Por tanto, demostremos gratitud

Derek Prince
*First Published: 1979
*Last Updated: marzo de 2026
9 min read
Transcript
Me alegro de estar nuevamente con usted, nuestro tema para estas semanas ha sido “Los doce pasos para un buen año”. Hoy lo voy a invitar para que de otro paso más hacia un buen año, cada uno de estos pasos que hemos estado viendo está tomado de una frase en la epístola a los Hebreos que comienza con las palabras “por tanto” más el imperativo. Ayer vimos el paso número 9: Por tanto, corramos con paciencia [o perseverancia] la carrera que tenemos por delante. Hoy continuamos con el paso número diez, igual que el noveno, este se encuentra también en Hebreos, capítulo 12. El paso nueve estaba al comienzo del capítulo, el paso diez está cerca del final, se encuentra en los versículos 28 y 29:
28 Por lo cual, puesto que recibimos un reino que es inconmovible, demostremos gratitud, mediante la cual ofrezcamos a Dios un servicio aceptable con temor y reverencia; 29 porque nuestro Dios es fuego consumidor.
Allí está el décimo paso “demostremos gratitud”.
Algunas versiones dicen “retengamos la gracia”. Es importante entender la conexión entre la gracia y la gratitud, cuando se traduce “retengamos la gracia” es una traducción literal de las palabras. La frase tener gracia se usa comúnmente en el griego para expresar agradecimiento, esto pues resalta la conexión entre la gracia y el agradecimiento. Esta conexión se encuentra en varios idiomas modernos, por ejemplo en francés se dice “grâce à Dieu” que significa Gracias a Dios. “Grace” en inglés es exactamente la misma palabra para “gracia”. Además, en el italiano es “Grazie” y en el español la palabra de agradecimiento es “Gracias”.
Note que, en todos estos idiomas hay una conexión entre la gracia y agradecimiento. Quiero decirle que no puede tener la gracia de Dios en su vida a menos que practique el agradecimiento. La gracia y el agradecimiento van juntos. Una persona desagradecida es alguien sin gracia, mientras que una persona agradecida siempre experimentará la gracia de Dios.
Dios requiere dos cosas de nosotros, su pueblo: Primero, Él requiere que apreciemos lo que Él hace por nosotros. Segundo, Él requiere que expresemos nuestra apreciación. Es importante entender que necesitamos expresar nuestro agradecimiento. Hay personas que realmente están agradecidas con Dios, pero que nunca toman tiempo para decírselo a Él. ¿Cómo se sentiría usted si sus hijos nunca agradecieran lo que usted hace por ellos?, que ellos nunca dijeran gracias, ni demostraran gratitud, que aceptaran todo lo que usted hace por ellos como si fuera su derecho y dieran todo por hecho. Desafortunadamente esa es la forma como muchos hijos de Dios lo tratan a Él y eso no le agrada, se requiere que seamos agradecidos a Dios por lo que Él hace por nosotros, que expresemos nuestro agradecimiento.
Una de mis escrituras favoritas es Proverbios 3:6:
Reconócelo [a Dios] en todos tus caminos, Y Él enderezará tus sendas.
Yo he aprendido de mi experiencia que si me detengo en cada etapa de mi vida para reconocer a Dios tendré la confianza de que Él continuará dirigiendo mi camino. ¿Cómo reconocer a Dios? …La mejor manera y más sencilla es agradeciéndole, agradeciendo todo lo que Él ha hecho, agradeciéndole por su fidelidad y eso le asegura que Él continuará siendo fiel, de la misma manera en que Él lo ayudó y lo guió en el pasado, Él lo guiará en el futuro. Pero la clave para esta seguridad es reconocerle y agradecerle en todo.
Ahora tenemos que ver el trasfondo de esta exhortación a ser agradecidos en la epístola a los Hebreos, capítulo 12:25-27. Leamos esta solemne advertencia:
25 Tengan cuidado de no rechazar a Aquel que habla.
Y luego se toma un paralelo del Antiguo Testamento, cuando Dios habló al pueblo de Israel a través de Moisés:
Porque si aquellos no escaparon cuando rechazaron al que les amonestó sobre la tierra, mucho menos escaparemos nosotros [los creyentes del Nuevo Testamento] si nos apartamos de Aquel que nos amonesta desde el cielo. 26 Su voz hizo temblar entonces la tierra, pero ahora Él ha prometido, diciendo: «Aún una vez más, Yo haré temblar no solo la tierra, sino también el cielo». 27 Y esta expresión: Aún, una vez más, indica la remoción de las cosas movibles, como las cosas creadas, a fin de que permanezcan las cosas que son inconmovibles.
