La razón por la que tienes una lengua

Derek Prince
*First Published: 1981
*Last Updated: abril de 2026
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Me alegro de estar nuevamente con usted en la continuación de este tema que nos reta a cada uno de nosotros a hacer una evaluación, una evaluación fresca de nuestra condición espiritual y eso me incluye a mi también “¿Necesita sanar su lengua?”.
Ya hemos visto que la raíz de todo problema que afecta a la lengua está en el corazón, obviamente esto significa que para sanar los problemas de la lengua tenemos primero que tratar con la raíz que está en está en el corazón.
Ayer di tres pasos que teníamos que dar para llegar a la raíz del problema en nuestro corazón y que se manifiestan por la lengua. Estos eran los tres pasosPrimero; llamar al problema por su nombre correcto, que es, pecado. Llegar al momento de la verdad, Dios no lo recibirá por ninguna otra base que no sea la verdad, Dios es el Dios de la verdad, el Espíritu Santo es el espíritu de verdad; es decisivo llegar a ese momento de verdad.
Segundo paso; confiese, reciba el perdón y la limpieza en base a la promesa en 1 Juan capítulo 1, que dice:
“Si confesamos nuestro pecado, Dios es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad.
No solo perdona el pecado, también limpia el corazón de tal manera que el problema en sí es cortado en su raíz, y no hay porqué no haya un cambio de fruto.
El tercer paso, dos aspectos de la misma operación; rechace el pecado, ríndase a Dios, diga no al pecado y diga sí a Dios. Rechace el pecado y ríndase al Espíritu Santo, entréguele ese miembro incontrolable que usted no puede domar, su lengua; el único poder que puede controlar efectivamente su lengua para bien es el Espíritu Santo, por lo tanto presente su lengua al Espíritu Santo.
Hoy voy a desarrollar un poco más este tercer paso de presentar nuestra lengua a Dios.
Antes que podamos lograrlo efectiva e inteligentemente, tenemos que comprender primero cuál es la verdadera razón por la que cada uno de nosotros tiene una lengua. ¿Porqué el creador nos hizo con una boca y una lengua?
Hay una respuesta en las escrituras, pero es uno de esos ejemplos interesantes de las escrituras que solo se pueden encontrar comparando dos pasajes de las escrituras, poniéndolas lado a lado; y cuando hacemos esto recibimos una revelación que no se da viendo un solo pasaje separado del otro.En este caso los dos pasajes en que estoy pensando están tomados uno del Antiguo Testamento y el otro del Nuevo Testamento; en el Nuevo Testamento, el pasaje que aparece en el Antiguo Testamento es citado, pero de una manera que extrae un significado que no es aparente en el Antiguo Testamento.El pasaje del Antiguo Testamento es el Salmo 16, versículos 8 y 9:
“A Jehová he puesto siempre delante de mí;Porque está a mi diestra, no seré conmovido.Se alegró por tanto mi corazón, y se gozó mi alma;Mi carne también reposará confiadamente”
El sentido literal de la frase “se gozó mi alma” es: mi gloria se goza; en el día de pentecostés cuando el Espíritu Santo se derramó y la multitud se acercó y quiso saber la razón, Pedro predicó su famoso sermón y se refirió a todo lo que pasó en la vida, muerte y resurrección de Jesús, citó varios pasajes del Antiguo Testamento para probar que Jesús era ciertamente el Mesías y el hijo de Dios.Uno de estos pasajes es el Salmo 16, versículos 8 y 9; y la cita la encontramos en Hechos 2:25 al 26, Pedro dice así:
“Porque David dice de él Veía al Señor siempre delante de mí; Porque está a mi diestra, no seré conmovido.Por lo cual mi corazón se alegró, y se gozó mi lengua,Y aun mi carne descansará en esperanza”
Pongamos ahora lado a lado estas dos frases claves; en el Salmo 16:9 “Mi gloria se goza”, y en Hechos 2:26 citando el mismo pasajes “se gozó mi lengua”. Vea ahora la comparación, donde dice David en el Salmo 16 “mi gloria”; Pedro inspirado por el Espíritu Santo interpreta de esta manera “mi lengua”.¿Qué nos dice eso?, nos dice algo muy profundo y muy importante, que nuestra lengua es nuestra gloria, mi lengua es mi gloria, su lengua es su gloria; usted podrá preguntar ¿Porqué?, la respuesta es: Porque el creador nos dio a usted y a mí una lengua para glorificarle; el propósito supremo, la razón única de la lengua es que con ella podamos glorificar a Dios.Por eso nuestra lengua es nuestra gloria, porque es el miembro con el que glorificamos al creador, más que con cualquier otro miembro, y esto nos lleva a consecuencias de gran importancia, cualquier otra forma de usar la lengua que no lleve gloria a Dios, es un mal uso, porque no estamos cumpliendo con la razón que él nos la dio.
