Me alegro de estar nuevamente con usted en el principio de otra semana, en la que estaré compartiendo más “Llaves para vivir con éxito”, llaves que Dios ha puesto en mis manos a través de muchos años de experiencia personal y de ministerio cristiano.

El título para el tema de esta semana está en forma de pregunta ¿Necesita sanar su lengua?, pudiera encontrarse algunas sorpresas en el desarrollo de este tema.

Pero primero, quiero agradecer a aquellos de ustedes que me han estado escribiendo. Antes de terminar esta charla, les daremos una dirección postal a la que pueden escribir. Significa mucho para mí escuchar cómo este ministerio radial mío les ha estado ayudando y bendiciendo. Así que tómense el tiempo para escribir, incluso si es solo una breve nota personal.

Ahora volvamos a nuestro tema: ¿Necesita sanar su lengua?

Voy a comenzar diciendo algo muy significativo con respecto a la manera en que el creador diseñó la cabeza humana, hay siete aberturas en la cabeza y el número siete denota a menudo en las escrituras algo completo; hay tres pares de aberturas, todos tenemos dos ojos, dos oídos y dos fosas nasales, pero la abertura que queda, la boca está limitada por el creador a una y es la séptima. Yo le pregunto a menudo a la gente ¿A cuántos de ustedes les gustaría tener dos bocas?, y nunca me he encontrado con nadie que responda afirmativamente, la verdad es que muchos de nosotros tenemos suficiente trabajo con hacer buen uso de solo una boca, realmente que esta abertura nos causa más problemas que las otras seis juntas.

Sería bueno si un día usted tomase una concordancia bíblica y buscara todas las palabras que se relacionan con esta abertura; tales como, boca, lengua, labios, hablar, palabras, etc. Usted se quedará sorprendido con todo lo que la Biblia tiene que decir del tema y con buena razón, porque no hay otra área de nuestra personalidad que esté más directamente relacionada con nuestro bienestar total, que nuestra boca, nuestra lengua.

En mi charla de hoy me voy a limitar a compartir con usted un número de pasajes de las escrituras enfatizando la importancia vital de la boca y de la lengua; una vez que hayamos establecido eso continuaremos en las charlas siguientes, tratando con los principios contenidos en ellos.

Primeramente voy a leer del Salmo 34, los versículos 11 al 13

“Venid, hijos, oídme;El temor de Jehová os enseñaré.¿Quién es el hombre que desea vida,Que desea muchos días para ver el bien?Guarda tu lengua del mal,Y tus labios de hablar engaño.”

La oferta aquí en la palabra inspirada de Dios, de él para nosotros sus hijos es enseñarnos el temor de Dios; tengo una serie de mensajes sobre este tema que dicen que no hay ninguna otra cosa en todas las escrituras a que se le dé más importancia, bendición y seguridad que al temor de Dios. De manera que cuando las escrituras nos ofrecen enseñarnos el temor de Dios, están ofreciendo algo que es de infinito valor y por implicación el salmista lo dice aquí “Todo el que ame la vida y desee ver muchos días buenos”, son dos cosas que van con el temor de Dios, vida y bienestar; realmente que en la Biblia la vida en su plenitud y el temor de Dios están siempre asociados, en la medida en que tengamos el temor de Dios, tenemos el disfrute de la verdadera vida.

Pero entremos en la aplicación práctica, ¿En dónde comienza el temor de Dios?, ¿Cuál es el primer lugar en donde se manifestará? … Está bien claro, el salmista dice “guarda tu lengua del mal y tus labios de hablar engaño”; en otras palabras, el primer lugar de nuestro ser en el que se manifiesta el temor de Dios prácticamente es en nuestra lengua y en nuestros labios, y si logramos guardar nuestras lengua del mal y nuestros labios de hablar engaño, entonces podemos aprovechar todo lo demás que está relacionado con el temor de Dios. Del temo de Dios viene la vida y los días buenos, todo está bien conectado, el temor de Dios, la vida, los días buenos, y el uso correcto y control de la lengua y de nuestros labios. Realmente que no se puede tener una buena vida sin controlar la lengua y los labios, tenemos que hacer esa decisión. Buena vida, muchos días, buena vida, la bendición de Dios, la paz de Dios; todo está relacionado, condicionado al uso correcto de la lengua y de los labios.

Y leamos ahora Proverbios 13, versículo 3

“El que guarda su boca guarda su alma;Mas el que mucho abre sus labios tendrá calamidad.”

