La resistencia es esencial

Derek Prince
*First Published: 1981
*Last Updated: abril de 2026
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Transcript
Me alegro de estar nuevamente con usted en el comienzo de otra semana, en la que estaré compartiendo más “Llaves para vivir con éxito”, llaves que Dios ha puesto en mis manos a través de muchos años de experiencia personal y de ministerio cristiano.
Primero que nada, déjenme agradecer a aquellos de ustedes que me han estado escribiendo. Antes de terminar esta charla, les daremos una dirección postal a la que pueden escribir. Significa mucho para mí escuchar cómo este ministerio de radio mío les ha estado ayudando y bendiciendo. Así que, por favor, tómense el tiempo para escribir, incluso si es solo una breve nota personal.
Dígame, ¿Cree usted que exista algo así como un cristiano sin éxito?, con eso me refiero a alguien que haya hecho un compromiso en su vida con Cristo y que de verdad quiera ser un buen cristiano, pero nunca lo logra, ¿Conoce usted personas así en su círculo de amistades?; permítame extender la pregunta un poco más ¿Es usted una de esas personas?, usted ha entregado su vida a Cristo y sinceramente quiere ser el tipo de cristiano que se describe en el Nuevo Testamento, pero la verdad es que no tiene éxito.
Comenzaré por asegurarle una cosa, Dios ha previsto ya todo lo necesario para que usted tenga éxito en su vida cristiana, por lo tanto si usted no lo logra debe ser porque no está recibiendo el beneficio de la provisión de Dios, hay un número de elementos diferentes que juntos forman un carácter cristiano fuerte y exitoso, y si alguno de estos elementos esenciales hiciera falta en su carácter, nunca podría alcanzar el éxito que usted desea. Es como hacer un pastel, si alguno de los elementos esenciales faltara usted podría hacer todo el procedimiento, pero nunca le saldrá bien.
En mis charlas de esta semana voy a tratar con uno de estos elementos esenciales que entran en la composición de un cristiano fuerte y exitoso; y si mientras me escucha se da cuenta que ese elemento le falta a usted le diré como podrá integrarlo en su carácter.
Me pregunto si usted sabe ya lo que tengo en mente, probablemente no, entonces le diré, es la perseverancia firme, paciencia o constancia, cualquiera de estas palabras, se usa en varias traducciones pero generalmente traducen la misma palabra; así que pensemos en términos de constancia o perseverancia.
Leamos en Mateo capítulo 24, donde Jesús nos da una vista profética y vívida de lo que será el mundo cuando termine el presente sigo, el mundo que vemos a nuestro alrededor corresponde en muchos aspectos a este cuadro; mientras leo las palabras de Jesús, le invito a que considere en su mente cuantas de las cosas que se menciona están obviamente presentes en nuestra civilización contemporánea.
“Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin. Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares. Y todo esto será principio de dolores. Entonces os entregarán a tribulación, y os matarán, y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de mi nombre. Muchos tropezarán entonces, y se entregarán unos a otros, y unos a otros se aborrecerán. Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos; y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará. Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo.”
Ese no es un cuadro muy agradable de lo que será el mundo, hay muchas cosas malignas y aterradoras, pero Jesús dice que el requisito esencial para salir de todo eso y encontrar la salvación, está en ese último versículo que leí “el que persevere hasta el fin, éste será salvo.” La clave esencial para la sobrevivencia y para el éxito, está en esa última frase “el que persevere”. El requisito clave es la perseverancia.
Podemos ver un pasaje paralelo en el evangelio según San Marcos capítulo 13, versículo 13, es un pasaje similar que se refiere a la misma situación, Jesús dice:
“Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre; mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo.”
Usted no se dará cuenta de lo que ha logrado hasta que todo haya terminado, tiene que llegar para estar seguro, así que tiene que perseverar hasta el final para entrar en la salvación en su sentido más completo.
