que Dios colgó su regalo de navidad en un árbol que fue la cruz. Eso demuestra lo indemostrable, nos trae lo incomprensible, lo que nunca puede ser medido o resumido, el amor de Dios en Cristo, citaré nuevamente esa pequeña estrofa para usted, quiero que la recuerde
“Tan soberano, maravilloso y gratuito es el amor de Dios para mi ser pecaminoso.”
Nuestro tiempo por hoy ha terminado, regresaré la próxima semana a la misma hora, de lunes a viernes, para continuar con este tema especial de navidad “El amor de Dios”.
A medida que nos acercamos al final de este año, quiero expresar un agradecimiento especial a cada uno de ustedes que ha compartido conmigo la carga financiera de este ministerio radial. También me gustaría pedirles francamente que recuerden el ministerio una vez más con un regalo generoso antes de que cierre el año. Esto será una gran fuente de aliento para mí personalmente y me ayudará a continuar y expandir el ministerio en el Nuevo Año que se avecina.
Código: RP-R103-105-SPA