Por tanto, ofrezcamos sacrificios de alabanza

Derek Prince
*First Published: 1979
*Last Updated: marzo de 2026
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Me alegro de estar nuevamente con usted en la continuación de los doce pasos para el año nuevo que fue tomado de la epístola a los Hebreos. Confío que ya esté encontrando en estos pasos una fuente nueva de fuerza y dirección para este año nuevo que se inicia. Voy a repasar brevemente algo sobre estos pasos que mencioné al comienzo de esta serie, dije que las decisiones determinan las actitudes y las actitudes determinan nuestro enfoque, y el enfoque determinan el resultado. Voy a repetirlo: las decisiones determinan las actitudes y las actitudes determinan nuestro enfoque, y el enfoque determinan el resultado.
El propósito que tengo para estudiar estas resoluciones bíblicas para el año nuevo es producir en usted las actitudes y las perspectivas que lo lleve a tener un resultado exitoso hasta que finalice este año. En otras palabras, será un buen año.
Los últimos dos pasos que vimos son, Hebreos 12:28-29:
Por lo cual, puesto que recibimos un reino que es inconmovible, demostremos gratitud, mediante la cual ofrezcamos a Dios un servicio aceptable con temor y reverencia; porque nuestro Dios es fuego consumidor.
Esta resolución es: Demostremos gratitud y está relacionada con nuestro de servicio a un Dios santo. La siguiente estaba en Hebreos 13:13:
Salgamos, pues, a él, fuera del campamento, llevando su vituperio…
Este paso consiste en lo siguiente: Estemos dispuestos a identificarnos con Jesús y su cruz. No tratemos de ser cristianos evitando el oprobio de la cruz. La actitud que tiene el mundo hacia Jesús tarde o temprano manifestará su actitud hacia nosotros. La cruz nos brinda liberación a dos clases de esclavitud que están relacionadas. La primera: complacer al Yo; La segunda: complacer al mundo. La única vía de escape de estas dos formas de esclavitud es por medio de la cruz.
Ayer por último, cité las palabras de Santiago que si queremos ser amigos de este mundo nos convertiremos en enemigos de Dios, tenemos que aceptar el principio de la cruz en nuestras vidas.
Hoy, la duodécima y última decisión, se encuentra en Hebreos 13, versículo 15,
15 Por tanto, ofrezcamos continuamente mediante Él, sacrificio de alabanza a Dios, es decir, el fruto de labios que confiesan Su nombre.
Esta es pues la última determinación, para mi es tan apropiada y muy hermosa: Ofrezcamos continuamente sacrificio de alabanza a Dios. Este es un paso muy bueno que lo haremos continuamente y por siempre … ¿Lo seguirá haciendo usted durante todo este año?... Esto marcará la diferencia para todo lo que le deparará este año.
Este paso final, de ofrecer sacrificio de alabanza a Dios está relacionado de una manera práctica y directa a los dos pasos anteriores que son: demostremos gratitud y salgamos, a él, fuera del campamento. Notará que la gratitud naturalmente lo lleva a la alabanza. Hay muchos pasajes en la Biblia que relacionan el agradecimiento con la alabanza. El Salmo 100:4 es uno de los versículos más hermosos, donde habla sobre como entrar en la presencia de Dios
Entren por Sus puertas con acción de gracias,Y a Sus atrios con alabanza.Denle gracias, bendigan Su nombre.
El primer paso para acercarnos a Dios es la acción de gracias, el segundo es la alabanza. La acción de gracia lleva a la alabanza. Encuentra su expresión en la alabanza. Fluye en la alabanza.
Y luego el paso anterior a este es: Por tanto, salgamos a él fuera del campamento. Identifiquémonos con la cruz de Jesús, no intentemos seguir a Jesús sin aceptar el oprobio de su cruz. Como dije antes, nos brinda liberación de las ataduras de complacer al yo y al mundo. Otra vez, esto se relaciona con ofrecer sacrificios de alabanza. Al principio quizás usted no lo pueda ver, pero hay dos impedimentos para que la alabanza fluya espontáneamente en nuestras vidas, son: Amor al yo y amor al mundo. No somos realmente libres para alabar a Dios si nuestro afecto esté situado en nosotros mismos, o en el mundo. La cruz quita estos dos impedimentos y nos hace libre para alabar a Dios.
Entonces ya no somos más afectados con lo que nos suceda, ya no nos afecta nuestro humor, ni nuestros problemas o la aparente adversidad. Ya no somos afectados por lo que suceda en el mundo alrededor nuestro. Hay veces que escuchamos las noticias en los medios de comunicación y después pensamos: “Bueno la situación está muy mala, solo hay problemas, desastres, crímenes, inmoralidad…” Pero note que, aunque vivimos en este mundo. Este mundo no nos domina. Este no domina nuestro pensamiento. Estamos en el mundo, pero no somos del mundo. Al ser libres de esa esclavitud del mundo, cuando el mundo no controla nuestro pensamiento ni nuestra motivación, cuando a través de la cruz fuimos liberados de esa actitud interna hacia el mundo, entonces no hay nada que obstaculice nuestra alabanza. No alabamos a Dios solo porque las cosas estén bien en el mundo, ni alabamos cuando las cosas andan bien con nosotros, sino que alabamos a Dios porque Él es digno de alabanza, nuestro espíritu liberado no se enreda con el egoísmo ni con el amor al mundo.
