Me alegro de estar nuevamente con usted en la conclusión de otra semana, nuestro tema ha sido “¿Necesita sanar su lengua?”.

En nuestros estudios hemos visto que existe una conexión directa en la personalidad humana entre el corazón y la boca. La boca es en realidad la válvula por donde se desborda el corazón; es por lo tanto el indicador más fiel del estado del corazón, un corazón enfermo se manifiesta en una boca enferma.

En las observaciones de ayer diagnostiqué tres males de la lengua:

Hablar excesivo. La palabra ociosa o vana. Los chismes.

Hoy vamos a considerar otros tres males que afectan comúnmente a la lengua.La enfermedad número cuatro: La mentira, y debemos tener cuidado que estemos usando la palabra correcta, ¿Qué otra cosa pudiera ser la exageración?, es una palabra larga y difícil de deletrear, alguien ha usado la frase “evangelísticamente hablando”, el evangelista ve a doscientas personas pasar delante de una cruzada y cuando llaga el tiempo de escribir su carta circular, se han convertido en quinientas.¿Qué es eso, evangelismo, exageración o mentira? … Lo que es, es mentira; digo esto no para criticar a otros, lo digo porque creo que todos debemos tener cuidado de caer en la mentira.

En Proverbios capítulo 6, versículo 16 al 19, el escritor dice que hay siete cosas que Dios abomina, usando una palabra muy fuerte, esto es lo que dice:

“Seis cosas aborrece Jehová,Y aun siete abomina su almaLos ojos altivos, la lengua mentirosa,Las manos derramadoras de sangre inocente,El corazón que maquina pensamientos inicuos,Los pies presurosos para correr al mal,El testigo falso que habla mentiras,Y el que siembra discordia entre hermanos.”

De estas siete cosas que el Señor aborrece, me parece que hay tres que tiene que ver con la lengua-Primeramente la lengua mentirosa-Segundo, el testigo falso, obviamente afecta la lengua-Tercero, el que siembra discordia entre hermanos y normalmente la disensión es fomentada con palabras.De manera que de siete cosas que abomina el Señor, tres de ellas afectan a la lengua, y de las tres, dos son específicamente relacionadas con la mentira.

Proverbios 12:22, lo dice nuevamente

“Los labios mentirosos son abominación a Jehová;Pero los que hacen verdad son su contentamiento.”

Hay dos contraposiciones en este versículo, tenemos la palabra “abominación” y la palabra “contentamiento”; el Señor abomina los labios mentirosos y se contenta con los que hacen verdad, me parece que no queda nada de por medio.Y ahora tenemos la otra contraposición, mentirosos y verdad, de nuevo no hay nada de por medio, si no es verdad, es mentira; si es mentira Dios la abomina, si es verdad Dios se contenta. Vea que nuestro problema es que hay muchas áreas grises en nuestro pensamiento, pero yo no las encuentro en las escrituras.Voy a leer ese versículo una vez más. “Los labios mentirosos son abominación a Jehová;Pero los que hacen verdad son su contentamiento.” No queda nada entre las dos cosas, si llegamos a la fuente toda mentira llega del diablo, es un pensamiento terrible, pero está respaldado por las palabras de Jesús en Juan capítulo 8, versículo 44, hablando de los líderes religiosos de sus días, y recuerde que eran muy religiosos, pero como ya he dicho, la religión no es garantía de cura para la lengua.

“Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. – El diablo es comparado con una serpiente y no hay nada recto en una serpiente, todas las serpientes son torcidas y así es el diablo. Sigue diciendo Jesús: Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira.”

Cada vez que una mentira sale de nuestros labios viene del diablo.

Y una cosa más que es importante, y quiero decir, espantosa con respecto a la mentira es esta, que si la enfermedad no se detiene y se sana es fatal.Dos pasajes de Apocalipsis 21, versículo 8:

“Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.”

Note este grupo de personas, “los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre”, de allí no hay salida, no hay cura, una vez que la persona esté consignada a la segunda muerte, es el fin. Por eso repito lo que dije, a menos que la mentira sea detenida y curada, las consecuencias son peores.

