Me alegro de estar nuevamente con usted para continuar con nuestro estudio de esta semana “Escuchando la voz de Dios”.

Esta semana he explicado que, a través de todas las dispensaciones del trato de Dios con el ser humano, el gran requisito básico e inmutable para tener una relación continua con Dios es oír la voz de Dios.

Ayer hablé de tres características propias relacionadas con oír la voz de Dios y lo hace diferente a lo que tradicionalmente es aceptado como normal de la conducta o la actividad religiosa, las tres características que mencioné fueron estasPrimero, oír la voz de Dios es personal, requiere una relación directa, íntima, de persona a persona con Dios.Segundo, oír la voz de Dios es intangible, no la podemos colocar en un edificio, ni limitarlo a una situación conocida, no es algo que percibimos con los ojos, no es algo que sentimos o palpamos con las manos. El único sentido que la percibe es el oído y no está limitada a ningún lugar o tiempo en particular.Tercero, escuchar la voz de Dios está en el tiempo presente, no es pasado ni futuro. Una voz no tiene pasado ni futuro. Una voz es siempre ahora. Entonces, cuando nos relacionamos con Dios al escuchar su voz, estamos relacionándonos con él en un ahora eterno. Dios le dio a Moisés el nombre con el que sería conocido en Israel “Yo soy el que SOY”. Es siempre verdadero. Él es el Dios de siempre. En cierto sentido existe en el pasado y está en el futuro. Pero esencialmente sabemos que siempre Dios es el presente eterno. El gran Yo soy. Y eso se recibe cuando se escucha su voz. Ésta siempre es presente en el tiempo.

Hoy voy a hablar de un resultado en particular cuando se escucha la voz de Dios que tiene un valor incalculable. No hay manera de expresar el valor, este resultado es la fe. Escuchar la voz de Dios produce fe.

Muchas personas anhelan tener fe. Luchan por tener fe y corren de aquí para allá buscando la fe pero no la alcanzan porque no conocen el secreto de la fe. La fe viene al oir la voz de Dios.

Esto lo dice Romanos capítulo 10, versículo 17:

17 Así que la fe viene del oír, y el oír, por la palabra de Cristo (NBLA)

Así que la fe viene por el oír y el oír “ por la palabra de Cristo”. Tenemos que recordar que el Nuevo Testamento griego hay dos palabras distintas que en español se traducen “palabra”, estas palabras son “logos” y “rema”. Si no conocemos la diferencia no lograremos captar lo que estoy diciendo hoy.

Veamos primero la palabra “logos”. Logos es uno de los grandes conceptos del idioma griego, voy a decirle que he estudiado griego desde que tengo diez años y estoy calificado para enseñarlo a nivel universitario. Digo esto solamente para que usted comprenda que tengo cierta idea de lo que estoy hablando. Logos es uno de los grandes conceptos del idioma griego. Tiene toda clase de significados, significa: Mente, consejo, razón. Esta palabra abarca mucho. Logos en la Biblia es realmente la mente de Dios. Es el consejo de Dios. Es el propósito total de Dios.Por ejemplo, escuche lo que dice David en el Salmo 119, versículo 89.

Para siempre, oh Señor, tu palabra esta firme en los cielos (NBLA)

Otra traducción lo dice:

Tu palabra, Señor, es eterna y está firme en los cielos (NVI)

Este es el logos de Dios, su consejo total. Nunca cambia. Es eterno. Sale del tiempo. Está en el cielo. Permanece; desde el principio hasta el fin. Él está allí siempre, todo el tiempo. Es la mente y el consejo y el propósito de Dios. Este logos, este consejo de Dios se resume en una persona. Juan capítulo 1, versículos 1 y 2 dicen así:

En el principio ya existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios. 2 Él estaba en el principio con Dios

Jesús es también el logos en persona. Él es el consejo total, el propósito y el pensamiento de Dios, recuerde que Jesús dijo: “El que me ha visto a Mí, ha visto al Padre” y yo represento todo lo que es el Padre, todo lo que hace el Padre, toda su voluntad, sus planes, su propósito, yo lo represento.”Ese es el logos y está establecido por siempre en los cielos. No se puede cambiar, es eterno.

Ahora la palabra Rema, tiene un significado diferente, aunque a veces por supuesto coinciden. La palabra Rema significa específicamente una palabra hablada. No es Rema hasta que se declara. La palabra de Dios, el consejo de Dios permanece para siempre sea declarada o no, está allí, es eterna.Pero Rema es solo una palabra que es hablada.Ahora escuche lo que dice Jesús en Mateo capítulo 4, versículo 4 donde él usa la palabra Rema.