Hay un misterio tremendo en la liberación que viene por medio de nuestra identificación con la cruz de Jesús. Note que la alabanza es algo que nos indica esto. Usted descubrirá mucho de una persona al ver cuanto alaba al Señor. Usted puede ver realmente la clase de vida que está viviendo. Siguen siendo esclavos del hombre viejo o han entrado en la vida resucitada del hombre nuevo. Quizás todavía tiene algo del hombre viejo, porque es un gruñón. Cada vez que usted oiga a una persona murmurar, sabrá que esto procede del hombre viejo, está hablando el hombre viejo. El hombre nuevo solamente alaba. ¿Cuál de los dos es usted? … ¿Habla a través de usted el hombre viejo o el hombre nuevo? Es el hombre viejo el que dice: “Ya no aguanto más, las cosas andan muy mal, nadie me trata bien, no se lo que pasa con el mundo”; o es el hombre nuevo que dice: “Aleluya, alabado sea el Señor, soy libre, soy un hijo de Dios, El cielo es mi hogar. Dios me ama”. ¿Cuál es su actitud?
Permítame recordarle una frase que cité en esta serie, Proverbios 18:21:
Muerte y vida están en poder de la lengua,Y los que la aman comerán su fruto
Hay dos cosas que provienen de la lengua, la vida y la muerte. Si murmura, si es negativo, si es pesimista, o si es egoísta, su lengua traerá la muerte. Pero si ha sido liberado de todo y ofrece alabanzas y adoración a Dios, su lengua le traerá vida. Y cualquier cosa que se genere en la lengua, cualquier fruto que traiga, sea dulce o amargo, usted comerá ese fruto.
Quiero leer por un momento el versículo en Hebreos 13:15 y resaltar otra verdad importante:
15 Por tanto, ofrezcamos continuamente mediante Él [Jesús], sacrificio de alabanza a Dios…
La alabanza es un sacrificio y de acuerdo con el principio de la Escritura, este requiere una muerte. Jamás se ofreció a Dios algo que no haya pasado por la muerte. Por lo tanto, el sacrificio de alabanza requiere la muerte del hombre viejo. El hombre viejo no puede alabar realmente como Dios merece ser alabado. Tiene que haber una muerte y también un sacrificio cuesta algo, y la alabanza es costosa. Digámoslo de esta manera, “necesitamos alabar más a Dios aun cuando no tengamos ganas de hacerlo”. La alabanza no puede depender de nuestra emoción, es un sacrificio de nuestro espíritu.
Para concluir, quiero darle brevemente el ejemplo de David en el Salmo 34. Leemos la introducción de este salmo: “Salmo de David cuando se fingió loco delante de Abimelec, quien lo echó, y él se fue”. Durante este tiempo David era un fugitivo de su propio país. El Rey Saúl intentaba matarlo. Tuvo que dejar su propio país y un lugar conocido. Se fue a una de un rey gentil en busca de refugio, pero Abimelec, el rey, sospechaba de él y para salvar su vida fingió estar loco. La historia dice, que el escribía en las portadas de las puertas y dejaba correr la saliva por su barba; esta era su situación. ¿Cuál fue su reacción? … Escuche los primeros tres versículos de este Salmo:
Bendeciré al Señor en todo tiempo; Continuamente estará Su alabanza en mi boca.2 En el Señor se gloriará mi alma; Lo oirán los humildes y se regocijarán.3 Engrandezcan al Señor conmigo, Y exaltemos a una Su nombre.
Qué palabras para más maravillosas. Justo en una situación tan terrible con su vida en peligro y la vergüenza de fingirse loco, él dijo: “Bendeciré al Señor en todo tiempo; Continuamente estará Su alabanza en mi boca”. Este es el sacrificio de alabanza. Luego dice: “me gloriaré en el Señor siempre. No hay nada en lo que me pueda gloriar ahora, pero lo puedo hacer en el Señor, y termina diciendo “Lo oirán los humildes y se regocijarán. Engrandezcan al Señor conmigo”. La alabanza es contagiosa. Si usted aprende a alabar a Dios de esa manera otros se unirán a usted. Así también la murmuración es contagiosa. Si murmura otros se unirán a usted también. Por lo tanto, aprenda a ofrecer continuamente sacrificio de alabanza al Señor.
Nuestro tiempo de hoy terminó, regresaré mañana a la misma hora, para terminar con este tema “Los doce pasos para un buen año”.
Código: RP-R050-104-SPA