Este es el trasfondo de la exhortación para mostrar gratitud. Vivimos en un mundo que se derrumba, que se desintegra, alrededor nuestro vemos angustia, inseguridad, perplejidad, confusión, odio, división, guerras, temor; no solo en una nación sino en todas las naciones de la tierra. En un mayor o menor grado estas condiciones continuarán y en realidad aumentarán. Dios nos dice: “Aún una vez más, yo haré temblar no solo la tierra, sino también el cielo”. Esta expresión “Aún una vez más” indica que todo al final se hará temblar y en este último todas las cosas movibles serán removidas. Teniendo en cuenta esto, el autor de Hebreos dice: “puesto que recibimos un reino que es inconmovible, demostremos gratitud…”.
Puede ver que esta es la respuesta apropiada para los privilegios y beneficios específicos que recibimos de Dios. No dependemos de un reino movedizo. Tenemos un reino eterno, un reino inconmovible, el reino de Dios mismo, el reino que es justicia y paz y gozo en el Espíritu Santo. Tenemos un reino inconmovible, tenemos paz, seguridad y propósito en medio de todo lo que pasa a nuestro alrededor, todo lo que está siendo removido, lo que es amenazante y alarmante, todos los temores, los remedios inadecuados, e insuficientes que son apenas soluciones temporales. ¿Cuál debe ser nuestra respuesta apropiada? … Hay una sola: Ser agradecidos, por lo tanto, que recibimos un reino que es inconmovible, demostremos gratitud, expresemos nuestro agradecimiento a Dios.
Este agradecimiento o gratitud no es solo la respuesta apropiada a lo que Dios ha hecho y lo que está haciendo por nosotros, tampoco es una deuda y que necesitamos pagarle a Dios; sin embargo, la gratitud o la expresión de nuestro aprecio hace algo en nuestro espíritu que ninguna otra cosa puede hacerlo. Yo lo expreso de esta manera: El agradecimiento libera nuestro espíritu para ofrecerle adoración y servicio; por eso el autor de Hebreos dice: “demostremos gratitud, mediante la cual ofrezcamos a Dios un servicio aceptable con temor y reverencia”. Sin gratitud nuestro servicio a Dios no es aceptable. Esa actitud de agradecimiento hace que nuestro servicio sea aceptable, que libera nuestro espíritu. Una persona desagradecida está atada a sí misma. Es egoísta, y no puede conocer realmente la verdadera liberación. El agradecimiento libera nuestro espíritu.
Miremos lo que Pablo dice en 1 Tesalonicenses 5:18-19:
18 Den gracias en todo...
Esa es una clara orden. Si no damos gracias, somos desobedientes.
…porque esta [la gratitud] es la voluntad de Dios para ustedes en Cristo Jesús.
Si no damos gracias estamos fuera de la voluntad de Dios, luego Pablo continúa diciendo
19 No apaguen el Espíritu.
Si no damos gracias a Dios eso apaga al espíritu. La única manera de liberar al espíritu para servir a Dios aceptablemente es a través del agradecimiento.
Note la advertencia que sigue en Hebreos 12:29:
porque nuestro Dios es fuego consumidor.
El autor está diciendo: Tenemos que acercarnos a este Dios santo y poderoso con la actitud correcta, con un corazón humilde y agradecido.
Y nuevamente para terminar veamos el trasfondo del mundo en los últimos días. Ya hemos visto la sacudida que viene en los últimos días, ahora veamos la desintegración del carácter, la moralidad y los estándares de la vida. En 2 Timoteo 3, versículos 1 al 5, Pablo dice esto:
1 Pero debes saber esto: que en los últimos días vendrán tiempos difíciles. 2 Porque los hombres serán amadores de sí mismos, avaros, jactanciosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, irreverentes, 3 sin amor, implacables, calumniadores, desenfrenados, salvajes, aborrecedores de lo bueno, 4 traidores, impetuosos, envanecidos, amadores de los placeres en vez de amadores de Dios; 5 teniendo apariencia de piedad, pero habiendo negado su poder; a los tales evita.
Esta es una lista terrible de defectos morales o degeneración del carácter que marcará el cierre de esta era. Le sugiero que revise esta lista y allí descubrirá que estos defectos del carácter son muy evidentes en nuestra cultura contemporánea. Justo en la mitad de estos versículos dice: “desobedientes a los padres, ingratos, irreverentes, sin amor”. Note que los ingratos están cerca de los irreverentes. No puede ser santo y también ingrato. Si nuestro Dios es un fuego consumidor y requiere que le sirvamos con santidad, que es lo apropiado, entonces tenemos que servirle con gratitud. Debemos venir a Él con agradecimiento.
Voy a leer esas palabras nuevamente:
“demostremos gratitud, mediante la cual ofrezcamos a Dios un servicio aceptable con temor y reverencia”.
Nuestro tiempo de hoy terminó, regresaré mañana a la misma hora, para continuar con este tema “Doce pasos para un buen año”.
Código: RP-R050-102-SPA