Apocalipsis 22:15, hablando de la ciudad de Dios:

“Mas los perros estarán fuera, y los hechiceros, los fornicarios, los homicidas, los idólatras, y todo aquel que ama y hace mentira.”

Tenemos que decidir nosotros mismos si estamos dispuestos a ser sanados de este mal de la mentira o si estamos preparados a perder el alma para siempre, porque si no se detiene y se sana la mentira, es fatal.

Voy rápidamente a dos males más de la lengua.

La lisonja.

Salmo 12 del 1 al 3:

“Salva, oh Jehová, porque se acabaron los piadosos;    Porque han desaparecido los fieles de entre los hijos de los hombres.Habla mentira cada uno con su prójimo;Hablan con labios lisonjeros, y con doblez de corazón.Jehová destruirá todos los labios lisonjeros,Y la lengua que habla jactanciosamente;”

Esto nos habla de un estado de declinación moral en la raza humana y es muy semejante a lo que vemos en nuestros días, el hombre piadoso es difícil de encontrar, los fieles han desaparecido. ¿Cuál es el resultado?, todos mienten con su prójimo, los labios lisonjeros hablan con doblez y luego viene el juicio de Dios, Jehová destruirá todos los labios lisonjeros y la lengua que habla jactanciosamente.

Y también en Proverbios 26:28, tenemos esta advertencia.

“La lengua falsa atormenta al que ha lastimado,Y la boca lisonjera hace resbalar.”

Si escuchamos y recibimos lisonja, o si nos volvemos lisonjeros, el final es la ruina.

Nuevamente en Proverbios 29:5

“El hombre que lisonjea a su prójimo, Red tiende delante de sus pasos.”

Después de muchos años en el ministerio he aprendido en la vida que es muy cierto; reconozco a personas que han venido lisonjeándome, pero que no eran sinceras, había otro motivo de más y muchas veces si no hubiera sido por la gracia de Dios mis pies hubieran sido atrapados en la red de la lisonja, hubiera caído en un compromiso o en una relación que no estaba dentro de la voluntad de Dios.Recuerde pues esto, la boca lisonjera hace resbalar y quien lisonjea a su prójimo red tiende delante de sus pasos.

Ligereza para hablar.

Proverbios 29, versículo 20

“¿Has visto hombre ligero en sus palabras?Más esperanza hay del necio que de él.”

Es muy solemne lo que dice y la Biblia no tiene nada bueno que decir del necio, la escritura dice que si somos ligeros de palabra, nuestra situación es peor que la de un necio.

Hay un ejemplo en las escrituras de un hombre que fue ligero en sus palabras una sola vez, y el precio que tuvo que pagar.Este hombre fue Moisés, Dios le mandó pasar frente a los hijos de Israel y hablar a la roca para que diera agua, pero estaba tan enojado con los Israelitas que salió diciendo “Oíd ahora rebeldes, os hemos de hacer salir agua de esta peña” y golpeó la peña dos veces en vez de hablarle; y ese acto de desobediencia, expresado en palabras ligeras, le costó el privilegio de meter a Israel en la tierra prometida.Esto está descrito en el Salmo 106, versículo 32 y el versículo 33.

“También – los israelitas - le irritaron en las aguas de Meriba;Y le fue mal a Moisés por causa de ellos,Porque hicieron rebelar a su espíritu,Y habló precipitadamente con sus labios.”

Note el diagnóstico, un espíritu provocado hace que los labios hablen precipitadamente y las palabras dichas con ligereza cuestan muchos privilegios o bendiciones; si Moisés tuvo que pagar semejante precio, por una vez que habló precipitadamente. Nosotros deberíamos tener cuidado de decir cosas a la ligera que pudieran costarnos mucho en la dimensión espiritual.

Bien, nuestro tiempo de hoy terminó, regresaré la semana siguiente a la misma hora, de lunes a viernes. La semana próxima continuaré con este tema “¿Necesita sanar su lengua?”, y voy a explicar lo que Dios ofrece como remedio para sanar la lengua.

Como
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