El alma es la totalidad de su personalidad, es el verdadero usted, y si usted quiere guardar su alma, debe guardar sus labios; es el área donde se manifestará primero la debilidad, donde el enemigo atacará primero, lo que tiene que cuidar, si quiere guardar su alma son sus labios, pero si habla imprudentemente tendrá calamidad. Vea que las alternativas son bien claras, protección y control de la lengua o calamidad, si usted habla imprudentemente, si su lengua se sale de su control, si usted no es el amo de sus palabras, entonces el resultado es la calamidad. Está bien claro, las alternativas son precisas, no hay áreas grises, si quiere tener buena vida, buenos días, tiene que cuidar su alma, tiene que controlar su lengua y sus labios, pero si se salen de control el resultado es la calamidad.

Todo el libro de Proverbios está lleno de estos principios, voy a citar otro proverbio con el mismo tema de cuidar la lengua y los labios, Proverbios 21, versículo 23

“El que guarda su boca y su lengua, Su alma guarda de angustias.

Otra vez, lo que tiene que proteger y guardar es su boca y su lengua. Nuevamente las alternativas son bien claras, tajantes, es blanco o negro, sin áreas grises; si usted cuida su lengua y sus labios, cuida su alma, cuida su vida, usted está seguro; pero si no lo hace, la alternativa es la calamidad y la angustia; estas son palabras bien fuertes y yo creo que la Biblia las usa deliberadamente, si no guardamos nuestros labios y nuestra lengua, tendremos angustia y calamidad.

Hay dos pasajes más en el libro de Proverbios que hablan del uso de la lengua y que son muy significativos. Proverbios 15:4

“La lengua apacible es árbol de vida; Mas la perversidad de ella es quebrantamiento de espíritu.”

Donde dice “la lengua apacible”, el hebreo dice literalmente “la sanidad de la lengua”, eso indica claramente que la lengua puede necesitar sanidad; la verdad es que yo creo que la lengua de todo pecador necesita ser sanada. Es el área donde el pecado se manifiesta siempre, pudiese haber áreas donde un pecador no ofenda, pudiese ofender solo en ciertas áreas pero hay un lugar donde todos los pecadores ofenden; hay una cosa en la vida de todo pecador que necesita sanidad y es la lengua, la sanidad de la lengua es árbol de vida. Note nuevamente la relación cercana entre la vida y el uso correcto de la lengua; la alternativa es, la perversidad de ella es quebrantamiento de espíritu, la perversidad de ella significa el uso incorrecto de ella, el uso incorrecto de la lengua es quebrantamiento de espíritu.

Recuerdo una ocasión en que estaba en un culto y el predicador que nos visitaba oró por cierta persona de esta manera: “Señor, llénala del Espíritu Santo”, y el pastor que conocía a esta persona dijo “No Señor, tiene fugas”; hay muchas personas que son llenas del Espíritu, reciben una gran bendición pero se les fuga por la lengua. Es necesario mantener las riendas bien ajustadas sobre la lengua si queremos conservar las bendiciones de Dios, una cosa es recibir bendición y otra mantenerla; pero la sanidad de la lengua es árbol de vida que da vida a nosotros y a otros, funciona hacia adentro y hacia afuera. Y ahora un pasaje final Proverbios 18:21

“La muerte y la vida están en poder de la lengua, y el que la ama comerá de sus frutos.”

Otra vez las alternativas son bien claras, no hay nada en nebuloso, es vida o muerte, ambas están en poder de la lengua, si usamos la lengua correctamente será un árbol de vida; pero si usamos la lengua mal, entonces el resultados es la muerte. De cualquier manera que usemos la lengua comeremos de su fruto, de eso podemos estar seguros, no hay escape, cada uno come del fruto de su propia lengua; si el fruto es dulce, comeremos dulzura; si el fruto es amargo, comeremos amargura. Todos comemos del fruto de nuestra lengua, Dios lo ha ordenado de esa manera, de cualquier modo que usemos la lengua estaremos produciendo fruto de alguna clase dulce o amargo y cualquiera que sea el fruto que demos con la lengua, lo vamos a comer. La lengua es el miembro que lo decide; muerte y vida están en el poder de la lengua.

Bien, pero nuestro tiempo de hoy terminó, regresaré mañana a la misma hora, para continuar con este tema “¿Necesita sanar su lengua?”.

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