Me alegro de estar nuevamente con usted al llegar al final de esta semana. Hoy concluiré con el tema del “ayuno” que estamos estudiando esta semana.

Ayer compartí sobre el poder increíble que se libera por medio de la oración y el ayuno cuando se practican con motivos correctos y conforme con los principios de las Escrituras. El poder liberado de esta manera puede cambiar no solo a individuos o familias, sino también ciudades, naciones o incluso civilizaciones enterasDi dos ejemplos bíblicos e históricos de estos que son; la ciudad de Nínive en los tiempos de Jonás, y el pueblo judío en el imperio persa durante la época de Ester. En ambos casos, el curso de la historia fue cambiada radical y permanentemente, cuando un grupo de personas se humillaron ante Dios por medio de la oración y el ayuno.

Sin embargo no debemos ver esta clase de manifestación del poder de Dios para cambiar la historia, como algo que quedó limitado al pasado. Es posible, a través de la oración y el ayuno, provocar la intervención de Dios en la historia de hoy de una manera dramática y poderosa como aquellos registrados en la Biblia. Es tanto una necesidad abrumadora como una posibilidad gloriosa, de hecho, creo que Dios está esperando que lo hagamos.

Para poder entender lo que Dios espera de nosotros en este sentido, leeré del profeta Joel. Él nos da un resumen breve pero comprensivo de los propósitos de Dios para su pueblo en estos últimos tiempos. Joel comienza con una escena de gran desastre y desolación. Leeré algunos capítulos de Joel, capítulo 1:8-12. Al escuchar, verá que es un retrato de una situación de desesperación y desanimo la que describe Joel al principio de su libro:

8 Laméntate como virgen ceñida de cilicio por el esposo de su juventud.9 Han sido cortadas la ofrenda de cereal y la libación de la casa del Señor. Están de duelo los sacerdotes, los ministros del Señor.10 El campo está asolado, la tierra está de duelo, porque el grano está arruinado, el mosto se seca, y el aceite virgen se pierde.11 Avergonzaos, labradores, gemid, viñadores, por el trigo y la cebada,porque la cosecha del campo se ha perdido.12 La vid se seca, y se marchita la higuera; también el granado, la palmera y el manzano, todos los árboles del campo se secan. Ciertamente se seca la alegría de los hijos de los hombres.

Donde quiera que mirara solo había desolación, plaga, desesperación, duelo y una ausencia total de gozo, pero Dios entonces revela su remedio a través del profeta en los versículos siguientes. Dios instruye a su pueblo. Leemos Joel 1: 13 y 14:

13 Ceñíos de cilicio, y lamentaos, sacerdotes;gemid, ministros del altar. Venid, pasad la noche ceñidos de cilicio,ministros de mi Dios, porque sin ofrenda de cereal y sin libación ha quedado la casa de vuestro Dios.

Ahora escuche cuidadosamente:

14 Promulgad ayuno, convocad asamblea; congregad a los ancianos y a todos los habitantes de la tierra en la casa del Señor vuestro Dios, y clamad al Señor.

¿Cuál es el remedio de Dios? … Promulgad o consagrar ayuno y luego clamad a Dios con oración desesperada. “Promulgad” significa apartar un tiempo para Dios y ayunar.

El llamado de Dios se repite en Joel capítulo 2, versículo 12:

12 Aun ahora—declara el Señor—volved a mí de todo corazón, con ayuno, llanto y lamento.

Vemos nuevamente, que el requisito básico es el ayuno. Leemos un poco más adelante en el capítulo 2, los versículos del 15 al 17:

15 Tocad trompeta en Sión, promulgad ayuno, convocad asamblea,16 reunid al pueblo, santificad la asamblea, congregad a los ancianos,reunid a los pequeños y a los niños de pecho. Salga el novio de su aposentoy la novia de su alcoba.

Todo el pueblo debe dedicarse a buscar a Dios sin reserva, todas las tareas diarias normales se ponen a un lado temporalmente

17 Entre el pórtico y el altar, lloren los sacerdotes, ministros del Señor, y digan: Perdona, oh Señor, a tu pueblo, y no entregues tu heredad al oprobio,a la burla entre las naciones. ¿Por qué han de decir entre los pueblos: «Dónde está su Dios»?

Veamos ahora la respuesta prometida de Dios a la oración y el ayuno de su pueblo: En Joel 2 del 23 al 29 dice:

23 Hijos de Sión, regocijaos y alegraos en el Señor vuestro Dios;porque Él os ha dado la lluvia temprana para vuestra vindicación,y ha hecho descender para vosotros la lluvia,la lluvia temprana y la tardía como en el principio.24 Y las eras se llenarán de grano, y las tinajas rebosarán de mosto y de aceite virgen.25 Entonces os compensaré por los años que ha comido la langosta,el pulgón, el saltón y la oruga, mi gran ejército, que envié contra vosotros.26 Tendréis mucho que comer y os saciaréis, y alabaréis el nombre del Señor vuestro Dios, que ha obrado maravillosamente con vosotros; y nunca jamás será avergonzado mi pueblo.27 Y sabréis que en medio de Israel estoy yo, y que yo soy el Señor vuestro Dios y no hay otro; nunca jamás será avergonzado mi pueblo.28 Y sucederá que después de esto, derramaré mi Espíritu sobre toda carne; y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán, vuestros ancianos soñarán sueños, vuestros jóvenes verán visiones.29 Y aun sobre los siervos y las siervas derramaré mi Espíritu en esos días.

