Me alegro de estar nuevamente con usted. Nuestro tema de esta semana es sobre “El ayuno”

Ayer expliqué como el ayuno cambia nuestra personalidad interna. Mencioné los siguientes principiosPrimero debemos reconocer que el Espíritu Santo es el poder en la vida del creyente. El Espíritu Santo es el único poder que nos capacitará para vivir una vida cristiana verdadera. Segundo, debemos reconocer que la carne, nuestra naturaleza carnal, se opone al Espíritu Santo. Se oponen el uno con el otro; si la carne prevalece el Espíritu Santo no puede obrar.Tercero, el ayuno es la forma designada por Dios para someter la naturaleza carnal. Por lo tanto al permitir que el Espíritu Santo obre a través de nosotros, este puede capacitarnos para hacer lo que Dios requiere de nosotros.Personalmente creo que no hay manera de medir el poder desatado por la oración y el ayuno cuando se practican con los motivos correctos y conforme a los principios bíblicos. El poder liberado de esta manera puede cambiar no solo a individuos o familias, sino también ciudades, naciones o incluso civilizaciones enteras.

Hoy compartiré algunos ejemplos de la Biblia de cómo el ayuno ha afectado el destino de ciudades, naciones e imperios.Nuestro primer ejemplo es tomado del libro de Jonás. Dios llamó a Jonás, el profeta de Israel, para ir a Nínive, una ciudad gentil y la capital del imperio Asirio. Jonás se rehusó ir e intentó escapar de Dios, pero Dios trató con él de forma severa. Lo que sucedió allí se encuentra en Jonás, capítulo 3, comenzando con el versículo 1 en adelante:

1 Vino palabra del Señor por segunda vez a Jonás, diciendo: 2 Levántate, ve a Nínive, la gran ciudad, y proclama en ella el mensaje que yo te diré. 3 Y Jonás se levantó y fue a Nínive conforme a la palabra del Señor. Y Nínive era una ciudad sumamente grande, de un recorrido de tres días. 4 Jonás comenzó a recorrer la ciudad camino de un día, y proclamaba, diciendo: Dentro de cuarenta días Nínive será arrasada.

El mensaje simple para Jonás fue una advertencia final de un juicio inminente sobre la ciudad. La respuesta de los hombres de Nínive es digna de destacar. Seguimos leyendo desde el versículo 5 en adelante:

5 Y los habitantes de Nínive creyeron en Dios, y proclamaron ayuno y se vistieron de cilicio desde el mayor hasta el menor de ellos [Esa es la evidencia externa de la aflicción]. 6 Cuando llegó la noticia al rey de Nínive, se levantó de su trono, se despojó de su manto, se cubrió de cilicio y se sentó sobre ceniza

Aquí vemos el retrato de toda una ciudad que se vuelve a Dios en arrepentimiento, en ayuno y aflicción. La proclamación que decretó el rey es igualmente digna de ser mencionada y dice lo siguiente:

7 E hizo proclamar y anunciar en Nínive, por decreto del rey y de sus grandes, diciendo: Ni hombre ni bestia, ni buey ni oveja prueben cosa alguna; no pasten ni beban agua,

Este fue un ayuno total no solo para la población humana sino además fue para el ganado, que no solo se abstuvieron de comer sino también de beber agua. Luego la proclamación continua:

8 sino cúbranse de cilicio hombres y animales, y clamen a Dios con fuerza, y vuélvase cada uno de su mal camino y de la violencia que hay en sus manos.

Esta respuesta total es muy importante. El ayuno no brinda beneficio alguno si seguimos haciendo lo incorrecto, pero es de un valor incalculable como ayuda espiritual para dejar de hacer lo malo y hacer lo bueno. Entonces, los hombres de Nínive no solo ayunaron y se cubrieron de cilicio, sino que hicieron la proclamación: “y vuélvase cada uno de su mal camino y de la violencia que hay en sus manos”.En otros pasajes de la Escritura encontramos que el pecado principal de Nínive fue su violencia. Entonces la proclamación concluye de la siguiente manera;

9 ¡Quién sabe! Quizá Dios se vuelva, se arrepienta y aparte el ardor de su ira, y no perezcamosEl siguiente es el comentario divino– 10 Y vio Dios sus acciones, que se habían apartado de su mal camino

Recordará que Juan el Bautista predicaba un mensaje de arrepentimiento. Él fue un gran profeta que vino a Israel antes de la venida de Jesús. Cuando ciertas personas se le acercaron para pedirle el bautismo como evidencia del arrepentimiento, él dijo: “Quiero ver el fruto del arrepentimiento en su vida. No basta con decirme que se han arrepentido sin ver los resultados de su comportamiento”. En el caso de los hombres de Nínive, Dios vio cómo se apartaron de sus malos caminos, así que tuvo compasión y no los destruyó como Él les había advertido.

