Un estilo de vida distinto

Derek Prince
*First Published: 1979
*Last Updated: marzo de 2026
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Me alegro de estar nuevamente con usted para finalizar otra semana en la que hemos estado estudiando nuestro tema “Escuchando la voz de Dios”
En mi charla de ayer expliqué uno de los resultados específicos de oír la voz de Dios que tiene un valor incalculable. Un resultado, que aunque fuera el único, haría que valiese la pena escuchar la voz de Dios, y ese es la fe.
Hoy voy a enfocarme en el estilo de vida distinto que resulta cuando escuchamos la voz de Dios. Las personas que aprenden a oír la voz de Dios llevan un estilo de vida diferente a los demás. Ya no pueden ser igual.Quiero regresar a la escritura que cité ayer en Mateo capítulo 4, versículo 4. Jesús está respondiendo a la tentación de Satanás de convertir las piedras en pan, y esto es lo que dice:
“Pero Jesús le respondió «Escrito está: “No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”».” (NBLA)
Allí encontramos la palabra “rema”, “toda rema que sale de la boca de Dios”. La acción es salir, “sale” está en el tiempo presente continuo, toda palabra que sale, toda palabra cuando sale de la boca de Dios. Recuerde, yo dije que oír la voz de Dios indica una relación personal y directa con Dios. Estamos sintonizados con Dios allí mismo, en ese preciso momento. No es pasado, ni futuro, es aquí y ahora en el presente. Esa es la Palabra que procede de Dios para esa situación y momento preciso. Así vivimos.
Jesús compara a ese rhema con el pan: “No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale – o procede - de la boca de Dios.” En cierto sentido comparaba eso con el pan natural que alimenta al cuerpo natural del hombre, así la palabra que procede de Dios alimenta el ser interior del hombre, su espíritu. Alimenta su espíritu. Necesitamos tanto el uno como el otro. Necesitamos el pan natural para mantenernos nuestros cuerpos vivos. Necesitamos el pan espiritual para mantener nuestro espíritu vivo y saludable, esa palabra que precede de Dios, la palabra personal, la voz del Señor que viene a nosotros. Esa Palabra solo puede venir a nosotros por medio del Espíritu Santo. Si tiene la Biblia frente a usted, solo puede ver páginas blancas con marcas negras. No las puede oír, nadie puede oír marcas negras, es imposible. ¿De qué manera puede eso convertirse en una voz, en una palabra hablada que puede oír? …. Solo hay un poder en el universo que puede transformar esas letras negras en la voz de Dios; y ese poder es el Espíritu Santo.
Note que estamos dependiendo totalmente del Espíritu Santo. Él es quien nos trae esa palabra rhema, en cualquier situación que nos encontremos. Que imparte vida. La Palabra de Dios viva. Nos relacionamos con Dios al escuchar su palabra por medio del Espíritu Santo. Es Dios, el Espíritu Santo, quien da su palabra rhema, para guiarnos y dirigirnos todos los días en nuestro caminar.
Leamos lo que dice Pablo en Romanos 8:14:
“14 Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, los tales son hijos de Dios.” (NBLA)
Entonces, ¿Qué es lo que nos hace Hijos de Dios? … ser guiados por el espíritu de Dios. Note que hay varias maneras en las que el Espíritu Santo opera en nuestras vidas, pero quiero resaltar solo dos:
Primero, somos nacidos del Espíritu Santo y eso nos hace nacer de nuevo como bebés nacidos, Pedro dice en su primera epístola: “Deseen como niños recién nacidos, la leche pura de la palabra, para que por ella crezcan para salvación” (BLA). Aunque eso no nos hace crecer y llegar a ser hijos maduros.¿Cómo hemos de madurar? … únicamente cuando somos guiados por el Espíritu Santo, y todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, los tales son hijos de Dios. No niños recién nacidos, sino hijos maduros.Note también que esta acción está en un presente continuo. Todos los que son continuamente guiados por el Espíritu de Dios. No se trata de algo que sucede una vez en la vida, o cada otra semana, o es algo que pasa solo en la iglesia el domingo o cualquier día que asista a una de ellas, sino que es algo que sucede todos los días continuamente en nuestra vida. Este es nuestro pan diario. Es oír la voz del Señor por medio del Espíritu Santo y cuando oímos su voz somos guiados.