Vemos como respuesta al ayuno y la oración de su pueblo Dios dice: “Vendré a ayudarles, cambiaré la situación, quitando el hambre, la sequía y supliré todas las necesidades. Habrá abundancia hasta rebosar, no serán más un reproche entre las naciones. Levantarán sus cabezas y la gente dirá: ‘Miren lo que Dios ha hecho por ellos’”.

En particular, Dios promete que enviará a su pueblo la primera lluvia tan necesaria, y la tardía. Luego, como un tipo de aplicación espiritual de la lluvia, dice: “Derramaré mi Espíritu sobre toda carne”.

Ahora quiero leer, en el Nuevo Testamento, las palabras del Apóstol Pedro a la multitud que se había reunido el día de Pentecostés, después de haberse derramado el Espíritu Santo. Busquemos, Hechos 2: 16 -18:

16 sino que esto es lo que fue dicho por medio del profeta Joel: [Pedro relaciona lo sucedido con lo que había dicho Joel]17 Y sucederá en los Últimos días —dice Dios— que derramaré de mi Espíritu sobre toda carne; y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán, vuestros jóvenes verán visiones, y vuestros ancianos soñarán sueños;18 y aun sobre mis siervos y sobre mis siervas derramaré de mi Espíritu en esos días, y profetizarán. (LBLA)

Dios ha preparado un derramamiento mundial de su Espíritu Santo sobre su iglesia en estos últimos tiempos. Es la respuesta de Dios a las necesidades y presiones de estos tiempos. Es su respuesta a las fuerzas satánicas y malvadas que salen contra su pueblo en tantas áreas, frente a la plaga y sequía en la iglesia de Dios. Dios no quiere dejar a su pueblo desamparado o a merced de todas esas presiones y fuerzas malvadas, Dios tiene una provisión. Ha prometido derramar de su Espíritu, y ayudar a su pueblo de una manera sobrenatural.Sin embargo requiere que cumplamos la condición de buscarle en oración y ayuno colectivo y en unidad.

Observe la promesa en Joel 2:28:

28 Y sucederá que después de esto, derramaré mi Espíritu sobre toda carne;

Dice: “después de esto”, ¿después de que? Después de haber cumplido los tres requisitos de Dios que allí se mencionan. Debemos: Promulgad ayuno, convocad asamblea, reunir al pueblo y buscarle juntos en oración y ayuno. Luego dice que El será fiel a su compromiso con nosotros. Dios dice: Vendrá a nosotros en el poder y en la llenura del Espíritu Santo para cambiar toda la situación. En vez de sentir miedo y derrota, usted será fuerte y efectivo. En vez de mirarle con desdén, el mundo se maravillará cuando vea que Dios ha ayudado a su pueblo.

Cuando llama al pueblo de Dios a la oración y al ayuno, el mensaje de Joel pone una responsabilidad especial sobre los líderes espirituales de su pueblo. Se destacan tres clases de personas en más de una vez por razones especiales. Son los sacerdotes, los ministros y los ancianos.Por ejemplo en Joel 1:13 y 14:

“ Ceñíos de cilicio, y lamentaos, sacerdotes;gemid, ministros del altar…

Y, en el siguiente versículo:

“Proclamad una asamblea solemne; reúnan a los ancianos...”

El énfasis allí está en los sacerdotes, los ministros y los ancianos. En Joel capítulo 2, versículos 16 y 17, las instrucciones de Dios son:

16 reunid al pueblo, santificad la asamblea, congregad a los ancianos,…17 Entre el pórtico y el altar, lloren los sacerdotes, ministros del Señor,…”

Hay una gran necesidad de hombres de Dios en el liderazgo que con sus ejemplos le muestren al pueblo de Dios este patrón de oración y ayuno colectivo para buscar la intervención de Dios a favor de su pueblo.

Esto se aplica a la nación en la cual vivimos. Necesitamos ver nuevamente la verdad de ese versículo tan conocido de 2 Crónicas 7:14

14 y se humilla mi pueblo sobre el cual es invocado mi nombre, y oran, buscan mi rostro y se vuelven de sus malos caminos, entonces yo oiré desde los cielos, perdonaré su pecado y sanaré su tierra. (LBLA)

Estoy convencido de que ese es un mensaje para nosotros en estos tiempos. Dios nos está diciendo nuevamente que El intervendrá a escala nacional. No solo se mostrará fuerte a favor de los individuos o familias, sino también en las ciudades, comunidades, regiones y naciones enteras.El tipo de intervención del que Dios habla en 2nda de Cronicas 7:14 requiere que su pueblo cumpla sus condiciones.La primera condición es “Si se humilla mi pueblo”. Hemos visto en el transcurso de este estudio que esto significa ayuno y oración colectiva. Desde el día de la expiación en adelante, esta fue la forma establecida para que el pueblo de Dios se humillara ante ÉL y la ordenanza de Dios no ha cambiado. Él está esperando líderes que con humildad guíen al pueblo de Dios en ayuno y oración conjunto. Dios promete oír, perdonar y sanar la tierra.

Nuestro tiempo por hoy ha terminado. Regresaré la próxima semana a la misma hora, de lunes a viernes para estudiar otro tema importante de las Escrituras.

Como
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