Podemos leer bien ese conocido pasaje de Romanos 2:23:
“…todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios”
Vea usted que la esencia del pecado, no es necesario que haya cometido un crimen terrible, la esencia del pecado es quedarse corto de la gloria de Dios, no vivir para la gloria de Dios.Algunos quisieron discutir esto diciendo: No es cierto conmigo, nunca he dejado de dar gloria a Dios; pero yo le pido que considere el uso de su lengua; recuerde que la única razón de tener una lengua es para glorificar a Dios, cualquier forma de usar la lengua que no glorifique a Dios es un mal uso, yo no creo que haya uno de nosotros que con toda sinceridad pueda decir: Siempre he usado la lengua para glorificar a Dios.Por lo tanto debemos reconocer la declaración de Pablo “…todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios”, si no es en otras áreas, pero en el uso de la lengua si; hemos usado mal la lengua, ese miembro que fue puesto en nuestra boca para glorificar a Dios, la hemos usado de muchas maneras que no glorifican a Dios.
Hay dos clases de fuego que se reproducen en la lengua, esta es una revelación fascinantePrimero está el fuego que viene del infierno y que inflama la lengua del hombre natural, no regenerado, pecaminoso. En Santiago 3, versículo 6 dice:
“Y la lengua es un fuego, un mundo de maldad. La lengua está puesta entre nuestros miembros, y contamina todo el cuerpo, e inflama la rueda de la creación, y ella misma es inflamada por el infierno.”
De manera que hay un fuego en la lengua humana que viene del infierno y su fruto, su resultado, sus consecuencias son infernales.Pero en el día de pentecostés cuando Dios le dio el ser a la comunidad redimida que él quería usar para su gloria en la tierra, otra clase de fuego descendió proveniente de otra fuente; el fuego del Espíritu Santo vino, no del infierno sino del cielo, y donde operó primero en aquellos que estaban en el aposento alto fue en sus lenguas.En otras palabras, el fuego de Dios que vino del cielo, echó afuera el fuego del infierno que está en la lengua natural y lo reemplazó por un fuego que limpia, purifica y glorifica a Dios.
Leamos pues en Hechos 2, versículos 1 al 4:
“Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.”
Note, donde fue que el Espíritu Santo operó primero fue en sus lenguas, el fuego de Dios del cielo, les dio una nueva manera de usar sus lenguas y las escrituras dejan bien claro que todo lo que dijeron después por el Espíritu Santo glorificaba a Dios, usaban sus lenguas para el propósito para el que fueron hechas por Dios.
La clave en este problema es pues, rendir nuestra lengua al Espíritu Santo, esto lo dice Pablo enfáticamente en Efesios capítulo 5, versículos 17 al 20:
“Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor. - El siguiente versículo dice cual es la voluntad de Dios - No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu, [Necesitamos unir estas dos cosas. Es pecado emborracharse con vino, pero también es pecado no ser llenos del Espíritu Santo. El mandamiento positivo es tan válido como el negativo: No os embriaguéis con vino, sino sed llenos del Espíritu Santo. Y en cierto sentido, son dos tipos diferentes de embriaguez, si se acepta, porque en el día de Pentecostés, cuando los hombres y las mujeres fueron llenos por primera vez del Espíritu Santo, los burladores dijeron: «Están borrachos». En cierto sentido estaban ebrios, pero con una embriaguez totalmente diferente. No estaban ebrios de vino, sino llenos del Espíritu Santo. Ahora Pablo continúa:] hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones; dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.”
Note la siguiente palabra que viene después del mandamiento de ser llenos del espíritu que es “hablando”. Yo he contado quince lugares en el Nuevo Testamento donde habla acerca de ser llenos del Espíritu Santo, y he descubierto que en cada lugar la manifestación inicial vino por la boca.“De la abundancia del corazón habla la boca”, así que cuando usted está lleno del Espíritu Santo, el primer cambio, la primera manifestación será la que venga por la boca, por la lengua, y en vez de murmurar, quejarse, criticar y dar rienda suelta a la incredulidad, Pablo dice que usted hablará con Salmos, cantará, hará música y dará gracias a Dios; el uso entero de la lengua será positivo y no negativo.
Recuerde que la solución a todos los problemas del pecado en nuestras vidas será últimamente positivo, no es suficiente dejar de pecar, también tiene que haber justicia o rectitud; no es suficiente negarle el uso de nuestra lengua al diablo, también tiene que rendir su lengua al Espíritu Santo “Sed llenos del Espíritu Santo y hablad” es el remedio.
Bueno, pero nuestro tiempo de hoy terminó, regresaré mañana a la misma hora, cuando estaré compartiendo la importancia de nuestra confesión.
Código: RP-R086-104-SPA