Mi esposa y yo hacemos una oración cada vez que salimos para cualquier actividad u otros negocios. Nuestra oración pide que estemos en el lugar indicado, en el tiempo apropiado. He descubierto que marca la diferencia. Hemos pasado mucho tiempo en Jerusalén y allá no tenemos acceso a tantas formas de comunicación a las que estamos acostumbrados. Muchas personas no tienen teléfonos. Muchas no tienen autos. El sistema de correos es sorprendente, recuerdo una vez que enviamos una carta desde Jerusalén a otra ciudad. Tomó diecisiete días para ser distribuida. Entonces, ¿Cómo comunicarse con las personas? … Oramos que siempre estemos en el lugar indicado y en el tiempo apropiado. Es asombroso cuan a menudo, sin planearlo, nos encontramos con la persona que necesitamos ver en el momento preciso y en el lugar indicado. ¿Quién lo organiza? … El Espíritu Santo. Él nos guía. Él es quien dice: “Hoy es el día de ir al banco”. Usted va y allí está la persona frente a usted haciendo fila. O “no tomes este bus, espera el otro”. Esa es la palabra “rema”. La palabra hablada. Es la dirección continua del Espíritu Santo. Eso es lo que nos hace hijos maduros de Dios. Nacemos de nuevo del Espíritu de Dios y somos como bebés recién nacidos, pero para crecer necesitamos oír la voz del Señor. Tenemos que ser guiados continuamente por el Espíritu Santo.
Para terminar mi charla de hoy quiero mostrarle que este fue el estilo de vida de Jesús: el de escuchar la voz de Dios como su pan cotidiano, de permitir que el Espíritu Santo le hable diaria y personalmente. El no solo lo predicaba, también lo vivía.
En el libro del profeta Isaías, capítulo 50, versículos 4 al 7, hay un hermoso cuadro profético de la vida terrenal de nuestro Señor Jesús, de su ministerio y en particular de su relación íntima y continua con Dios el Padre.Y esto es lo que dice Isaías 50:4-7:
“4 Dios el Señor me ha dado una lengua de sabios, [Este es Jesús quien habla] para saber cómo consolar a los cansados. [usted sabe bien que Jesús sabía hablar palabras para sostener al cansado, y ¿cómo lo hacía? … escuche] Todas las mañanas despierta mis oídos para que escuche como los sabios. [Este era el secreto de Jesús, Dios lo despertaba todas las mañanas para que oyese sus palabras y su voz lo guiaba, lo instruía y lo fortalecía para ese día. Continúa diciendo: ]5 Dios el Señor me ha abierto los oídos, y yo no he sido rebelde ni he intentado huir [ Lo que sigue es un cuadro profético de Jesús 6 A los que me herían les ofrecí la espalda, y a los que me arrancaban la barba les ofrecí la mejilla; no escondí mi rostro de las injurias ni de los escupitajos[¿Por qué estaba dispuesto a pasar por todo esto?, ¿cómo lo pudo hacer? ¿cómo recibió la fuerza?... la respuesta es: Oyendo la voz de su Padre, todas las mañanas oía de su padre antes de comunicarse con los seres humanos. Luego continúa]7 Dios el Señor me ayudará, así que no me avergonzaré. Por eso endurecí mi rostro como piedra, pues bien sé que no seré avergonzado”
Jesús comenzaba el día escuchando la voz de su padre. Estos son los resultados de escuchar a su padre todos los días: Primero: Tenía la palabra de ánimo para otros.Segundo: Recibía diariamente dirección personal para El mismo.Tercero: Recibía obediencia. Escuchar la voz de Dios produce obediencia.Cuarto: Recibía fuerza para atravesar todo lo que enfrentaría. Necesitaba más que fuerza humana. Necesitaba fuerza sobrenatural y la recibía cuando oía la voz del Padre.Quinto: Recibió valentía, o determinación; Él dijo: Por eso endurecí mi rostro como piedra, pues bien sé que no seré avergonzadoTodo eso recibió Jesús al oír la voz de su padre y hará lo mismo para nosotros. Necesitamos cultivar el hábito de dejar que Dios nos despierte cada mañana para escuchar su voz.
Nuestro tiempo de hoy terminó. Regresaré nuevamente la próxima semana de lunes a viernes a la misma hora para continuar con este tema: “escuchando la voz de Dios”, y estaré presentando maneras prácticas e importantes para que esto funcione en nuestras vidas.
Código: RP-R057-105-SPA