4 Pero Jesús le respondió: «Escrito está: “No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”».

Cada Rema que sale de la boca de Dios, cada palabra saliente.Allí está el consejo de Dios si lo puede ver, eterno, inmutable, total, y en los cielos. Pero no conocemos todo el consejo de Dios. Esto no lo podemos comprender con nuestra mente finita, pero Dios lo define para nosotros con esa rema, en una palabra hablada para nosotros. Una palabra que se convierte en algo personal. Una palabra que podemos recibir individualmente.Entonces, el hombre vive de cada palabra que sale de la boca de Dios. El consejo total de Dios se nos imparte en porciones que podemos recibir; rema, por rema para nosotros todos los días. La implicación de lo que Jesús dice es que cada día Dios tiene una palabra rema para nosotros: “No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”, la Palabra rema que viene de la boca de Dios será su porción para ese día.Esta es pues la diferencia entre logos y rema. Logos, es eterno en los cielos, inmutable; rema, es la palabra personal para nosotros, una palabra que podemos oír, algo que es hablado.Entonces, Romanos 10:17 tiene que ser rema, la fe es por el oír y el oír por la palabra rema de Cristo, si no fuese hablada no la podríamos oír, no podemos oír el logos, es eterno, es el consejo de Dios en los cielos. Pero podemos oír la rema que trae esa pequeña porción del consejo de Dios que necesitamos en un momento dado y así viene la fe.

Escuche, espero no ofenderlo, pero la Biblia no dice que la fe viene leyendo la Biblia. Mucha gente cree que es así. ¿Por qué no? … Bueno, sea honesto. Muchas veces lee la Biblia y no escucha nada. Todo lo que tiene frente a sus ojos son manchas negras sobre el papel blanco, y usted puede pasar por ese proceso, una hora y no obtener fe. Pero muchas veces también, toma la Biblia, la abre y una frase salta de la página, y usted dice: Eso es, eso es lo que Dios me está diciendo a mí ahora. Yo no podría contar cuantas veces eso me ha sucedido. A veces pareciera que, por accidente, abro la Biblia y el Espíritu Santo me lleva a un versículo, Dios habla y para mí es rema. Cuando usted oye ese rema es más que leer la Biblia. Es la palabra personal de Dios, es la voz de Dios que le habla y la fe viene del oír, y el oír, por la palabra que Dios habla.Todo se centra en el oír la voz de Dios, obedece mi voz y seré tu Dios, “Si oyeres atentamente la voz de Dios, ninguna de estas enfermedades vendrá sobre ti.”

Quiero regresar por un momento a Romanos 10:17:

“la fe viene del oír, y el oír, por la palabra de Cristo.”

La palabra rhema de Cristo. Voy a explicarle algo que he aprendido y experimentado y que es de importancia incalculable y de gran valor si usted puede aceptarlo, tiene que ver con el proceso de la fe.

Yo estuve postrado en un hospital por un año y era cristiano. Los doctores no me estaban sanando. Yo sabía que mi única esperanza era Dios. Me decía una y otra vez: Si tuviera fe yo sé que Dios me sanaría, y siempre pensaba, “pero yo no tengo fe”. Y un día Romanos 10:17 se me abrió “La fe viene por el oír”. Esta frase resaltó ante mí, ¡la fe viene! Si no la tengo la puedo recibir; cuando leí el resto del versículo y medite en lo que decía, Al buscar a Dios y gradualmente Él me fue enseñando y cuando pude ver como viene la fe. recibí la fe que necesitaba para mi sanidad.Doy gracias a Dios por el ministerio de los doctores y las enfermeras pero no me pudieron sanar, esa vez yo recibiría la sanidad directamente de Dios. Vino cuando oí la palabra rema, la palabra hablada de Dios. Esa palabra fue la que me trajo fe.

Hay un proceso para que la palabra de Dios venga.

Observe bien, hay tres etapas en el procesoPrimero, la Palabra de Dios, la rema, Dios habla.Segundo, su respuesta es oír. Usted se abre a la palabra de Dios. Más adelante en estas charlas explicaré sobre como escuchar.Tercero, en el oír viene la fe. Oír no es necesariamente algo instantáneo, tenemos que adoptar cierta actitud, tenemos que estar en cierta manera de pensar. Podemos estar sentados leyendo la Biblia o escuchando un sermón y son solo palabras que se nos pasa por encima. Pero si en un reposo interno nos sentamos, poniendo nuestra mente a descansar. Nuestro ocupado proceso mental se suspende por un momento. Estamos oyendo la palabra de Dios y al oír vendrá la fe.

Le aconsejo que cultive esta capacidad de oír. Este dispuesto a lo que Dios tenga que decirle personalmente. Esto será conforme a las Escritura. Siempre coincidirá con la Escritura, pero será la Escritura viva y personal para usted por el Espíritu Santo, De esa manera viene la fe, oyendo la palabra de Dios.

Bueno, nuestro tiempo de hoy terminó. Regresaré mañana a la misma hora, para ver otra faceta de este tema, un estilo de vida distinto como resultado de oír la voz de Dios.

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