Vemos que la perseverancia es esencial, especialmente en los tiempos en que estamos viviendo y yo creo que las cosas se pondrán más difíciles; la perseverancia es esencial para la sobrevivencia y el éxito. Entonces surge una pregunta importante y práctica ¿Cómo podremos cultivar la perseverancia?, ¿Cómo podemos estar seguros que tenemos este ingrediente esencial en nosotros?.
Leeré las palabras de Pablo en Romanos capítulo 5, versículos del 1 al 4
“Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo; por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, - esta es la entrada a la vida cristiana, somos justificados, somos perdonados de nuestra culpa y de nuestros pecados, somos recibidos en base a nuestra fe. Ahora Pablo habla de lo que sigue después de tener entrada - y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios. – ese es nuestro futuro eterno, que vemos y nos llena de gozo. Pero Pablo dice que en el presente las cosas tal vez no sean así - Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, - me pregunto si usted ha considerado esta frase “nos gloriamos en las tribulaciones”, ¿así responde usted a la tribulación?, es una respuesta paradójica, pero Pablo tiene una razón para decirlo – nos gloriamos en la tribulación sabiendo que la tribulación produce paciencia; - o constancia- y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza”.
En otras palabras este elemento es tan esencial que estamos dispuestos a pasar sufrimientos porque solo así se puede producir la perseverancia, el sufrimiento produce paciencia o perseverancia en nosotros, la perseverancia produce carácter. Estamos hablando de un carácter cristiano completo y el carácter produce esperanza, una actitud de constante optimismo, la esperanza no nos desalienta porque Dios ha derramado su amor en nuestros corazones por el Espíritu Santo, convirtiéndonos así en recipientes del amor de Dios.
Le daré una simple ilustración, se puede moldear una vasija de barro para que tenga la forma correcta para que contenga algo; un líquido, pero si no se hornea, la vasija no será firme, ni sólida, será porosa y el líquido se saldrá, así es nuestro carácter. No podemos tener el amor de Dios en nuestros corazones hasta no ser vasos horneados por el fuego, y el fuego que hornea el vaso y lo hace duro, resistente y capaz de resistir lo que Dios ponga en él, es el fuego de la tribulación. Así que nos gloriamos en las tribulaciones sabiendo que la tribulación produce paciencia o perseverancia, y la paciencia prueba y la prueba esperanza y nos convertimos en vasos que llevan el amor de Dios.
Solo una cosa más antes de terminar este mensaje, quiero leer de la epístola de Santiago capítulo 1, versículos del 2 al 4, Santiago dice:
“Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. – Debemos preguntarnos otra vez ¿Así es como reaccionamos a las pruebas? ¿son para nosotros de sumo gozo? ¿Porqué? … por la misma razón que Pablo dio, porque la prueba produce constancia - Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna.”
Santiago dice esencialmente lo mismo que Pablo, dice que cuando enfrentemos pruebas, oposición, dificultades, tribulación, debemos tenerlas por sumo gozo. ¿Porqué? … por lo que resulta de ello, las pruebas o las dificultades producen perseverancia o constancia, y cuando la constancia termina su obra seremos maduros y completos, no nos faltará nada; esa es la meta, eso es lo que Dios quiere, eso es lo que debemos perseguir en nuestras vidas debemos unirnos al propósito de Dios para nosotros que es producir un carácter completo y exitoso, descrito por esas tres palabras o frases de Santiago, perfectos, cabales, completos. Y luego agrega “sin que os falte cosa alguna”, así que tendrá que pasar por el proceso, el proceso es pruebas y dificultades, y cuando las pasamos seremos como el vaso que es horneado en el fuego; nos fortalecerá, nos dará nueva fuerza, estabilidad y la habilidad y contener lo que Dios ponga en nosotros y de la perseverancia sale la madurez y la cabalidad; y ya no seremos deficientes en ningún aspecto que se requiera para tener éxito en la vida cristiana.
Nuestro tiempo por hoy ha terminado, regresaré mañana a la misma hora, para hablar sobre la preparación para la carrera.
Código: RP-R080-101-SPA