¿Cómo Podemos Estar Seguros? (Parte 1)

Derek Prince
*First Published: 1979
*Last Updated: marzo de 2026
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Me alegro de estar nuevamente con usted en la continuación del tema de esta semana “Escuchando la voz de Dios”.
Dije anteriormente que en mi propia experiencia he descubierto que, en general, escuchar la voz de Dios correctamente es el factor clave para alcanzar el verdadero éxito espiritual.
Hoy voy a tratar con una pregunta práctica muy importante que está relacionada con nuestro tema, la pregunta es esta: ¿Cómo podemos estar seguros de que realmente escuchamos la voz de Dios?Voy a explicar las tres maneras importantes para comprobar que hemos escuchado la voz de Dios, y hay tres clases para comprobarlo.
La Primera es, conforme a la Escritura. Lo que creemos haber escuchado de Dios ¿Concuerda con el Espíritu y el contenido de la Escritura? … Esto es de suma importancia.
Quiero ofrecerle dos datos interrelacionadosPrimero es el Espíritu Santo quien nos trae la voz de Dios.Segundo, el Espíritu Santo es el autor de toda la Escritura.Esto se define en muchos pasajes de la Biblia pero solo uno será suficiente, 2 Timoteo 3:16:
16 Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia
Donde dice “Inspirada por Dios”, implica que fue el Espíritu Santo quien motivó y dirigió los mensajes de la Escritura. De manera que detrás de todos los autores humanos, el Espíritu Santo es el verdadero autor de toda la Escritura. Hay una persona divina, responsable de la infalibilidad y autoridad de las Escritura, esa persona divina es el Espíritu Santo.
Pongamos estas dos verdades juntas otra vez. Es el Espíritu Santo quien nos trae la voz de Dios, y es el Espíritu Santo el autor de toda la escritura. Una cosa sabemos, el Espíritu Santo nunca se contradice, de manera que el Espíritu Santo nunca nos traerá la voz de Dios diciendo algo contrario a la Escritura.
Entonces la primera prueba para saber que hemos escuchado la voz de Dios correctamente es confrontar lo que usted cree que escuchó de Dios con la Escritura. ¿Está de acuerdo con la palabra y los principios de la Escritura? … Si no es así, con seguridad que no fue la voz de Dios la que escuchó. Debemos tener sumo cuidado y rechazar cualquier falsificación de Satanás, él falsifica muchas veces la voz del Señor.
Hay un pasaje en Isaías capítulo 8, versículos 19 al 22, que realmente lo dice con claridad y se aplica a nuestra situación y cultura hoy, esto es lo que dice:
19 Y cuando les digan: «Consulten a los adivinos y a los espiritistas que susurran y murmuran», digan: «¿No debe un pueblo consultar a su Dios? ¿Acaso consultará a los muertos por los vivos?». 20 ¡A la ley y al testimonio! Si ellos no hablan conforme a esta palabra, es porque no hay para ellos amanecer. La ley y el testimonio es la Escritura, el Antiguo y el Nuevo Testamento. A continuación lea lo que sucede a los que traen o reciben mensajes que no son de Dios.21 Y pasarán por la tierra oprimidos y hambrientos. Y sucederá que cuando tengan hambre, se enojarán y maldecirán a su rey y a su Dios, volviendo el rostro hacia arriba. Este es el juicio de los que llevan o escuchan mensajes que no son de Dios: 22 Después mirarán hacia la tierra, y verán tribulación y tinieblas, lo sombrío de la angustia; y serán lanzados a la oscuridad. (NBLA)
Que lista más terrible, tribulación, tinieblas, oscuridad, angustia, todo esto como resultado de haber sido engañados por escuchar las falsificaciones de Satanás. El mundo entero está lleno de falsificaciones, tomaría demasiado tiempo para hacer una lista, pero mencionaré solamente algunas.Primeramente están los médiums, los espiritistas, mencionados en Isaías 8, los adivinos, horóscopos, ouijas, naipes, hojas de te, diversas formas de los que se llaman ciencias mentales. Créame que le estoy hablando de mi experiencia. Antes de conocer a Jesús estaba involucrado en yoga y sé de la oscuridad en que estaba. Conozco la lucha de salir de la oscuridad para venir a la luz, a la verdad de la Escritura y del Señor.
¿Cómo terminarán estas falsificaciones? … ya lo leímos, pero hagámoslo de nuevoDespués mirarán hacia la tierra, y verán tribulación y tinieblas, lo sombrío de la angustia; y serán lanzados a la oscuridad No será así si andamos conforme a la Escritura, tendremos luz.
El Salmo 119, versículo 105 dice:
Lámpara es a mis pies Tu palabra, Y luz para mi camino. (NBLA)
Cuando caminamos de acuerdo con la Escritura nunca andamos en tinieblas. Quizás no veamos muy lejos pero siempre tendremos luz suficiente para el camino y para dar el siguiente paso.Recuerde, el primer y principal requisito para saber que hemos escuchado de Dios es que esté totalmente conforme con la Escritura.