Es muy importante ver el resultado histórico. Nínive fue perdonada durante doscientos años hasta que finalmente fue destruida.Durante ese tiempo en Israel, Dios envió varios profetas, como Amós y Oseas quienes llevaron el mensaje a Israel advirtiéndoles de juicio y el llamado al arrepentimiento. Israel tenía las Escrituras, tenían el trasfondo de Moisés y la ley, tenía a los profetas. Muchos profetas fueron a los israelitas, pero no se arrepintieron. Nínive, por el contrario, no tenía ese trasfondo. Una vez, un profeta habló y toda la ciudad se convirtió. Eso fue algo asombroso. Es una consecuencia interesante que Dios perdonó a Nínive, pero después usó al imperio Asirio, cuya capital fue Nínive para traer el juicio sobre Israel.

Creo yo, que esto es una advertencia para las naciones occidentales donde estamos ya que tenemos un largo trasfondo cristiano, un conocimiento de las Escrituras y de la iglesia organizada.¿Podría ser que Dios haya estado hablándonos y hacemos oídos sordos como el pueblo de Israel? ¿Podría enviar Dios a sus mensajeros a una nación sin ningún trasfondo cristiano para que ésta se vuelva a él? Y luego ¿las use como un instrumento del juicio de Dios?, ¿Podría una nación como China traer juicio sobre naciones que profesan ser cristianas y que aún no se han arrepentido? ¿Tiene ese mensaje alguna aplicación actual para nosotros?

Quiero ver otro ejemplo de cómo la práctica del ayuno cambió la historia. Leeré el libro de Ester. El pueblo judío se encontraba exiliado en el imperio persa, formado por 127 provincias que cubrían el mundo antiguo conocido, desde Egipto hasta la India. Prácticamente todos los judíos que había en el mundo vivían dentro de los límites del imperio persa. Un hombre llamado Amán, tenía una gran posición y poder político en el imperio persa y cierto día persuadió al rey para que pasara un decreto universal y destruir en cierta fecha a todos los judíos que vivían dentro de los límites de su imperio.Esa fue probablemente la situación que más cerca se estuvo de exterminar por completo a la nación judía, en cierto sentido más cerca a Adolfo Hitler en la Segunda guerra mundial. Fue una crisis de tal magnitud como nunca había enfrentado Israel en toda su historia. Su respuesta a esta crisis fue acudir a Dios con ayuno y oración. En particular, la reina Ester que era judía, aunque el rey no conocía su trasfondo racial, dio un ejemplo que se convirtió en un patrón para todas las siguientes generaciones acerca del poder de la oración y del ayuno como fundamento para producir una intercesión que cambia el curso de la historia.Leeremos la descripción en Ester, capítulo 4, versículos 15 al 17:

15 Y Ester les dijo que respondieran a Mardoqueo: 16 Ve, reúne a todos los judíos que se encuentran en Susa y ayunad por mí; no comáis ni bebáis por tres días, ni de noche ni de día. También yo y mis doncellas ayunaremos. Y así iré al rey, lo cual no es conforme a la ley; y si perezco, perezco.17 Y Mardoqueo se fue e hizo conforme a todo lo que Ester le había ordenado.

El pueblo judío sabía qué hacer, ya que había quedado establecido en la ordenanza del “Día de la expiación”. Ellos sabían que la manera de humillarse ante Dios era el ayuno. Todos los judíos en la capital de Susa, comenzando con Ester apartaron tres días de oración y ayuno. ¿Cuál fue el resultado? Leemos Ester, capítulo 5, del 1 al 3, dice lo siguiente:

Y aconteció al tercer día [después de orar y ayunar] que Ester se vistió con sus vestiduras reales y se puso en el atrio interior del palacio del rey delante de los aposentos del rey, y el rey estaba sentado en su trono real en el aposento del trono, frente a la entrada del palacio. 2 Y cuando el rey vio a la reina Ester de pie en el atrio, ella obtuvo gracia ante sus ojos; y el rey extendió hacia Ester el cetro de oro que estaba en su mano. Ester entonces se acercó y tocó el extremo del cetro. 3 Y el rey le dijo: ¿Qué te preocupa, reina Ester? ¿Y cuál es tu petición? Hasta la mitad del reino se te dará.

Ester siguió adelante y con su petición cambió el curso de la historia del imperio persa. En lugar de derrota y vergüenza para los judíos, la situación se convirtió en honor y ascenso para el pueblo y para sus líderes, Mardoqueo y Ester. El periodo crítico fue el de tres días cuando Ester y todos los judíos de Susa ayunaron y buscaron a Dios.Después su destino cambió y cuando Ester entró a ver al rey, él le preguntó: “¿Y cuál es tu petición? Hasta la mitad del reino se te dará”. En otras palabras, la oración y el ayuno abrieron la puerta para recibir todo lo que su pueblo podría necesitar.

Este es un hermoso patrón para nosotros hoy. Dios está buscando hombres y mujeres como Ester que entiendan lo crítico de nuestra situación y que con otros creyentes busquen a Dios en ayuno y oración.Yo creo que la oración y el ayuno aún pueden provocar la intervención divina a favor de su pueblo y la situación crítica en el mundo de hoy, igual como ocurrió en los días de Ester. Dios está hablando urgentemente a su pueblo en estos tiempos, acerca de la necesidad de la oración y el ayuno

Nuestro tiempo por hoy ha terminado. Regresaré mañana a la misma hora, para hablar sobre cómo el ayuno es el preludio designado por Dios para el gran derramamiento del Espíritu Santo.

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