También está la ratificación de las circunstancias. Voy a usar un ejemplo de Jeremías, Jeremías estaba en prisión durante este tiempo. la ciudad de Jerusalén estaba sitiada. El profeta había predicho que la ciudad sería tomada y que la tierra sería asolada por el ejército de Babilonia y que habría destrucción y muerte en todas partes. Y sin embargo, allí en la prisión habiendo dicho eso, él oyó una palabra realmente sorprendente de Dios, Jeremías 32, versículo 6 al 9:
6 Entonces Jeremías dijo: «Vino a mí la palabra del Señor y me dijo: 7 “Hanamel, hijo de tu tío Salum, viene a verte y te dirá: ‘Cómprate el campo que tengo en Anatot, porque tú tienes el derecho de rescate para comprarlo’”. Al juzgar como estaban las cosas en ese momento, esa tierra no valía nada, no había razón para comprar una propiedad que sería arrasada por los babilonios, era algo sorprendente, Jeremías continua 8 Y Hanamel, hijo de mi tío, vino a verme al patio de la guardia conforme a la palabra del Señor, y me dijo: “Te ruego que compres el campo que tengo en Anatot, que está en la tierra de Benjamín, porque tú tienes el derecho de posesión y el rescate es tuyo; cómpralo para ti”. Ahora escuche lo que dice Jeremías: Entonces supe que esta era la palabra del Señor.9 »Así que compré a Hanamel, hijo de mi tío...
“Entonces supe que esta era la palabra del Señor”. El Señor le había hablado algo sorprendente y poco probable. No estaba seguro pero lo guardó, podríamos decir en sus archivos pendientes. Luego sucedió algo que le aseguró que había escuchado correctamente de Dios. Su tío hizo algo extraordinario. Lo visitó en la prisión y le pidió que le comprara el terreno que el Señor le había dicho. A esto llamo: Ratificación de las circunstancias
Quiero darle dos ejemplos que están basados en las experiencias reales. Quizá usted quiera comprar una casa, la casa no está ni siquiera en venta, pero usted golpea la puerta de esa casa y le dice a la señora que abre: “Si usted quisiera vender esta casa algún día estoy interesado en comprarla”. La señora le responde: “Esto es extraordinario, mi esposo y yo hemos decidido venderla pero no hemos tenido tiempo de ponerla en el mercado” Esta es la palabra del Señor. Las circunstancias confirman.
O tal vez, es un ejecutivo en cierta ciudad con un buen empleo y una buena casa y Dios le habla de mudarse a otra ciudad y usted no lo entiende. Entonces piensa: “Señor, no entiendo esto, pero si eres tú hablándome, confírmalo con toda claridad”. Al día siguiente su jefe lo llama a su oficina y le ofrece trasladarlo a la ciudad que usted sentía que Dios quería que fuera y le da un aumento de salario. ¿Qué haría? …Usted diría igual que Jeremías: “Entonces supe que esta era la palabra del Señor”.
La tercera clase de ratificación que debemos buscar cuando creemos haber escuchado la voz de Dios es tener la paz de Dios en nuestro corazón, la voz de Dios produce siempre paz.
Voy a leer en Colosenses capítulo 3, versículo 15 y 16:
15 Que gobierne en sus corazones la paz de Cristo, a la cual fueron llamados en un solo cuerpo. Y sean agradecidos. 16 Que habite en ustedes la palabra de Cristo con toda su riqueza: instrúyanse y aconséjense unos a otros con toda sabiduría; canten salmos, himnos y canciones espirituales a Dios, con gratitud de corazón.
La frase clave está en el comienzo “Que gobierne en sus corazones la paz de Cristo”. La palabra traducida “gobierne” aquí significa actuar como un árbitro, decidir de cierta manera que, estas cosas están bien o mal. Otra versión de la Biblia dice lo siguiente:
15 Permitan que la paz de Cristo controle siempre su manera de pensar, (PDT)
¿Puede entender lo que está diciendo? … Tenemos un árbitro interno que juzga las cosas por nosotros. ¿Quién es ese árbitro? … es la paz de Dios, cuando la paz de Dios dice si, “está bien”. Pero cuando no está la paz de Dios debemos tener cuidado, debemos decir: “Señor si esto viene de ti, trae paz a mi corazón”. Sin embargo, si hay inquietud, lucha, y particularmente se siente presionado a actuar de prisa, entonces póngase en guardia porque parece que la paz de Dios no está presente. Y lo que eso significa es que: No escuchó bien o no está aplicando bien lo que Dios dice.
Hay tres factores combinados en este pasaje que leímos. La paz de Dios, el agradecimiento y la palabra de Dios en el corazón. Debe mantener estas tres cosas juntas. La paz de Dios estará allí si es la voz de Dios y usted estará agradecido. Si usted tiene que hacer un gran esfuerzo para dar gracias a Dios, si su alabanza se seca, entonces seguramente no es el Espíritu Santo moviéndose en usted. Y luego dice: “Que habite en ustedes la palabra de Cristo [o la Palabra de Dios] con toda su riqueza”. Usted estará comprobando todo con la Escritura en todo tiempo.
Bien, resumamos estas tres ratificaciones para saber si hemos escuchado de Dios:
Primero, la voz de Dios siempre concuerda con la Escritura, el Espíritu Santo es el autor de la Escritura.
Segundo es cuando se confirma a través de las circunstancias. De alguna manera u otra las cosas funcionarán para que sepamos que Dios está en el asunto
Y tercero, necesitamos la paz de Dios en el corazón arbitrando o juzgando, diciendo: “si está bien” o “esto está mal”.
Bien, nuestro tiempo de hoy terminó, regresaré nuevamente mañana a la misma hora para tratar con otra fuente de ratificación a la voz de Dios.
Código: RP-R058-104-SPA